Al echar la vista atrás, es fácil recordar que de las que ahora tenemos variedad, antes solo había unas. Hace unos años, cada vez va quedando más lejos, el periodo de rebajas era único y especial. Se vivía con grata expectación.
Eran las Rebajas de enero. En mayúsculas. Pero, afortunada o desgraciadamente, la tan sonada afirmación de que “ya no son lo que eran” se está convirtiendo en irrevocable.
Aquel modelo se empezó a diluir con la liberalización del periodo de rebajas en el año 2012. Hasta entonces, los ciudadanos, ya convertidos en consumidores, esperaban encontrar los productos que querían a un precio mejor en esas únicas rebajas del año. Incluso hay quienes arriesgaban al remate final para conseguir la gran ganga.
Las rebajas ya no son ni serán lo que eran porque durante el año existen diversas campañas con las que las tiendas y los grandes gigantes comerciales hacen uso del mismo método de “ahorro” para captar a los clientes y para deshacerse de producto almacenado.
Ahora los consumidores están habituados a periodos con descuentos cada vez más frecuentes: las rebajas de invierno, Mid Season, verano, Black Friday, Cyber Monday, Navidad y las que se irán uniendo.
Fraudes
No obstante, no puede ser todo de color de rosa. Cada vez son mayores las advertencias de que las rebajas pueden no ser tan jugosas como pintan las campañas publicitarias. Es crucial sacar provecho a todos los descuentos que sean de interés, pero también ser conscientes de que cada vez nos exponemos a más fraudes.
En este sentido, Facua Consumidores en Acción ha alertado de los riesgos a los que las prácticas fraudulentas nos abocan, muchas de ellas ilegales y ante las que se puede reclamar e interponer denuncias en las autoridades de protección de consumidores.
Una de las «tomaduras de pelo» a las que apunta Facua es que los carteles que anuncien rebajas ocupen más espacio en la tienda que los productos rebajados. Por ley, al menos la mitad de los artículos deben tener descuentos para poder publicitar que una tienda está de rebajas.
Otra de los fraudes más comunes es que vendan productos usados que han sido devueltos por anteriores compradores. Como por ejemplo, una consola de videojuegos que, al abrirla, tiene dentro un disco.
Recomendaciones para que no te rebajen tus derechos
Por ello, cada vez es más importante que el consumidor esté bien informado antes de lanzarse a la locura de las rebajas. La directora de Comunicación de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), Ileana Izverniceanu, recordó al inicio de las rebajas que comenzaron ayer ciertos derechos que conviene recordar.
Explicó así que las rebajas tan solo deben afectar al precio, advirtiendo de que «ni la calidad, ni la garantía» pueden verse modificadas.
«No valen productos hechos ad hoc para rebajas», puntualizó la directora de Comunicación de la OCU, quien también recordó que los establecimientos tienen la obligación de presentar de forma clara dos precios: el anterior y el rebajado (o, al menos, el porcentaje de descuento).
Además, los comercios deben aceptar los mismos medios de pago que en temporada normal y los artículos rebajados deben estar claramente diferenciados de los demás.
El consumidor tiene derecho a devolución en las mismas condiciones que el resto del año, siempre que el producto presente algún defecto y debe conservar el ticket de compra. En el caso de los electrodomésticos, debe mantener las garantías y condiciones de servicio postventa. En compras online, el cliente dispone de 14 días naturales para devolver el producto si no cumple sus expectativas.
Las rebajas puede que no sean lo que eran, pero pueden ser mucho más si se saben aprovechar. Es importante hacer compras conscientes y evitar los impulsos frente a descuentos o rebajas. Por ello, al igual que antes, es imprescindible comparar precios, hacer listas e ir a por lo necesario, como si llevases esperando todo el año a las Rebajas, como si siguiesen siendo en mayúsculas.

