Gracias a Taylor Swift y su impresionante gira mundial han nacido tendencias de moda que nos han enseñado mucho
Hace ya dos años desde aquel mes de marzo en el que Taylor Swift cambió todas las reglas del juego. El 17 de marzo de 2023, la cantante de Pensilvania estrenaría su ovacionado Eras Tour, el más exitoso de la historia. Con 149 conciertos, Swift ha acumulado más de dos mil millones de dólares en taquilla. Además aproximadamente diez millones de fans han atestiguado el espectáculo en los estadios más grandes del mundo.
Esta gira de conciertos ha supuesto mucho más que simplemente un repertorio de canciones country pop. El Eras Tour se convirtió dinámicamente en un fenómeno cultural y social entre millones de personas de todas las edades que descubrieron magia, inspiración y conexión en Taylor y su puesta escénica y estilismos.
A día de hoy, todavía son palpables las secuelas de dicha revolución, sobre todo en cuanto a la moda. Difícil es salir a la calle y no tropezarse con alguien que vista purpurina, flecos, botas cowboy o friendship bracelets. El universo Swift ha proyectado una lista de guiños multisensoriales, bautizados bajo el efecto del Eras, marcando la tendencia en la moda de estos últimos años.
Taylor quiso que su vestuario en esta gira fuera reflejo de sus discos, que, a su vez, narran su vida personal. Es por eso que aprovechó el poder del diseño, la colorimetría y el simbolismo para darle un significado más profundo a su espectáculo.
Hoy nos disponemos a analizar todo lo que hemos aprendido gracias al vestuario de Taylor Swift en sus conciertos del Eras Tour.
Un color dice más que mil palabras
Taylor tuvo muy claro desde que inició la gira que cada una de sus eras tenía su propia personalidad. Su primer disco, un álbum con guitarra country, fue escrito cuando ella cumplió 16 años, todavía alejada del mundo de Hollywood, cantando sobre el amor adolescente, las ganas de encontrar su lugar en el mundo y sus sueños. En cambio, su más reciente lanzamiento, llamado The Tortured Poets Department (El Departamento de los Poetas Torturados), relata la visión actual de la cantante: la complejidad de la fama, rupturas y traumas.
Para referenciar a su primera era musical, el diccionario swiftie se tiñe de verde, simbolizando la esperanza, juventud y naturalidad de su primer disco. Por otro lado, para identificarse con The Tortured, los fans relacionan el color blanco con la sinceridad, la pureza y la transparencia en las letras del álbum.
A lo largo del Eras Tour, el vestuario de Taylor ha estado acompañado por este concepto. Cada sección del repertorio brillaba con una paleta de colores propia que dotaba de significado y coherencia visual a las canciones e historias descritas en el escenario. Cuando Taylor cantaba sus canciones más románticas, su era Lover, la decoración escénica se camuflaba en tonos pasteles rosas y dorados, mientras que ella vestía gamas de colores similares. Cuando tocaba el turno de 1989, su disco más pop y festivo, el estadio entero se bañaba en color azul, sinónimo de la libertad y confianza que emanan las letras del álbum.
Este patrón se repetía en cada uno de los capítulos del concierto. Para los momentos más indies y alternativos, Taylor se transformaba en un hada medieval con colores tierra y grises; las canciones de venganza las interpretaba vestida de negro y rojo, mientras que se engalanaba con dorado y plateado para bailar su disco Fearless (traducido como “Sin miedo”).
No se hizo el brillo para la boca del asno
Si hay algo que caracterizó el Eras Tour es lo mucho que brillaba. No, no solo metafóricamente: uno de los dresscodes más respetados por los fans era la aparición de purpurina, brillantes o lentejuelas en sus outfits. Desde la era más triste hasta la más vistosa, todas tenían en común el infinito uso de este tejido.
Hasta la propia Taylor frecuentaba el estilo de los brillos. Cada uno de sus cambios de vestuario, empezando por su primer traje hasta el último diseño, tenían algo brillante en ellos. Ya fuera la tela, el estampado o hasta incluso el calzado. En todas sus apariciones la estadounidense resplandecía gracias a estos detalles.
Fueron muchos de los swifties los que decidieron optar por el brillo para asistir a los shows. Meses más tarde de los conciertos todavía había rastros de purpurina en los estadios donde un día sonaron las canciones de Taylor.
A pulsera regalada no le mires el diente
Una de las tradiciones más bonitas de esta gira de conciertos fue el intercambio de las conocidas como pulseras de la amistad. En su canción You’re On Your Own, Kid, Taylor canta que debemos «hacer brazaletes de la amistad, coger cada momento y saborearlo», como indicativo de disfrutar la vida y la gente que nos rodea.
Es por eso que los swifties comenzaron a fabricar en casa sus propias pulseras. Con gran variedad de abalorios y colores, los fans diseñaban en las pulseras los nombres y las letras de sus canciones favoritas de la artista. Rápidamente se convirtió en una tradición el intercambio de estas pulseras en cada show.
Esta costumbre llegó incluso a la propia Taylor, quien ha llegado a lucir pulseras de sus fans durante sus actuaciones en esta gira. Quizás esto sea un recordatorio de que la moda, además de hacernos sentir bien con nosotros mismos, es una herramienta para sentirnos conectados los unos a los otros y llevarnos cerca incluso cuando estamos lejos.
Más sabe el diablo por cowboy que por diablo
Desde sus inicios en la música, Taylor ha estado muy ligada a la música country. Aunque sus discos viajan por diferentes géneros musicales, a día de hoy todavía podemos encontrar mucha de esa influencia de la cual la joven ha bebido desde sus inicios.
Es por eso que no sorprende que los swifties acudieran a sus shows con accesorios que recordaban a la estética cowboy americana: botas, pañuelos y hasta sombreros de vaquero de todo tipo de colores que adquirieron un nuevo significado en estos conciertos.
En su disco evermore, uno de los más representados en la gira, la pensilvana escribió una canción titulada cowboy like me, lo que reforzó aún más el lazo entre la cultura country y el universo swiftie. Además, en una de las eras del show, Taylor llevaba unas botas cowboy altas, creando así una de las tendencias más virales de estos últimos años.
De tal Taylor, tal swiftie
La conclusión después de entender el estilismo del Eras Tour es que Taylor ha sido capaz de desafiarse a sí misma mientras definía su personaje y carácter visual. Con cada pieza que completa su vestuario, la artista ha encontrado un equilibrio entre su sutil elegancia y las tendencias actuales. Así ha dado alas a la imaginación de millones de fans. Animándoles a sentirse fieles a su propio estilo, pero adecuado a cada una de las eras de su vida. No simplemente por tendencias, si no por lo que quieran representar mediante su ropa.
El impacto de Taylor ya no reside en sus letras para hacernos llorar, sus canciones para bailar o en sus videos musicales. Ahora, gracias a ella, tenemos un abanico de colores y estilos para sentirnos identificados según la era en la que nos encontremos. Ahora Taylor ya no es solo una cantante: también es un icono de moda.
¿Y tú? ¿De qué era de Taylor te vas a vestir hoy?

