Sen Senra abarrota Las Noches Del Botánico
En un sitio tan especial como el Jardín Botánico Alfonso XIII un concierto tiene que ser algo más que música sonando. Hay pocos espacios más íntimos y románticos que este para celebrar un evento en directo en Madrid. Con una ubicación así todo debe salir a pedir de boca, pero el diluvio de las horas previas al concierto hizo que la incertidumbre rondara la cabeza de todos los asistentes hasta que sonó la primera nota. Finalmente la lluvia cesó dejando lugar a una de las mejores presentaciones en vivo de un artista español.
Entre el público, parejas de distintas edades y otros que quisieron vivir la experiencia en solitario. En el escenario, solo un obelisco y tres músicos acompañaron a Sen Senra. Como visuales apenas una imagen del fondo de su último disco, PO2054AZ (Vol.1). La distribución del espacio, con los instrumentistas en un lado y el obelisco en el contrario, logró con un sencillo ejercicio de composición establecer al gallego como el absoluto protagonista de una noche mágica.

Cuidado al detalle
El espectáculo abrió con una introducción liderada por dos guitarras eléctricas que cargaron de expectación y tensión a una multitud que esperaba con ansias al cantante gallego. Todo se resolvió cuando empezó a sonar Tumbado En El Jardín Viendo Atardecer. Cinco minutos de show fueron suficientes para demostrar por qué una presentación en directo puede trascender incluso lo musical. Cuando los conciertos se afrontan como parte de un discurso artístico enmarcado en un proyecto que inicia con un álbum y termina con su representación en público se lleva la experiencia de la música a su grado más alto. La existencia de una intencionalidad estética y discursiva crea una atmósfera única para el momento y consigue envolver al público en una narrativa que atraviesa distintas emociones durante la obra.
El sonido de todos los instrumentos era nítido y la mezcla con la voz perfecta. La transición entre canciones limpia y sin interrupciones, logrando un ritmo constante y sin altibajos. Cada tema estaba interpretado al completo por los músicos sobre el escenario, que han hecho un trabajo magnífico a las guitarras – muy presentes en todo el concierto – y también se han encargado de teclados y percusiones de distinto tipo. Muchas de las canciones incluidas en el setlist se han reinterpretado para la ocasión. En algunas a través de puentes entre un tema y otro y en otras adaptando la instrumental a una versión acústica, como en Sin Excusas, o un estilo más electrónico, como fue Completamente Loco. El juego de luces, por su lado, estaba completamente adaptado y personalizado a los ritmos de cada canción y sus respectivos cambios.

Sorpresas
La noche también estuvo cargada de sorpresas. Sen Senra interpretó Ya No Te Hago Falta haciéndose cargo de la guitarra rítmica y dejando al público ocuparse de la letra en buena parte de la canción. Durante la sección acústica del concierto cantó una canción inédita que ha desvelado que nunca saldrá oficialmente, pero que quedará en el recuerdo de todos los asistentes a la velada. Esa fue la primera inédita del concierto. La segunda llegó de manos de un invitado muy especial, Juan Habichuela. Sen Senra a la voz y Habichuela a la guitarra tocaron un tema compuesto en los camerinos del Wizink Center y Familia, en una versión con especial protagonismo para el flamenco. La ovación que sucedió a esta canción fue inmensa, a la altura de la maestría de un Habichuela que selló una actuación virtuosa.
En una hora y media de concierto Sen Senra ha tenido tiempo de cantar por primera vez temas como Hermosa Casualidad, los éxitos de su último álbum y hacer un repaso por toda su carrera. Todo esto con una coherencia estética y musical sobresalientes, y una actuación impecable a nivel técnico y vocal. Hay conciertos que no se pueden definir con palabras. Este es uno de ellos.

