Las características originales frente a los rasgos del actual director creativo
Desde el nacimiento de la firma en París en 1937, por parte de Cristóbal Balenciaga hasta su fallecimiento, han sido nombrados distintos diseñadores para la dirección artística de la maison. Entre ellos, el actual director creativo Demna Gvasalia, que ocupa el puesto desde 2015. Anunció en 2020 el regreso de la firma a sus raíces presentando una colección de alta costura.
Balenciaga es una firma de moda vanguardista. En la primera etapa de la maison destaca el interés de Balenciaga por crear volúmenes, siluetas, líneas fluidas y simples. Sus primeros desfiles los protagoniza el color negro. Cuando la dirección pasa a Nicolás Ghesquière, en 1997, devuelve a la marca sus volúmenes escultóricos y su mirada al futuro, que son característicos. “Balenciaga es una de las tres maisons de alta costura que mejor han simbolizado la elegancia, sin renunciar al mismo tiempo a la modernidad”, afirmaba Ghesquière, quien un tiempo después abandonará la marca por descontento con la dirección.

Demna Gvasalia revolucionó la firma por completo con su llegada. Refiriéndonos al cambio de estilo de la marca desde los tiempos del creador que, sin renunciar a la herencia, Demna apuesta por el streetwear, las culturas urbanas y lo viral. Se pasa de los vestidos de pedrería, siluetas con volumen y líneas elegantes que recuerdan al minimalismo a las sudaderas con logos, vaqueros y las deportivas populares. También de las pasarelas se pasa a cameos de la firma en los Simpsons, la irrupción en el mundo de los videojuegos, o el estreno de la serie de Disney sobre el misterio de Cristóbal Balenciaga, que contaba con una exposición en el Real Jardín Botánico de Madrid.
Se ha popularizado la frase “Si Don Cristóbal Balenciaga levantara la cabeza se llevaría las manos a ella”, desde que Demna Gvasalia es director creativo de la firma de moda. A pesar de las notables diferencias que se han comentado de sus creaciones, tienen en común más de lo que podría parecer.
Sin dejar de lado el archivo y el legado de Cristóbal Balenciaga, se encuentran referencias a los vestidos-infanta, los vestidos globo o las abultadas espaldas. En una época en la que se afinaban las cinturas, Balenciaga proponía figuras que distorsionasen la silueta femenina. Actualmente Demna presenta una interpretación actualizada de esas propuestas, aunque la estética de ambos diseñadores sea diferenciada, siempre se mantiene la mirada al futuro.
A pesar de las críticas, Demna es responsable de devolver la marca a la alta costura. Teniendo en cuenta la llegada del prêt-a-porter y la negativa a producir ropa en serie, con lo que se retiró Cristóbal. Demna reinterpretó algunas de sus prendas más icónicas, como el famoso vestido de novia de 1957, con un desfile celebrado en silencio, que no dejó indiferente a la industria con los vestuarios de performance y los atuendos de la calle.


