El pasado 12 de octubre Gloria Gaynor concedió el que podría ser su último concierto en España en el WiZink Center, como parte de El Festival de las Estrellas
En la ceremonial marabunta de codazos y entrechoques de los conciertos, donde pelotones de ancianas ejecutaban marcajes de córner, se alzaba una orquesta que a ritmo de Goin Out Of My Head anunciaba la inminente entrada de Gaynor.

De pronto, una Gloria Gaynor de 81 años aparecía a un lado del escenario, customizada con un vestido estilo disco de cachemir multicolor. A un paso algo rígido, se dirigió al centro de la plataforma tintineándose levemente mientras saludaba. Una vez allí, con la naturalidad de una autómata que acumula más de 60 años en los escenarios, comenzó a ponerle voz a la canción introductoria. Se apreció un color de voz envejecido pero digno de defender sin problema sus clásicos y deslumbrar a un estadio abarrotado en pleno día de la hispanidad.
Continuó sin pausa desahogándose con Unstoppable y Never Can Say Goodbye, canción que daba nombre al evento. Tras un apoteósico inicio, unas tenues luces rojas bajaron las revoluciones para dar paso a la balada de soul que Gaynor solía interpretar con Barry White My First My Last My Everything. Will Merrell, uno de los coristas con una vibra de pastor de iglesia góspel, la acompañó en el dueto de forma excepcional. El arreglo del saxofonista amortizó doblemente la entrada al convertir por momentos al concierto en una sesión de jazz. El que se libró de pagar la entrada fue Dios, que en su omnipotencia estuvo muy presente en discursos fanáticos de Gaynor.

De concierto a karaoke
El jet lag del viaje a España debió adelantar el domingo de misa para Gloria Gaynor, y tras asegurar que el señor creador la quería tal y como era, dio paso a la clásica canción I Am What I Am. A partir de este momento se comenzó a alternar canciones de la discografía de Gaynor con otras completamente aleatorias. Una interpretación de Beautiful de Christina Aguilera comenzó a retumbar en los altavoces del WiZink, que resultó ser tan satisfactoria como inexplicable. Canciones míticas como Cant Take My Eyes Off Of You o Let Me Know (I Have A Right) se quedaron fuera del tintero.

A continuación Gaynor se retira del escenario al tiempo que Melinda Doolittle, otra de sus coristas, procede a cantar Proud Mary de Tina Turner en solitario. Tal vez su fuga se debió a una decisión de no forzar la voz en un tema comprometido, o simplemente para crear expectación a su vuelta.
Precisamente a su regreso, Gaynor anunció que actualmente se encuentra produciendo otro disco. Además, concedió una actuación en primicia de la canción Reaching for the Gold. Por el momento la canción no se encuentra publicada, aunque sí apareció en su TikTok para animar a los deportistas estadounidenses a ganar el oro olímpico.
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Su mánager del más allá
Killing Me Softly With His Song fue la novena canción escogida por Gaynor, seguida de otra regresión al plano espiritual con Talkin’ ‘Bout Jesus. Esta última forma parte de su disco góspel premiado con un Grammy en 2020. Según comentó la artista recientemente en El Hormiguero, el álbum de góspel fue una misión que le encomendó Dios en los 80. Tras ser premiada con tal galardón no ha escatimado en agradecimientos a su mánager espiritual.
En ese momento las luces del WiZink se volvieron a atenuar, y la orquesta formuló una melodía sensual. La artista respondió al ambiente con el tema de After the lovin, que prendió las linternas de muchos de los asistentes. Este tramo empalagoso se extendió con una interpretación bastante gratuita de Like I’m Gonna Lose You de Meghan Trainor. La animación en la pantalla trasera con corazones horteras y rótulos de ¨I love you¨ en arial no se correspondían con el increíble dueto que volvió a formar con Will Merrell.

¿Dónde está Gloria Gaynor?
Last Dance de Donna Summer, otra de las divas de la música disco, se coló en la lista de temas del concierto. Gloria Gaynor no tiene enemigos. Tras sentarse a contemplar cómo sus dos coristas defendían la canción, la artista realizó su segunda bomba de humo. Este intervalo final del evento estuvo comandado por los coristas, que comenzaron a cantar temas de Bruno Mars. Locked Out Of Heaven, Marry You y Uptown Funk resonaron en un concierto de Gloria Gaynor, en el que no estaba Gloria Gaynor.
I Will Survive ¿canción o advertencia de Gaynor?
A su vuelta, llegó el momento más esperado de la noche y Gaynor articuló las palabras mágicas ¨At first I was afraid, i was petrified¨ de I Will Survive. Cantante, coristas y orquestas se coordinaron en el tema que más gargantas roncas dejaría en un público envejecido, pero también en parejas jóvenes. Gloria Gaynor incluso se atrevió a cantarla en español. Al más puro estilo de señora despechada de telenovela ella cantaba ¨vete de aquí, no vuelvas más, no te das cuenta que lo nuestro ya se terminó¨. El inconfundible grito de verbena de pueblo español ¨lololo¨ acompañaba la canción al compás de la instrumental.

Al término de lo que sería la última canción del concierto, el público rugió pidiendo otro tema. Tras momentos de incertidumbre, el corista Will Merrell gritó con acento americano ¨¿queréis otra?¨ y los deseos de los espectadores se hicieron órdenes.
Everybody dance resucitó por última vez al concierto. Una banda impresionante cerró el evento por todo lo alto con una última percusión del batería, que terminó por tirar las batutas al público. Tras una hora y media, se encienden las luces. Otro día más en la oficina para Gloria Gaynor, una superviviente que no puede parar de cantar. Tal y como dice ella «Soy como una peonza, si paro, me vengo abajo¨. Qué mejor persona para encarnar una bola de disco, girando sin parar de brillar.

