No cabe duda que viajar y hacer turismo se ha convertido en una de las actividades favoritas; ya sea por trabajo o por ocio, queda claro que es difícil decirle que no a una escapada. Sin embargo, podemos encontrar tanto aspectos beneficiosos, como otros que no lo son tanto.
Como bien sabemos, el turismo engloba áreas como la economía y la política, además de la cultura. Y es que, hablando de números, esta actividad aporta en torno a un 20% al PIB de España. De hecho, nuestro país se posiciona en el número dos de los más visitados del mundo, por debajo de Francia y seguido de otros como Estados Unidos, China e Italia. Cabe destacar la importancia de este sector ya que supone una gran fuente de ingresos para los países, proporcionando numerosos puestos de trabajo y dando a conocer las diferentes culturas al mundo.

Influencia en la Agenda 2030
A pesar de todos los beneficios del turismo, éste también es el culpable de dañar muchos paisajes y abarrotar zonas poco transitadas. Incluso podría decirse que las redes sociales y la globalización han hecho que algunos destinos estén demasiado concurridos y que se de una imagen poco respetuosa de algunos turistas. Pero esta actividad tiene un gran papel en los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030.
Este día se celebra para promover los valores del turismo y su contribución a esta iniciativa. Este sector influye directa o indirectamente en todos los objetivos, pero sobre todo en algunos como el fin de la pobreza, el trabajo decente y crecimiento económico, ya que reduce el desempleo y genera unos ingresos considerables. Además, también tiene repercusión en otros como el fomento de consumo responsable y sostenible, la acción por el clima, el cuidado de la vida submarina, etc.

En pocas palabras, viajar es una experiencia enriquecedora que debería poder disfrutar todo el mundo concienzudamente, actuando siempre desde el respeto.


