El esperado lanzamiento de ‘The pumpkin spice café’ en su versión en español reabre la polémica de la editorial HarperCollins y el uso de inteligencia artificial
A tan solo unos días del lanzamiento en español del “Libro del Año 2024” según Tiktok, HarperCollins vuelve al punto de mira. The Pumpkin Spice Café (Café con aroma a calabaza en español), de Laurie Gilmore, salió en marzo inundando rápidamente redes sociales. Con un ambiente acogedor, esta novela romántica es la primera entrega de la saga Dream Harbor que ha triunfado en Booktok. Se trata de una serie de libros que ocurren en un pequeño pueblo, lo que se conoce por “small-town romance”.
Con el cliché “grumpy-sunshine”, la historia de Jeanine y su Pumpkin Spice Café ha conquistado Booktok. Es por ello que la editorial HarperCollins Ibérica ha decidido publicar una versión en español. Sin embargo, el inminente lanzamiento (estará disponible en España a partir del 22 de enero) se está viendo eclipsado. Vuelve la polémica que azotó a la editorial hace tan solo unos meses: el uso de inteligencia artificial para la traducción de sus libros. Y es que, el presidente de HarperCollins admitió el uso de esta tecnología para traducir algunos de sus títulos. Además de utilizar sus libros como método para “entrenar modelos de IA”.

Algunos booktokers que ya han recibido su ejemplar señalan la ausencia del nombre de ningún traductor, sino que se le atribuye directamente la traducción a la editorial. Es por ello que cada vez son más los que piensan que este fenómeno de TikTok ha sido traducido mediante IA. Así, crece el malestar entre la comunidad de lectores, mostrando por redes sociales su descontento con la editorial y llegando a declarar que no van a leer la versión en español.
La polémica: HarperCollins y Daniel Kibblesmith
En noviembre de 2023, el medio británico The Guardian publicó un artículo en el que HarperCollins anunciaba un acuerdo con una empresa de tecnología de inteligencia artificial. Según este, algunos de sus títulos de no-ficción serían utilizados para «el entrenamiento de modelos de IA».
La polémica estalló cuando el escritor estadounidense Daniel Kibblesmith publicó en la red social Bluesky una serie de capturas de un correo electrónico sobre dicha editorial. En él, le ofrecían 2.500 dólares por autorizar el uso de uno de sus libros publicados con HarperCollins para entrenar inteligencia artificial, con unas condiciones no negociables. Además, Kibblesmith señalaba como le habían exigido que mantuviera confidencial la identidad de la empresa.
Abominable.
— Daniel Kibblesmith (@kibblesmith.com) 2024-11-15T19:36:44.910Z
Estas declaraciones crearon una gran controversia, pues HarperCollins afirmó que el acuerdo solo afectaría a libros de no-ficción a pesar de que Santa’s Husband, la obra sobre el que hablaba Kibblesmith, era un libro de ficción para niños.
Sin embargo, esta no era la primera vez que la editorial hablaba sobre usar inteligencia artificial. Y es que Brian Murray, el CEO y presidente de HarperCollins, trató esta cuestión en una entrevista concedida a La Vanguardia. Durante su gira por Europa para visitar las filiales del grupo editorial, Murray hizo unas declaraciones para el medio español que impactaron a muchos profesionales, lectores y booktokers.
Brian Murray admite el uso de IA para traducciones de libros
En la entrevista se trataron diversos temas relacionados con la evolución de la industria editorial y el impacto de la tecnología, particularmente la inteligencia artificial. Y es que no solo admitió el uso de la IA para la creación de voces digitales utilizadas para hacer audiolibros en otros idiomas, sino que también afirmó que utilizan esta tecnología para traducir. Esta declaración fue sin duda la más polémica, pues atenta directamente contra los miles de profesionales que se dedican a traducir obras.
El CEO del gigante editorial señalaba que la IA no es usada para traducir todos los libros. No obstante, para algunos “el mercado es demasiado pequeño” para permitirse un traductor. Murray hablaba también de una «escasez de traductores», por lo que usan esta tecnología para reducir el tiempo y el coste. Así, explicaba el presidente, podrían ampliar el número de libros traducidos. Por el contrario, aseguraba que para ”los mejores autores literarios” siempre usarían traductores, “de principio a fin”. Entonces, ¿un autor de bestsellers si merece un traductor pero otros escritores más pequeños no? ¿En qué lugar deja esto a la labor del traductor?
Traducción: más que convertir palabras a otro idioma
A pesar de lo que algunos puedan pensar, la traducción no solo consiste en cambiar las palabras de una lengua a otra. Traducir tiene una gran parte de interpretación: un trabajo artístico, cultural y técnico. Y es que, hay que tener en cuenta diversos factores clave a la hora de traducir, como la transmisión del significado o la adaptación cultural. El mantenimiento del estilo y tono del autor junto con la preservación de los aspectos literarios de cada obra son esenciales para la traducción. Se trata de todo un conjunto de detalles y matices que permiten a una obra literaria ser disfrutada por un público que habla un idioma diferente al del texto original.
La polémica de la próxima publicación de Café con aroma a calabaza por HarperCollins Ibérica reabre el debate y da pie a preguntas sobre cuestiones éticas en relación el uso de la inteligencia artificial. ¿Hasta dónde llegará la IA? Ya hemos visto casos de traductores e ilustradores siendo sustituidos por esta tecnología, ¿serán los escritores los siguientes? Y, sobre todo, ¿dónde está el límite del uso de esta nueva herramienta que cada vez gana más terreno en la sociedad actual?

