La selección española endosó una manita a los norirlandeses con Nico Williams y Lamine Yamal como protagonistas
El último ensayo general de la selección española antes del debut en la Eurocopa, el siguiente sábado en el Olímpico de Berlín frente a Croacia, se saldó con una goleada con Irlanda del Norte como víctima. Un mal inicio hizo que se dispararan todas las alarmas, pero la rápida reacción española hizo que Son Moix fuera el escenario de una muestra convincente del equipo de Luis de la Fuente.
Los norirlandeses desplazados hasta Palma poco tuvieron que esperar para saltar y entonar cánticos, aunque ya lo estaban haciendo antes de que el colegiado pitara el inicio del partido. Los desplazados, que llenaron una de las esquinas de Son Moix, pese a la derrota se les vio con el tono festivo habitual de los combinados de las Islas Británicas.
Daniel Ballard se alzó por encima de la defensa española y nada pudo hacer Unai Simón. La estirada del meta bilbaíno no evitó el primero del choque. En los primeros instantes del choque, se vio una defensa dubitativa y poco solvente ante las embestidas del conjunto de Michael O’Neill. Nacho acompañaba a un Le Normand que estuvo poco cómodo en la primera mitad. De nuevo, Fabián perdió un balón comprometido que acabó por encolerizar a un Rodri que se haría con la manija del partido.
Nacho filtraría un pase que encontró a Pedri en la espalda del doble pivote norirlandés. En una de las zonas prácticamente indefendibles de las que suele hablar Guardiola, el canario, poco dado a los disparos lejanos, orientó su control y batió desde la media luna a Peacock-Farrell. Pedri renació y dejó atrás todos los males que ha arrastrado esta temporada.
Con el empate Nico Williams, como si estuviera en La Catedral, se animaba cabalgando por el costado izquierdo. Precisamente, entre gritos de “Nico, Nico, Nico” llegó el segundo de la selección. Jesús Navas puso un balón milimétrico al área para que Morata tuviera que poner la cabeza y ajustar al palo contrario para anotar un tanto que le da puntos de cara al europeo. Fabián también lo probaría con una volea desde fuera del área que serviría de prólogo para el tercero.

Una buena prolongoación de Cucurella dio alas a Williams, incombustible desde su lado, y el vasco habilitó a un Pedri que llegó hasta el punto de penalti para superar de nuevo al guardameta norirlandés. Otro del Barça, Lamine Yamal, amagando y engañando puso un caramelo en el área que Fabián no desaprovecharía para marcar el cuarto y afianzar la remontada. Los seguidores más jóvenes se acercaban en cada saque de esquina a Yamal, que hace no tanto era uno de ellos, para mostrar su ánimo a una de las estrellas del combinado.
La cabeza en Berlín
De la Fuente cambió la defensa dando entrada a Carvajal y Grimaldo, presumibles titulares el sábado en Berlín, y calmó el encuentro introduciendo nuevos cambios minutos después del inicio de la segunda mitad. Sin embargo, Nico y Lamine seguían a lo suyo. Incapaces de bajar la velocidad, los extremos encargados de hacer soñar a la selección en Alemania, continuaban percutiendo cada uno en su radio de acción. El jugador del barrio de Rocafonda asistió al recién entrado Oyarzabal para sentenciar con la manita.
Yamal salió para dar entrada a Joselu, aclamado por los espectadores. También tuvo tiempo de lucirse Unai Simón. El portero del Athletic sacó un disparo a bocajarro de Mccausland, jugador del Glasgow Rangers, cuando Son Moix entero veía el segundo gol rival. España ya no volverá a Madrid y partirá mañana a las 17 hacia Stuttgart, para ya acomodarse en el hotel Der Öschberghof, bunker de la selección durante todo el campeonato. Palma ha sido la última escala antes de que Alemania dicte sentencia.


