«Que aporten más quiénes más tienen»: el Ministerio de Hacienda alega que sus medidas abogan por una mayor cohesión social y un reparto más justo de la riqueza
El pasado jueves 29 de octubre la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, anunció unas reformas fiscales relativas a los impuestos que han creado un gran debate público. Estas, que se incluirán en los Presupuestos Generales del Estado de 2023, se centran en «la mayoría social del país, que fortalece los cimientos de la sociedad y genera oportunidades, eficiencia económica y prosperidad», según Montero.
El foco dentro de las medidas se centra en aquellos con las rentas más altas, además de grandes patrimonios y empresas. Asimismo, se tiene en cuenta a los contribuyentes con las rentas más bajas, como los autónomos y pymes, reduciendo su tasa impositiva. Se calcula que gracias a esto el aumento de los ingresos será de 3.144 millones de euros en los próximos 2023 y 2024.

La mayor novedad de estas nuevas medidas es la creación de un nuevo impuesto temporal, que se aplicará entre 2023 y 2024, conocido como” impuesto de solidaridad de las grandes fortunas”, dirigido a aquellos contribuyentes cuya riqueza supera los 3 millones de euros. Según ha afirmado la ministra, se calcula que se recaudarán alrededor de 15.000 millones de euros recogidos a través de 23.000 personas. Con un patrimonio entre los 3 y 5 millones, se retendrá un 1,7%. En el caso de la franja entre los 5 y los 10 millones, será de 2,1%, y al superar los 10 millones la cifra asciende hasta un tipo de 3,5%
Evitar el efecto contagio de la eliminación del impuesto sobre el patrimonio
Esta nueva figura está creada para compensar las medidas que han tomado algunos Gobiernos autonómicos, como el de Andalucía o el de la Comunidad de Madrid, con respecto al impuesto de patrimonio, bonificando el total del mismo y eliminándolo en la práctica. La ministra afirma que lo que pretende es que «no haya un efecto contagio en la eliminación del impuesto sobre el patrimonio».
El IRPF se ha visto afectado siguiendo la misma línea de este nuevo impuesto. Las rentas que superan los 200.000 euros anuales han sufrido una subida del 26% al 27%. Además, al superar los 300.000 euros, se ha establecido un tipo del 28%. El Gobierno no ha olvidado a las personas con una renta más baja llevando a cabo una extensión de las reducciones por el rendimiento del trabajo para aquellos que ingresan menos de 21.000 euros anuales, cuándo antes este corte se situaba en los 18.000.
El Gobierno central también ha tomado medidas fiscales en el Impuesto sobre Sociedades, reduciéndolo el tipo nominal del 25% al 23%. El IVA también ha sufrido una ligera modificación de carácter más bien social al sufrir una bajada del 10% al 4% en los productos de higiene femenina.


