4.3 C
Madrid
sábado, 10 enero, 2026
4.3 C
Madrid
sábado, 10 enero, 2026

Las 10 mejores películas de 2025

La sección de cine de El Generacional...

El 2026 es el año del Arsenal

Tras un inicio de temporada espectacular el...

Maite Ortega: «El bordado te puede ayudar a relajarte, a enfocarte y a crear una rutina»

La artista multidisciplinar Maite Ortega estudió Bellas Artes en Valencia e hizo su Erasmus en Bélgica, donde abrió su mente hacia el arte del que vive y que imparte desde hace 11 años a alumnas – y algún alumno- en pleno centro de Madrid.

Su taller en la calle de la Ribera de Curtidores es un escaparate de su proyecto: Un lugar cuidado al detalle, un ejemplo de resistencia y un reflejo del mimo, presencia y belleza que pone al contar historias a puntadas y recortes. La murciana abre las puertas de su taller a El Generacional para charlar sobre su proyecto, su trayectoria y su visión del arte en la sociedad actual.

Pregunta: ¿Cuál es la semilla de tu bordado?

Respuesta: El origen de mi bordado es mi abuela. Durante toda la infancia pasé muchos ratos con ella y teníamos una relación muy muy íntima. Ella cosía, nunca me enseñó, pero yo siempre jugaba con sus hilos, con su máquina de coser antigua, con los pedales. El hilo siempre ha sido algo que me ha recordado a ella. Falleció bastante pronto y fue en la carrera cuando quise hacer un proyecto sobre ella y empecé a jugar con hilos, porque no sabía coser ni bordar. Entonces, me gustó tanto el lenguaje, el material y toda la simbología que cuando acabé la carrera y, al tiempo, vine aquí a Madrid, aprendí a bordar de manera tradicional. Luego, lo fui experimentando todo por mi cuenta en lo que a mí me interesaba, que era el papel, la fotografía, la madera, materiales muy diferentes a lo que está establecido. 

«ME GUSTA MUCHO LLEVAR LO QUE SÉ HACER A MÚLTIPLES LUGARES»

P: ¿Cómo se define Maite Ortega a sí misma?

R: Yo me considero artista multidisciplinar porque me gusta llevar mi trabajo a múltiples lugares, técnicas y soportes. Desde un bordado en tela como algo un poco más tradicional, a bordado en papel, fotografía, murales e instalaciones, incluso alguna performance también he hecho. Me gusta mucho llevar lo que sé hacer a múltiples lugares.

'Primavera tatuada', Maite Ortega | Foto de Andrea Reig
‘Primavera tatuada’, Maite Ortega | Foto de Andrea Reig

P: ¿Qué significado tiene tu obra Primavera tatuada, que se está convirtiendo en una referencia de tu trabajo?

R: A la mujer no la conozco, es una foto que encontré en el Rastro junto a varias más de una sesión de fotos que se hizo, no sé si era modelo o una persona que quiso hacerse una sesión. Me llamó mucho la atención porque era muy grande y tiene esa posición con el brazo, esa mirada. Es muy evocadora la foto. Justo estaba trabajando con una serie que tiene dos partes: Protección vegetal, de mujeres protegidas por la naturaleza, pero luego se ha convertido en InBloom, porque incluye también otras piezas relacionadas con la naturaleza, sobre todo con las flores. En esta obra son todo flores tatuadas en el brazo, es algo mucho más actual sobre una foto antigua. Son flores porque, tal y como escribí por detrás de la fotografía «Se tatuó flores para no olvidar que ella misma era primavera». Ese florecimiento ya estaba en su piel, entonces tenía que ser un recuerdo de que siempre había que florecer y no perder esa esencia única que tenía ella, que no sé quién es, pero puedes ser tú, puedo ser yo, puede ser cualquiera.

«Es todo contar una historia para que esa belleza invisible u olvidada salga a la luz y se refleje»

P: ¿Cuál es el objetivo de bordar en fotos? 

R: Es, sobre todo, hacer un homenaje a esa persona, a esa familia o a esa situación y sacar belleza tanto de la propia imagen como de la historia que me cuentan. Hacer un homenaje y que todo trascienda. Aunque a lo mejor haya sido una situación difícil o haya algo un poco más raro, hacer que todo sea bonito. Incluso de las fotos que yo me encuentro, por ejemplo, en el Rastro, que no sé de quiénes son, siempre intento hacer un homenaje. 

P: ¿De dónde obtienes las fotografías?

R: Las que son de mis piezas, de mis obras, normalmente son o de mi familia o que las encuentro aquí en el Rastro de Madrid o si voy viajando alguna que me llame la atención o hay gente que también me trae fotografías que no las va a utilizar y me las regala. Hay joyas. De hecho, siempre me sorprenden porque es como un regalo que para mí es super especial y que tiene un montón de posibilidades de contar y de expresar. 

«me viene una idea y empiezo a tirar del hilo, nunca mejor dicho»

'ABCDE', Maite Ortega | Foto de Andrea Reig
‘ABCDE’, Maite Ortega | Foto de Andrea Reig

P: ¿De dónde surge la pieza ABCDE?

R: En el confinamiento, porque la plataforma de arte Mujeres mirando mujeres lanzó un concurso para hacer un homenaje a estas mujeres que, sobre todo, en aquel momento tenían un mayor peligro: Las mayores. Había que hacer una pieza que homenajease a estas mujeres mayores que habían hecho mucho por lo que nosotras somos ahora, que mucha gente no lo percibe. Entonces, creé esta pieza con fotos anónimas. No sé quiénes son, pero fui eligiendo fotos que me recordasen momentos de la vida cotidiana. Hice una composición y, sobre ella, puse un alfabeto un poco más contemporáneo bordado en hilo dorado para resaltar esa joya que ellas nos han dejado a nosotras con el tema de la educación. Muchas no pudieron ir a la escuela, otras afortunadamente sí y tenían una base. Pero muchas mujeres, sobre todo de ciertos lugares más rurales o más alejados, no podían. Y entonces, gracias al bordado, que era algo más obligatorio que todas hacían, para bordarle, por ejemplo, el ajuar a sus primas, aprendían un poquito las letras y, así, a leer y a escribir. Me parece que el bordado no es solo una herramienta, no es una técnica decorativa, sino que también tiene mucha profundidad. A mí la pieza me encanta, es muy simbólica y muy emotiva. Además, ganó el premio del concurso.

Serie Niños protegidos, Maite Ortega | Foto de Andrea Reig
Serie Niños protegidos, Maite Ortega | Foto de Andrea Reig

P: ¿En qué te inspiras para trabajar? 

R: Pues depende mucho, pero sí soy muy emocional. Entonces, mucho por intuición, por procesos, todo va como conformándose. Las series, que suelo trabajar mucho por series. De pronto, me viene una idea o hay algo que quiero resaltar y empiezo a tirar del hilo, nunca mejor dicho. Y es como, «ay, ¿qué podría hacer con la serie de Niños protegidos?», que se me ocurrió a través de un libro de arte tradicional chino que encontré en la Cuesta de Moyano, donde vi un collar de un tigre superbonito y vi que las mamás bordaban a sus niños collares o en la propia ropa para protegerlos de los malos espíritus. Entonces dije, «Ay, pues yo también puedo utilizar el bordado como un amuleto para niños, aunque no sean mis niños, pero los convierto en míos” y, según las fotos que iba encontrando de niños y niñas, iba viendo si me recordaban a algún animal o no y les hacía un bordado que era como su amuleto protector. Quedó muy bonita también. Es todo contar una historia o inventar una historia para que esa belleza invisible u olvidada salga a la luz y se refleje.

«HACER VISIBLE LO INVISIBLE»

P: Dices que hilas pasado, presente y futuro. ¿Qué se debe hacer para que el bordado permanezca y perdure?

R: Lo primero, valorarlo más. Ahora, se está empezando a valorar el arte textil, no solo el bordado, los tejidos, el ganchillo, el punto, todo eso. Siempre se han considerado como labores o manualidades, que es una parte, obviamente. Pero a nivel artístico hay muchísimas piezas y muchísimas obras desde hace mucho tiempo, sobre todo, de mujeres, aunque también hay algunos hombres que hacen bordados, que ahora se están conociendo. Aquí en España yo creo que cuesta como un poco más, porque otros países sí que tienen esa cultura textil más presente y muy valorada. Lo primero, sacarlo a la luz y a mí siempre me gusta decir que hay que probar y también es importante que te enseñen de la manera adecuada.

'Collages sonoros', Maite Ortega | Foto de Andrea Reig
‘Collages sonoros’, Maite Ortega | Foto de Andrea Reig

P: Centrándonos en el collage, ¿en qué consisten los que haces sobre canciones?

R: Son dos series. Una se llama Sin título, que es de canciones que yo elegía. Y la otra se llama Una moneda, un baile, que el título me lo propuso el chico que me dijo de hacer canciones que me proponía la gente por redes. La primera serie surgió por una canción que escuché en diferentes sitios en dos o tres días seguidos. Y fue como “ay, esto es una señal, tengo que hacer un collage”. Entonces, me aislé de todo, de móvil, ordenador y demás y me puse en mi mesa con mi material, revistas y libros. Y, al mes de hacer esa serie, un chico por redes sociales me dijo: «Oye, ¿si yo te propongo una canción, lo harías también?». Y abrí esa segunda serie de propuestas. De momento ya solo las hago por encargo y si todavía no las he creado. O sea, si alguien me pide una canción que ya he hecho, no se repite, porque son únicas.

P: ¿Cuál es tu relación con la fotografía, que está tan presente en tu obra?

R: Es algo muy emocional. Yo en la carrera me especialicé en dibujo, a nivel técnico la fotografía no la trabajé tanto, pero sí me parece un objeto que tiene mucha belleza y cuenta muchas historias. Me parece muy especial y, sobre todo, las fotos encontradas, que ha sido como algo que se ha olvidado, que se ha perdido, que han tirado incluso a la basura y que están llenas de belleza. Se trata de recuperarlas y siempre digo que me gusta hacer visible lo invisible, entonces es como sacar todo ese potencial que tiene.

P: ¿Crees que el bordado puede llegar a tanta gente como hace la fotografía?

R: Sinceramente, no creo que tanto como la fotografía porque al final cogemos el móvil y es darle a un botón. El bordado requiere ponerte, sacar tu material, es como un ritual. Pero bueno, si es una cosa que se extiende tanto como la fotografía, también sería estupendo, porque es beneficioso en muchos sentidos.

P: ¿Crees que el bordado tiene virtudes terapéuticas?

R: Sí, muchísimas. De hecho, es el momento ideal y tranquilo de la semana para muchas de mis alumnas, sobre todo, del taller continuo. Al final es una cosa que, como te hace sentir bien, y ves también que estás creando, estás haciendo algo con tus propias manos, te das cuenta de que eres capaz de hacer cosas diferentes y hacerlas tú. Te relaja, pero a la vez te activa, porque puedes crear. Me parece algo superimportante en cualquier profesión, en cualquier ámbito, que te puede ayudar a relajarte, a enfocarte o a tener como una rutina. 

«hay que quitar todas esas capas de apariencia y quedarse con lo esencial»

P: ¿Eres consciente de si has inspirado a alguien con tu obra?

R: Sí, yo creo que sí. Al final llevo dando clases 11 años y a partir de ahí mucha gente o ha hecho su pequeña marca o se ha animado a exponer en algún lugar, a presentarse a alguna convocatoria. Al estar aquí también, hace poco vino un chico y me dijo: «Ay, es que vine hace tiempo y me encantaron tus collage y desde ahí me puse a probar y hacer.» O sea, que a lo mejor no han venido a clases, pero sí que me han dicho que a partir de mi obra se han animado a crear y a experimentar un poco con el collage, con bordado, con otras técnicas.

Vitrina del taller de Maite Ortega | Foto de Andrea Reig
Vitrina del taller de Maite Ortega | Foto de Andrea Reig

P: ¿Cómo resiste este taller en el centro de Madrid? 

R: Con muchísimo trabajo. Muchísimo, muchísimo, muchísimo. Con mucha intención, con saber qué es lo que quiero y que quiero que esto salga adelante. Y bueno, si dentro de un tiempo por lo que sea deriva en otro camino, pues ya veré, pero sí que trabajándolo y aplicando mi trabajo a muchos ámbitos. La época no es la mejor, pero la verdad que ya llevo casi tres años aquí y ha ido todo avanzando. 

P: ¿El arte debe tener límites?

R: A partir del confinamiento han surgido modas de decir “es que soy artista”. Creo que para ser artista hay que contar algo, que tiene que haber algo más íntimo, más personal. Yo siento que, al ser artistas, tenemos una necesidad de crear, de contar y de transmitir. 

P: ¿Qué limitaciones encuentras en tu día a día como artista? 

R: Aquí en España creo que hay mucha gente que cuando tú dices: «Soy artista» es como que: “Ay, madre mía, esta ¡cómo se lo cree!”. La cantidad de gente que me dice, «ah, ¿pero vives de esto?”, con un tono un poco de desprecio. Me parece que hay tanto por hacer y creo también que la idea del arte a veces está como metida en una estructura muy cerrada, de que el arte tiene que estar en un museo, de que al ser un artista tienes que ser inaccesible. Creo que hay que quitar todas esas capas de apariencia y quedarse con lo esencial, con lo más personal. 

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

El Mago Invisible sacude la realidad con ‘Nada es lo que parece’

El pasado jueves, Dakris, El Mago Invisible, inició la gira de su espectáculo en el Teatro EDP Gran Vía de Madrid Llegar al estreno de Nada es lo que parece fue como meterse en una cápsula donde cada aspecto de...

‘Estética Pensante’ o cómo exprimir un concepto hasta sentirlo

Cada show-deba(r)te de Estética pensante gira en torno a un concepto que se interpreta por artistas, se explica desde la filosofía y se reflexiona entre el público en un formato único que, para entenderlo bien, hay que vivirlo.  Utilizamos las...

El País celebra sus 400.000 suscriptores con el evento ‘Historias de una redacción’

El periódico El País celebró el pasado viernes haber alcanzado 400.000 suscriptores con un homenaje al periodismo a través de la palabra, el humor, el drama y la música El espectáculo tuvo lugar en una sala de CaixaForum Madrid repleta...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo