El FC Barcelona venció a la UD Almería y acabó con la mala racha de resultados
Sergi Roberto se convirtió en la figura del partido con dos goles y rescató al Barça de otro tropiezo que podría haber desencadenado una tormenta de desesperación e incertidumbre.
Llegaba la jornada 18 y en Montjuic se veían las caras el FC Barcelona y la UD Almería con el objetivo de llevarse los tres puntos. Las dinámicas de los dos equipos no eran precisamente positivas, por una parte el Barcelona llevaba tres encuentros sin ganar, por otra, el Almería acudía en medio de una situación crítica tras lograr tan solo 5 puntos de los 54 posibles, sin conocer la victoria en el campeonato y como colista en la clasificación.
Un Barcelona descafeinado y un Almería táctico en la primera parte
El partido comenzaba de la manera más habitual cuando el Barcelona se enfrenta a un equipo de la zona baja de la clasificación, con el equipo amasando largas posesiones y el rival de turno esperando su oportunidad. Después de alguna que otra tentativa de los blaugranas sobre los indálicos, el Barça se adelantó tras un córner rematado por Araujo, que tras la parada de Maximiano, Raphinha empujó a las mallas el balón para hacer el primero del partido.
Con la situación de cara y abierta la lata pronto, uno de los principales problemas del Barcelona últimamente, el partido parecía cómodo para los locales, aunque el Almería se encargó de que no fuera así tras empatar el partido por medio de un gol de Baptistao, que aunque fuese anulado en un principio por fuera de juego, el VAR dio por válido. El delantero aprovechó el espacio a la espalda de Araujo para superar con una bonita vaselina a Iñaki Peña y ponía patas arriba el partido, que se desarrolló hasta el final de la primera parte sin incidentes destacables.

Montaña rusa en la segunda parte
El Barcelona salió de vestuarios dispuesto a vencer y precisamente fue Sergi Roberto, capitán en el día de hoy, el que llevó la teoría a la práctica, y con un testarazo inapelable adelantó de nuevo a los culés en el minuto 60 de partido. Sin embargo, cuando de nuevo parecía que el Barcelona no iba a tropezar con la misma piedra, el Almería volvió a igualar el partido once minutos después con un gol de Edgar, al cual Iñaki Peña le regaló un balón que solo requería de un empujoncito para que entrase en la meta culé.
Los fantasmas aparecían en Barcelona y el equipo catalán se encontraba inmerso en una espiral de llegadas muy peligrosas que no llegaban a concretarse en gol. Primero Araujo, que con un remate de cabeza estuvo a punto de anotar y después una grandísima ocasión de Gündogân, al que le faltaron centímetros para empujar un balón servido por Lewandowski que se paseó por la línea de gol.
Finalmente fue Sergi Roberto el que consiguió solventar los problemas de eficacia que atravesaban los vigentes campeones de liga. El gol llegó en el minuto 83 después de un gran pase de Lewandowski, que vio perfectamente el desmarque de Sergi para que éste definiese por debajo de las piernas de Maximiano y hacer el definitivo 3-2.

El partido llegó a los minutos finales y ambos equipos estuvieron muy cerca de anotar, primero el Almería con un remate de cabeza que repelió Iñaki Peña con una parada salvadora y después de nuevo el protagonista del partido, Sergi Roberto, que estrelló un zurdazo al larguero que evitó que se llevase el balón a casa después de un hat-trick.
Finalmente los tres puntos se quedaron en Barcelona, lo que supone un importante reencuentro con la victoria para los azulgranas y otra amarga derrota para los andaluces, que siguen hundiéndose en la clasificación y complica su permanencia en la categoría.


