‘Un 13% de los españoles afirma prever lo que quiere comprar en rebajas, mientras que un 49% asegura que no tiene nada seleccionado con anterioridad’, afirma la web de comercio electrónico francesca Veepee
Los consumidores cada vez les cuesta más resistirse a las compras en periodos de rebajas y también están frecuentemente expuestos a estas ofertas como las rebajas de verano, rebajas de invierno, Ciber Monday, Black Friday… Las ofertas y rebajas hacen que compremos sin medida y sintamos la necesidad urgente de comprar todo lo que vemos. ¿Qué les lleva a comprar compulsivamente en estas fechas?
Las rebajas se entienden como una oportunidad para comprar lo que en otro momento de la temporada del año el producto estaba más caro y se escapaba del presupuesto.
¿Cuáles son las causas?
Los expertos en psicología María Ibáñez Goicoechea y Jesús Jiménez Cascallana, directores del Centro de Psicología e Introspección en Madrid, advierten que en muchas ocasiones los excesos del consumo tienen una relación directa con las comparaciones que establecemos con los demás.
“La comparación con los demás es un factor clave para que alguien gaste más de lo aconsejable según su economía. De la comparación surge el sentimiento de inferioridad, el malestar y la envidia, que suelen impeler a tratar de equilibrar esa sensación de que uno es menos que los demás si no tiene unas vacaciones exóticas, los mejores manjares en la mesa, o si no hace los mejores regalos de la familia”, aseguran los expertos.
Aparte del daño económico que pueda surgir también pueden tener un efecto negativo a nivel psicológico si no lo gestionamos bien.
Para estos expertos en salud mental existen otros factores que empujan al consumismo relacionados con la angustia cotidiana provocada por el estrés en el trabajo, conflictos sociales, problemas familiares, etc. Aconsejan indagar en la raíz del problema y solucionarla.

Compras por Internet
El estudio realizado por la psicóloga Carol Dweck sugiere que el simple hecho de buscar un descuento podría ser una indicación de que el comprador quiere sentirse satisfecho con lo que obtiene.
Un comprador puede sentirse más satisfecho al comprar un producto con descuento que un producto con su precio estándar, esto se relaciona con el sentimiento de autocompasión, refuerza el sentimiento de logro.
Comprar a través de Internet multiplica el sentimiento de comprar sin mirar. Es difícil controlar los impulsos a la hora de comprar en línea y nunca hay que comprar cuando estemos desanimados, hambrientos o enfadados.
Para evitar que esto pase, también se aplica en compras físicas, hay que establecer un presupuesto fijo y realista, limitar el tiempo de búsqueda por Internet, comprar productos que realmente sean necesarios, comprar cantidades correctas… entre otros muchos consejos.


