Alrededor de 750.000 personas hablan el vasco o euskera. El español ha adoptado un sinnúmero de palabras debido a su contacto y convivencia con esta lengua.
El castellano o español es un idioma rico. Desde mi punto de vista, es la lengua más bella del mundo. No solamente por su riqueza, sino también por su polivalencia a la hora de emplearlo en el habla cotidiana. El año pasado, la Fundación del Español Urgente (Fundéu), publicaba 1001 curiosidades, palabras y expresiones del español. Una obra interesante, sencilla, clara y directa que introduce al lector en un conglomerado de laberintos lingüísticos de una forma didáctica y divertida. Uno de los capítulos más llamativos es la herencia o, mejor dicho, adopción de términos procedentes de otras lenguas. Por ejemplo, del euskera o vasco adoptamos términos como los que se esgrimen a continuación:
Mus
Algunos de nosotros hemos jugado al mus (en vasco, mus) entre amigos o familiares. Se trata de un juego de naipes en el que los jugadores, emparejados, realizan cuatro lances de forma independiente y donde se puede llegar incluso al descarte si hay un acuerdo entre todos. Se hacen diversas apuestas. Es más, una de esas es el órdago, término también vasco (de hor dago, ‘ahí está’).
Pacharán
En algunas reuniones con amigos unos optan por coca cola, otros por café e incluso hay quienes prefieren pacharán (de patxaran, de paitar o pattar ‘aguardiente’ y aran, ‘endrino’). Concretamente, un licor de origen navarro cuya elaboración se compone de endrinas y anís.
Izquierda
Gustavo Bueno tiene una obra titulada: El mito de la izquierda; el mito de la derecha. Precisamente, izquierda (de ezkerra) es uno de los vasquismos más usados del español y que la mayor parte de hablantes desconoce. No obstante, izquierda lo contraponemos a derecha, aunque recordemos también la existencia del cultismo de origen latino siniestra.
Aquelarre
Seguramente, le suene el aquelarre (reunión de brujos y brujas) celebrado en el siglo XVII en Zugarramurdi (Navarra), donde la Inquisición condenó a muchos habitantes acusándolos de invocar al demonio. En vasco, akelarre significa ‘prado del macho cabrío’. Este animal se asociaba al diablo.
Zurrón
Los pastores utilizan el zurrón (término procedente de zorro, ‘saco’) para guardar o transportar su comida u otras necesidades. Por ejemplo, en el villancico El niño del tambor, los pastores llevaban sus regalos en un zurrón.
Zamarra
Se aproxima el otoño y bajan las temperaturas. Por supuesto, no nos faltarán prendas que nos abriguen como, por ejemplo, la zamarra (del vasco zamarra). Se trata de un prenda de vestir, rústica, hecha de piel con su lana o pelo.
Chirla
Muchos la confunden con la almeja. Sin embargo, la chirla (del vasco txirla) es de menor tamaño. No obstante, apenas se notan sus diferencias.
Bacalao
¿Rebozado o a la romana? Eso ya lo dejo a vuestro gusto. Se trata de una voz que nos ha llegado gracias al vasco. Concretamente, de bakailao. Pero la cuestión etimológica ha generado dudas, pues puede que también tenga origen neerlandés antiguo bakeljauw, variante de kabeljauw.
Chatarra
De este vocablo podemos sacar varias interpretaciones semánticas. Por ejemplo, para designar baja calidad: comida chatarra. Además, podemos utilizarla con otros sentidos, como ‘conjunto de trozos de metal viejo o desecho…’ o en el sentido coloquial, ‘máquina o aparatos viejos que ya no funcionan’. Lo cierto es que el sustantivo chatarra procede de txatarra, ‘lo viejo’.
Chistera
Todos hemos visto ese viejo truco, en el que el mago, se saca un conejo de la chistera, adaptación de txistera (que procede a su vez del latín cistella, ‘cestilla’) y que significa ‘cestilla angosta por la boca y ancha por abajo, que llevan los pescadores para echar los peces’.

