Con «la nueva promesa de la música española» colgando como etiqueta, Candela Gómez se va abriendo camino a pasos escalonados en la industria
Desde la familiaridad de su habitación, Candela Gómez se abría en canal y comenzaba a tejer los primeros acordes de una canción cifrada en desconsuelo, que un día formaría parte de un conjunto que se hace grande por la compilación de sus partes; creando un concepto que va más allá del simple dolor de ser alguien; y ahora.
Tras instalarse en la capital comenzó un proyecto que vio la luz el pasado 5 de abril en el que, desde el poder de una chica sufriendo sus últimos saboreos de adolescencia, expone al mundo lo que le invade al experimentar la vida cuando se nos pide ir con el piloto automático. Lo que ocurre cuando te paras y entras en contacto con tus sentimientos. Y cuando les dejas tomar las riendas del papel, boli y guitarra.
Así es COLIRIO, y esta es Candela Gómez.

Inicios en la música
Pregunta: ¿Cómo sería tu carta de presentación para un público que no te conoce?
Respuesta: Diría que soy una artista emergente que compone canciones tristes para dejar de estar triste.
P:Entraste en una industria complicada y siendo menor de edad. ¿Cómo fueron esos inicios? ¿A qué dificultades te enfrentaste?
R: Creo que no fue tanto el ser menor de edad en sí, sino el ser pequeña; aunque todavía lo soy. Y el ser mujer, también.
El tener que sentarte en una mesa, hacer una reunión, liderar un proyecto… es complicado, y más sin tener experiencia en nada. No entendía muchos conceptos, había muchas cosas que no controlaba… De primeras era difícil y sentía que me venía bastante grande.
Impone un poco, pero creo que lo estoy llevando bastante bien. Y mi equipo me apoya mucho.
P: Antes de tener una discográfica fuiste (y empezaste) siendo artista independiente. ¿Qué es lo que te llevas del proceso en el que “anduviste sola” en este mundillo?
R: Siendo artista independiente solo saqué una canción (no es que no te quiera), y tuvo muy buen recibimiento. Me la pagó mi madre, las guitarras las hizo mi tio, y la grabé en un estudio pequeñito de Murcia con Jesús Mondéjar. Era hacer música porque me gustaba y me apetecía. La idea era sacarla por probar.
Sabía que quería dedicarme a esto, pero era algo que veía super lejano.
De aquel proceso me llevo mucho aprendizaje; el más importante: que no todas las cosas dependen de mí. Que a veces puedo dar mi 100% y no obtener el resultado que espero. Aprendí que debo darlo todo de mí y dejar que lo que tenga que pasar, pase.
P: ¿Lo extrañas en alguna ocasión?
R: No lo echo de menos porque la discográfica me apoya mucho en todas las decisiones que tomo, me presupuesta el proyecto… me permite hacer cosas mucho más grandes de las que podría hacer por mi cuenta. Por eso no lo echo de menos, aunque guardo muy buen recuerdo.
P: Has comentado que el álbum se llama COLIRIO, porque es una especie de “alivio para el llanto», y una vez definiste la música como un “proceso de autocuración”. ¿Crees que habría llegado a ti de alguna otra forma o aún sin haberlo necesitado?
R: La verdad que no lo sé. Empecé a componer con 14 años, en una época de cambios en los que sentía que era una incomprendida; y utilizaba la música para expresarme. En mi casa siempre había habido música, pero yo nunca me había planteado dedicarme a ello. Simplemente lo escribía como una canción porque así me salía.
Como compositora te diría que no. Creo llegué al proceso de componer música basada en el dolor, y que el gusanillo de la composición no habría llegado a mí de otra forma.
Como intérprete quizás sí, porque en general me gusta cantar y actuar. Pero como compositora, la música no habría llegado a mí de no ser por cómo me sentía en ese momento.
P: ¿Te imaginas algún otro método igual de efectivo para sanar que escribir canciones?
R: Yo no concibo mi vida ahora mismo sin poder desahogarme de esta forma. Entonces, te diría que no. También te diría que ir al psicólogo. Pero a parte de eso, creo que no. La música es lo más efectivo.
P: Has reivindicado en varias ocasiones el papel de los cantautores y su importancia en la industria musical. ¿Podrías hablarnos un poco más de ello?. ¿Cómo te lanzas a componer?
R: Yo realmente componía para mí; para poder desahogarme. Pero hubo un punto en que pensé: «Si esto me sirve a mí, puede servirle a alguien más». Porque a mí misma me ha pasado, y muchas veces la música de otros artistas me ha servido para extrapolarla y llevarla a “mi movida” y a como yo me siento. Que verdaderamente creo que es lo bonito de la música. Por eso dije “venga, voy a compartirlo”.
Para el proceso de composición me vienen muchas ideas a la cabeza y las voy apuntando. Ideas, conceptos… siempre empiezo por un concepto. Tengo muy claro de lo que va a hablar la canción antes de empezarla. Después hago la rueda de acordes, la melodía… pero todo se crea siempre desde un concepto claro.
P: ¿Cuánta importancia le das a que los artistas sean los creadores de sus propios temas?
R: Mucha. Es algo que aprecio mucho, y en lo que me fijo cuando escucho una canción; siempre me voy a los créditos para ver quién la ha compuesto.
Creo que la palabra cantautor tiene un concepto muy antiguo; como si fuese así “la música de antes”. Pero yo considero a Saiko cantautor, porque compone y canta sus temas. A Feid también; es muy reggaetonero, pero luego tiene letras que son muy guays, a veces un poco más íntimas…
Pero es lo que más aprecio en las canciones. Hay gente que aprecia más una melodía, la producción… pero yo siempre me fijaré en la lírica.
COLIRIO
P: ¿Cuándo surge la idea de lanzarte a sacar tu primer álbum?
R: Pues fue un poco inesperado. Cuando firmé con Universal se me hizo un plan de lanzamientos y vi que ponía “EP”. Y yo dije: “No, yo quiero hacer un álbum”.
Quería hacer un álbum porque hay cabida para cualquier tipo de canción: puedo hacer una balada, luego una canción pop-rock… al ser más amplio, me daba mucha más libertad.
Pero me dijeron que estaba empezando y que había que probar; había que ver cómo la gente recibía mi música. Y era totalmente comprensible. Así que cuando empecé a pensar en el EP tenía solo una cosa clara: que tenía que ser conceptual.
Tenía que ser un “todo”: que todo fuese en una misma línea, tanto sonora, como visual, como lírica. Pero me daba miedo porque aún no tenía claro mi sonido.
Para eso me ayudó mucho Fer (mi productor), que me aconsejó empezar por el principio, por lo que ya tenía: mis canciones a guitarra y voz.
Conseguimos crear un ambiente concreto y descubrimos que el concepto tenía que ser ese: el inicio con mi guitarra y mi voz en mi habitación. Mi carta de presentación tenía que ser esa.
P: Con tus singles, con COLIRIO, y con todo lo que le envuelve, has demostrado que eres una artista conceptual. ¿Es lo que buscabas en un principio?
R: Siempre. Siempre he buscado estar envuelta en un concepto. Pero ya no solo musicalmente, sino estéticamente también. Con mi imagen he buscado tener mi propio sello.
P: ¿Cómo surgió el concepto de COLIRIO?
R: Con la idea de llevar mi habitación a una producción. Llevar las canciones que había compuesto encerrada en mis cuatro paredes a algo más amplio y que sonara más grande; como si las canciones te envolviesen, pero siempre sonando muy íntimas.
P: ¿Pretendes mantener el camino del conceptualismo?
R: Sí, siempre. Mi idea es hacer un álbum ya que, como te he comentado antes, te da libertad para ir más allá. Caben más canciones, y de más tipos.
Pero, ante todo, manteniendo un concepto que vincule a todas las canciones y que haga que juntas tengan un sentido. Creo que lo que más las va a dotar de sentido es la composición, porque siempre va a ser mía y se va a notar.
También creo que, visualmente, estoy creando también el concepto de mi imagen, más encaminada a la fotografía analógica, los videos grabados con videocámaras antiguas…
Pero quiero mantener un concepto global: Lírico, visual, sonoro… aunque sea a través de un álbum más amplio.
PERO EN UN FUTURO QUIERO ABRIR UN POCO Y SALIR DE ESA HABITACIÓN. Y NO ESTAR TAN TRISTE.
P: Y, ¿pretendes hacer otro tipo de concepto, o estar siempre encasillada en “la chica triste”?
R: Me encantaría experimentar con ello. De hecho, el otro día estuve en mi casa y compuse una canción un poquito más folk; más alegre. Estoy en ese punto ahora mismo.
Evidentemente, siempre voy a tener mis canciones tristes, porque soy Candela. Pero sí que me apetece hacer algo más movidito; más alegre.
Al final COLIRIO tiene un sonido muy oscuro porque habla de una etapa de mi vida en la que lo pasé muy mal. Pero en un futuro quiero abrir un poco y salir de esa habitación. Y no estar tan triste.

P: COLIRIO ha tenido un recibimiento envidiable incluso para un artista ya consolidado. ¿Cómo se recibe esto como primer contacto con el mundo de la música?
R: La verdad que me ha sorprendido mucho, porque lanzar el EP, un vinilo… era una apuesta arriesgada. Pero está teniendo un recibimiento muy bueno, y yo estoy muy feliz.
A la gente le está gustando, y lo que más aprecio es que las siguen escuchando con el tiempo. Porque siempre está el típico “pico de escuchas” de una nueva canción en un día, pero lo cierto es que se está manteniendo con el paso de las semanas. Y me pone muy contenta este recibimiento.
P: ¿Te asusta el hecho de tener que estar a la altura de esos números de nuevo?
R: Sí, porque es un nivel de exigencia que te pones a ti mismo. Un “mínimo” que superar, que te motiva a hacer cosas que la gente vaya a escuchar. Pero yo intento hacer música atemporal; que en 20 años la gente siga escuchando es combate. Y que le guste.
P: ¿Cómo se vive el lanzamiento de un EP como artista emergente?
R: La verdad que muy bien. Pero creo que es mi caso concreto. Soy una artista emergente, pero se me están dando muchas oportunidades y mi discográfica está apostando mucho por mi proyecto. Por eso lo estoy llevando también. Porque a nivel laboral se me está permitiendo hacer lo que quiero, y a nivel acogida está yendo genial.
Por eso no me noto más dificultades por ser artista emergente, ni noto las limitaciones que puede tener otro artista emergente por el hecho de serlo. Porque tengo la suerte de que me siento super acogida y respetada.
P: ¿Cómo es que te llamen “la nueva promesa de la música en español«?
R: Yo soy muy de “hacerme de menos”, entonces me da mucha cosa que vendan así. Hasta mi madre me vende como una “superestrella”, pero no lo soy. No siento que lo sea.
Es verdad que pienso que tengo talento por donde he llegado, pero me gusta ser humilde y no ponerme esas etiquetas; porque se crean unas expectativas que a lo mejor no puedo cumplir. Y es una presión añadida.
Pero es un placer y un honor que me describan así. Me siento halagada. Me mantengo un poco al margen, pero es una alegría que piensen así de mí.
P: Los temas principales del EP son tus experiencias vitales, primando el amor y el desamor. ¿Cómo se plasma la vulnerabilidad en la música?
R: En mi casa siempre hemos sido super abiertos y hemos contado cómo nos sentimos; que creo que ha sido clave en mi infancia para ahora poder componer así. Pero es verdad que también somos muy ariscos y no nos damos abrazos. Demostramos el amor de otra forma. Entonces, en ese sentido, componer una canción de amor me cuesta mucho; porque nunca lo he expresado así.
Me cuesta mucho menos mostrarme vulnerable ante el dolor que ante el amor o la felicidad. Me es mucho más fácil representar la tristeza. Porque cuando estoy bien “estoy” y ya. No me sale expresarlo al igual que el dolor.
P: ¿Cómo se hace sin miedo?
R: A mí es que de vez en cuando me da un “vómito de palabras” y necesito contarle todo a una persona. Aunque la acabe de conocer. Y con la música me pasa a eso.
No me da miedo porque lo siento como una necesidad. Me gusta contarlo y me gusta que la gente lo sepa.
P: ¿Existe algo más de lo que te gustaría hablar en la música? ¿Alguna idea hacia la que aún no te hayas lanzado?
R: Me encantaría escribir una canción de amor, que todavía no he hablado de eso. Todas son de desamor. Es mi meta.
Y también sobre el feminismo, que creo que es super importante también.
P: A la hora de escribir eres muy metafórica, como si quisieras decir las cosas, pero sin decirlas directamente. ¿Siempre has sido muy enigmática, o es una faceta que únicamente sacas con la música?
R: Solo en la música. En persona soy muy directa, pero en la música me gusta ser así. No por ser enigmática, sino por lo bonito que me parece usar las palabras de manera metafórica.
Siempre he sido muy fan de Manuel Carrasco, Pablo López… que componen empleando muchas metáforas, y me parece muy bonito utilizarlas de esa forma. Hacer que la persona se siente a escuchar la canción e intentar entenderla. O intentar entender qué le dice a él esa metáfora.
A veces mi productor me regaña y me dice: “Candela, esta metáfora no la va a entender nadie”. Pero que me pregunten. Lo prefiero así. También eso entra dentro del conceptualismo. Le añade esa personalidad.
P: Estuviste en México hace nada. ¿Cómo fue el recibimiento?
R: Ha sido increíble. Fui de telonera para Marwan, pero luego descubrí que había gente que había ido por mí. Y es una locura. Canté media hora y hubo gente que compró una entrada para eso, y que cuando terminaba una canción me coreaban el nombre de otro de mis temas.
Incluso la gente que no me conocía me mostró muchísimo apoyo; estaban super atentos, aplaudían… y alguno me escribió después para decirme que le había encantado.
Me impresionó muchísimo que gastasen su dinero y su tiempo en venir a verme a mí. En México. Una pasada.
P: ¿Notaste mucha diferencia con el público de España?
R: Al ser un telonero, sí. En España cuando canta el telonero la gente está hablando sin prestar atención. Pero allí son muy entregados.
Evidentemente noto más apoyo en España, porque allí soy todavía muy pequeñita. Pero sí que me dio la sensación de que podía crear una comunidad muy guay al otro lado.
P: En verano vas a hacer tu primera gira de festivales, ¿cómo se afronta la preparación de una primera gira?
R: Aún no hemos empezado a prepararlo, pero tendremos que hacerlo dentro de poco; más que nada porque en mis conciertos hago una parte acústica, y en un festival eso es imposible. Tenemos que conseguir plantearlo de una manera que mantenga mi estilo encajando con el dinamismo de un festival.
No sé cómo lo haremos, pero tengo muchas ganas porque los festivales son una oportunidad muy buena para darme a conocer a más gente. Me da mucha curiosidad.
Y después de eso me encantaría iniciar una gira por España con el EP, aunque sea en salitas y con muy poca gente.
P: ¿Qué aguarda el futuro de Candela Gómez?
R: No hay nada cerrado. Pero música; mucha música. Quiero sacar mi primer álbum, para el que ya tengo ideas y alguna composición. También fui a México a componer y estuve en mi casa; siempre es bueno volver a donde empezó todo para tomar inspiración.
Candela Gómez dará su primera gira de festivales este verano en el Polifonik Sound y Cooltura Fest 2024. Tienes toda la información en su página web.
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