Durante el mes de enero se realiza la ventana de fichajes invernal, que más de una vez ha dejado llegadas para la historia
El mercado de fichajes más importante en el mundo del fútbol se abre durante el verano, hasta el 31 de agosto, aunque ciertas ligas lo cierran días antes o después. Sin embargo durante el primer mes del año se abre una oportunidad para muchos equipos. Durante este mes muchos de los equipos, se nutren de jugadores con los que tratan de mejorar el inicio de temporada. Por norma general suelen ser jugadores bien cedidos hasta final de campaña, que suelen incluir alguna cláusula que permita comprarlos y que en ocasiones es obligatoria.
En general, se trata de una manera de reflexionar y en cierta manera de suplir una posible mala gestión de fichajes en verano, que ha llevado a que el equipo no esté cumpliendo sus objetivos. Pero el mercado de invierno va más allá de eso realmente. A lo largo de su historia, siendo instaurado en España en la temporada 1994-1995, ha dejado algunos fichajes que han marcado una época tanto en los clubes como en el fútbol mundial.
Marcelo, de Brasil a la gloria
Sin lugar a dudas uno de los fichajes que a todo aficionado se le viene a la mente si hablamos de trascendencia fue el del brasileño Marcelo por el Real Madrid. El fichaje se produjo en la temporada 2006-2007, en la que el club madrileño a pesar de acabar consiguiendo el título liguero, no pasaba por buenos momentos. De hecho fue tan ajustada esa liga, que acabaría alzándose con el título por el goal average empatando con el FC Barcelona a 76 puntos. En general fue una época oscura para los merengues puesto que venían de tres años consecutivos sin títulos.
En ese contexto destacaba un ya titular con su selección y jovencísimo Marcelo Viera, entonces en el Fluminense. Grandes clubes a nivel internacional como Chelsea o Milan luchaban por hacerse con los servicios del que se decía era el sucesor de Roberto Carlos. Durante su primera temporada no contaría con la confianza del míster y disfrutaría de pocos minutos además de no hacerlo con la destreza esperada.

Todo comenzó a cambiar en la siguiente temporada donde el club se alzó de nuevo con el titulo liguero, y Marcelo empezó a destacar por una de las características que lo han acompañado durante toda su carrera: su juego ofensivo caracterizado por tener más alma de extremo que de lateral. El resto de la trayectoria del brasileño en el club de la capital ya es historia. En la temporada 2021-22, donde ya no contaba con tantos minutos, se convirtió en el primer capitán del equipo, y alzaría esa misma temporada la decimocuarta orejona para los blancos, convirtiéndose en el jugador madridista con más trofeos de la historia, superando a una leyenda como Paco Gento, con 25 títulos.
Ivan Rakitic, croata con acento andaluz
Quizás para algunos aficionados al fútbol este nombre pueda no parecer tan importante como el anterior fichaje en términos de fútbol internacional. Pero realmente sí lo ha sido, especialmente tanto para su país como para el club de su vida, el Sevilla FC. Nacido en Croacia, Rakitic pasó por el Basilea y por el Schalke 04, antes de que en la temporada 2010-2011 firmará en el mercado de invierno por el equipo andaluz por 1.5 millones.
Desde su llegada se convirtió en un jugador clave para los intereses del club. Tras una temporada y media donde se dieron idas y venidas de entrenadores, Rakitic terminó de establecerse como titular indiscutible. En la 12-13 se terminó alzando como el cuarto máximo creador de ocasiones a nivel europeo con un total de 100 ocasiones creadas. Con Unai Emery, ya en la temporada 13-14, fue nombrado capitán del equipo de Nervión, siendo figura fundamental en la consecución del tercer título de Europa League en la historia del Sevilla. Esa magnífica temporada le permitió dar un salto en su carrera marchándose al FC Barcelona.

Nada más pisar la ciudad condal se convirtió en importante para Luis Enrique, siendo uno de los titulares indiscutibles y clave también para conseguir la ansiada quinta Copa de Europa del club catalán. Después de seis temporadas, en la 19-20 abandonó el club barcelonés por falta de minutos y siendo una de las «vacas sagradas» sacrificadas ante la crisis que vivía el club, así como lo fue Luis Suárez. El 1 de septiembre de 2020 se confirmó su regreso a su casa, al Sevilla, del que continua actualmente siendo capitán
Virgil van Dijk y un traspaso de récord
Virgil van Dijk, es un nombre que no olvidarán los aficionados al fútbol, especialmente los aficionados ingleses. El defensor de Países Bajos se convirtió el 27 de diciembre de 2017 en el central más caro de la historia, fichando por el Liverpool por un precio de 75 millones de libras. Procedente del Southampton donde completó dos temporadas, previamente había pasado por clubes como el Celtic escocés o el Groningen de su país natal. En el equipo escocés fue donde su carrera dio un salto al ser incluido en el once ideal de la competición liguera.
Su paso al Liverpool es uno de los movimientos más llamativos de los últimos años en el fútbol internacional puesto que se trataba de un jugador no mayor, pero tampoco una promesa, con 26 años. Es decir, que su precio no era algo que se pudiera entender por la proyección de futuro a muy largo plazo, se trataba más bien de una apuesta, muy grande por cierto. Y los reds ganaron esa apuesta. En su primera temporada en el equipo inglés se volvió titular indiscutible llegando a la final de la Champions League, donde a pesar de perderla, fue incluido en el once de la competición.

Pero sin lugar a dudas la temporada 18-19 fue su mejor momento como futbolista, al menos hasta ahora. El neerlandés se convirtió en una muralla infranqueable para casi cualquier atacante, nadie consiguió regatearlo ese año. Fue uno de los jugadores más importantes en un Liverpool de época que consiguió levantar la Champions derrotando al Tottenham en la final. Pero no quedó ahí, fue nombrado mejor jugador de la temporada por la Premier League, mejor jugador de la final de la Champions y mejor jugador de la UEFA. Su nivel le valió también para quedar segundo en el máximo galardón individual del mundo del fútbol, el Balón de Oro, por detrás de Lionel Messi, siendo el defensa que más cerca ha estado de conseguirlo tras ser alzado por Cannavaro en 2006.

