Mujercitas es un entrañable clásico que evoca la calidez familiar y el espíritu navideño en cada adaptación
El clásico literario Mujercitas de Louisa May Alcott ha sido adaptado al cine en numerosas ocasiones, cada versión aportando su propia interpretación de la entrañable historia de las hermanas March. Estas adaptaciones no solo reflejan la época en la que fueron realizadas, sino también las visiones artísticas de los cineastas que las dirigieron.
Para algunos es tradición ver Mujercitas en Navidad, aunque ponerse de acuerdo sobre qué versión puede suponer una batalla familiar digna de Jo y Amy. Cada adaptación tiene su público defensor, desde los que aman la calidez clásica de las versiones tempranas hasta quienes prefieren la modernidad de las más recientes.
Este debate solo refuerza el estatus de Mujercitas como una obra universal que sigue conectando con distintas generaciones.
El clásico de George Cukor
La adaptación de 1933, dirigida por George Cukor y protagonizada por Katharine Hepburn como Jo March, es una de las más icónicas. Filmada durante la Gran Depresión, esta versión resonó profundamente con el público de la época debido a su enfoque en los valores familiares y la perseverancia.

Cukor logró capturar la esencia del libro con una dirección sensible y actuaciones memorables. Katharine Hepburn destacó por su energía y pasión, aportando una intensidad que definió a Jo como un modelo de independencia femenina. Una curiosidad es que Hepburn insistía en usar ropa de época incluso fuera del set para sentir mejor a su personaje.
La producción también estuvo marcada por la innovación técnica. Los decorados detallados y el uso creativo de la iluminación ayudaron a crear una atmósfera que transportó al público al siglo XIX. Esta adaptación recibió cuatro nominaciones al Oscar y se considera un hito en la representación de mujeres fuertes en el cine clásico de Hollywood.
Las hermanas March en Technicolor
La adaptación de 1949 dirigida por Mervyn LeRoy introdujo la historia de las hermanas March en Technicolor, ofreciendo una versión vibrante y visualmente deslumbrante. Protagonizada por June Allyson como Jo y Elizabeth Taylor como Amy, esta versión se caracterizó por su elenco de estrellas.
El uso del Technicolor permitió destacar los trajes y escenarios, enfatizando la calidez del hogar March. Esta película fue pensada para un público que buscaba escapar de las tensiones de la posguerra, y su tono optimista y nostálgico resultó ideal.

Elizabeth Taylor, conocida por su cabello oscuro, tuvo que usar una peluca rubia para el papel de Amy, lo que causó cierta controversia entre los fans del libro. A pesar de algunas licencias creativas, esta adaptación logró capturar la esencia de los lazos familiares y las aspiraciones individuales, dejando una huella imborrable en los espectadores de la época.
El enfoque moderno de Gillian Armstrong
En 1994, Gillian Armstrong dirigió una versión que se destacó por su sensibilidad moderna y su fiel retrato de los personajes. Contó con un elenco estelar que incluyó a Winona Ryder como Jo, Susan Sarandon como Marmee, y Christian Bale como Laurie, sin olvidar a Kristen Dunst como la joven Amy . Esta adaptación logró equilibrar la fidelidad al texto original con una perspectiva contemporánea.

Winona Ryder recibió una nominación al Oscar por su actuación, que capturó la esencia rebelde y apasionada de Jo. Además, esta versión exploró más a fondo las tensiones sociales y las limitaciones de género de la época, un tema que resonó especialmente en los años 90.
Las actrices que interpretaron a las hermanas March pasaron semanas viviendo juntas antes de comenzar el rodaje para construir una química natural. Esta atención al detalle se reflejó en las emotivas interacciones entre los personajes, lo que contribuyó al éxito crítico y comercial de la película.
Greta Gerwig y la reinvención de un clásico
La adaptación más reciente, dirigida por Greta Gerwig en 2019, ofrecía una estructura narrativa no lineal que diferenció esta versión de las anteriores. Con Saoirse Ronan como Jo, Florence Pugh como Amy, Emma Watson como Meg y Eliza Scanlen como Beth, esta versión fue ampliamente aclamada por su guion ingenioso y su enfoque fresco.
Gerwig utilizó el tiempo de manera creativa, entrelazando eventos del pasado y el presente para profundizar en el desarrollo de los personajes y sus motivaciones. Esto permitió explorar cómo las decisiones de la infancia repercuten en la adultez. Florence Pugh destacó por su interpretación de Amy, aportando una profundidad al personaje que lo redimió ante muchos espectadores.
“Siento que las mujeres tienen mente, tienen alma, además de corazón. Y tienen ambición y tienen talento, además de belleza. Y estoy harta de que la gente diga que una mujer sólo vale para el amor. ¡No lo soporto! Pero… estoy tan sola”.
Una de las escenas más destacadas de esta versión es el monólogo de Jo, que se ha interpretado de muchas maneras desde el estreno de la película. Un siglo y medio después de la publicación del libro, Gerwig puso en boca de la heroína de esta historia palabras que no dejaron indiferente a nadie. Saoirse Ronan fue nominada a Mejor Actriz en los Oscar 2020 por esta actuación y volvió a colocar a Jo como un personaje que resonó dentro de muchas mujeres.

Se prestó mucha atención a los detalles históricos, expertos en vestuario colaboraron para recrear trajes auténticos de la época. Además, los exteriores se filmaron en locaciones reales de Concord (Massachusetts), donde Louisa May Alcott escribió Mujercitas.
Otras adaptaciones destacadas
Aunque las versiones mencionadas son las más conocidas, Mujercitas también ha inspirado adaptaciones en otros formatos y estilos. Una versión musical de 1978 para televisión protagonizada por Meredith Baxter y Susan Dey es recordada por su enfoque melodramático y canciones originales. Además, ha habido adaptaciones animadas, como la producción japonesa de 1987, que introdujo la historia a una nueva generación de espectadores. Estas adaptaciones demuestran la capacidad de la historias para trascender el tiempo y las culturas, manteniendo su relevancia y atractivo universal.
A lo largo de los años, Mujercitas ha sido reinterpretada de diversas maneras, cada versión destacándose por su propia perspectiva y estilo. Estas adaptaciones han mantenido vivo el legado de Louisa May Alcott y se han asegurado de que la historia de las hermanas March siga siendo una obra amada en todas sus formas.

