“Todas a una por valencia”: galerías de todas partes de España se unen en una iniciativa solidaria con el fin de recaudar fondos para los artistas damnificados por la DANA en la Comunidad Valenciana
Las Galerías de Arte Contemporáneo de España acogieron el pasado 14 de diciembre, a través de sus respectivas asociaciones, distintas exposiciones para apoyar a la cultura y al arte después de que estos fuesen duramente dañados en Valencia tras el paso de la DANA. La finalidad de las exposiciones es la reconstrucción de la escena artística valenciana, pues el 10% de las ventas realizadas durante ese día fueron destinadas a dicha causa. Bajo el lema multilingüe “Todas a una. Totes a una. Todas a unha. Denok batera”, se ha buscado visibilizar los desafíos a los que se ha tenido que enfrentar el sector artístico valenciano y concienciar acerca de la importancia de reconstruir sus lugares de trabajo.
En La Movida
La Galería Blanca Berlín (Madrid) recibió a Miguel Ángel Mendo, Antonio Lafuente y Óscar Mariné, quienes realizaron una visita guiada de su exposición En La Movida. El motivo de esta exhibición nace con la muerte del dictador, Francisco Franco, y el fin de su régimen militar de cuarenta años, que abrió paso a un periodo de incertidumbre, aislamiento e incultura en el escenario nacional.
Pese a que disciplinas como la literatura o el teatro habían sido siempre un atisbo de luz entre la oscuridad de la dictadura, con el fin de la misma, aquellos jóvenes con inquietudes artísticas y ansias de creación y cambio se encontraron con un panorama vacío. Sin embargo, el ímpetu de experimentación y provocación, así como de desarraigo absoluto del antiguo régimen, dio lugar a una “nueva cultura”, y la Movida madrileña sobre la que se inspira la exposición de Mendo, Lafuente y Mariné fue la máxima representación de esta, que además sirvió como elemento despolitizador y facilitó durante la transición democrática el renacimiento del diseño, la ilustración y la fotografía.

Lafuente, Á. Mendo y O. Mariné formaron parte del resurgimiento artístico de las mencionadas disciplinas. En su exposición, muestran algunos fotomontajes originales coloreados a mano con óleo, acuarela y gouache, que dieron lugar a un nuevo concepto de ilustración fotográfica que se movía entre el Surrealismo y el Arte Pop.
Pioneros en la revolución del diseño gráfico en España
En la Galería Blanca Berlín se expusieron algunas obras significativas extraídas de la revista Madrid me mata que ayudó en esa ruptura con la tradición e historia anterior que tanto necesitaba la sociedad post-franquista. “Fuimos una generación solidaria” afirmo Mariné refiriéndose a todos aquellos artistas que formaron parte de la Movida madrileña. Esa misma solidaridad se ve reflejada también en los tiempos actuales a través de las subastas y donaciones desinteresadas para los damnificados por la DANA. Galeristas y artistas han demostrado que el arte es siempre un motor del cambio social.
Entre las obras expuestas de Mariné, uno de los principales referentes de la cultura que emergió desde finales de los 70 y principios de los 80, estaban: Siniestro total 1983; Pluto, 2017; Derribos Arias 1983; Ataulfo el rojo, 1982; DOG #004/C, 2006; DOG #003/CC y Madrid Me Mata 1985, la portada N.1 de la emblemática revista de la Movida madrileña, publicada semi mensualmente entre 1984 y 1985. El autor comparó dicha revista con un “fanzine” al poseer un contenido temático variado y carecer de una estructura definida. La revista se dedicó a capturar la transformación constante del Madrid de la época, capital en la que comenzó el desarrollo de “La España libre”.

Por su parte, Lafuente aportó a la exposición con las obras: Yo quiero ser mataor, 1976; En la gruta, 1979; Alguien te acecha, 1978; La ventana, 1977; La buena siesta, 1979; These boots are made for walking, 1976; En un desierto de arena, 1979 y Chicas en el parque, 1978. Y Mendo expusó en Blanca Berlín sus colecciones de fotomontaje tituladas Retrato, Enseñanza y Encuentros del año 1976, así como su colección de carteles titulada Mensajes para la democracia, creados cuando la muerte del dictador era aún reciente. La idea era mostrar una “distopía de lo que sería la democracia ya entrados los ochenta de una manera sarcástica” contaba el autor.


La Movida fue pues, como ejemplifica genial la exposición de estos tres artistas, un proyecto de todos los madrileños para configurar una nueva identidad dentro del Estado libre y democrático, pese a que el paso del régimen autoritario hacia el democrático se produjo sin suceder antes una ruptura total con el primero, el éxito de la Transición reside en el empleo de la cultura como elemento despolitizador que abrió el camino a las libres negociaciones políticas.

La cultura como motor de la reconstrucción y la solidaridad
Se ha hablado de los coches amontonados en desguaces improvisados, de calles repletas de lodo y de casas y puentes destruidos, pero apenas se ha hecho alusión a los museos, teatros, cines y centros culturales que han quedado destrozados por las devastadoras inundaciones. Frente a esta situación, Arte Madrid junto con el resto de Asociaciones de Galerías de Arte Moderno y Contemporáneo iniciaron una campaña altruista para la recuperación del tejido artístico y cultural en las zonas afectadas. Cada galería participante en este movimiento, aportó una propuesta única mediante la cual demostraron que en momentos de crisis el arte y la cultura pueden ser un fuerte impulsor de la transformación social.

