Las votaciones de los aficionados, los jugadores y los periodistas han decidido quiénes son los titulares del próximo All-Star Game
El fin de semana del All-Star cada vez está más cerca. Aunque haya perdido intensidad e interés en los últimos años, sigue siendo uno de los eventos más vistos del año en la liga. Además, presentan un nuevo formato con cuatro equipos, contando todavía con el premio económico para cada participante.
Shai Gilgeous-Alexander, el MVP
La conferencia oeste no podía abrirla otra que no fuera el principal candidato al MVP. El base canadiense es el líder absoluto del mejor equipo de su conferencia y consiguiendo unos números escandalosos. Sus 32,0 puntos por partido lideran la NBA, además de sumar 5,3 rebotes, 6,1 asistencias y 2,0 robos. Pero su impacto no se queda ahí, ya que también es uno de los mejores defensores en su posición de toda la asociación. Los Thunder, uno de los favoritos a alcanzar las Finales, son un equipo tremendamente completo, pero aún así Shai es capaz de destacar por encima de sus compañeros. Para el formato All-Star, su juego no es el más atractivo, lo que no quita que pueda acabar el encuentro con grandes cifras en anotación si se lo propone.

Stephen Curry, show garantizado

A pesar de un rendimiento inferior a lo que nos tiene acostumbrados, Stephen Curry vuelve a ser titular en el All-Star. Y no sólo viene influenciado por las votaciones de los aficionados, sino también por la opinión de los periodistas y los jugadores. 22,6 puntos, 4,9 rebotes y 6,3 asistencias han sido suficientes para ser titular en el pabellón donde jugará como local. Anthony Edwards es el ejemplo que más perjudicado se ha visto por esto. Su temporada parece mejor que la de Stephen, pero las votaciones no le han respaldado. Los Warriors se sitúan undécimos, por lo que el éxito del equipo no ha sido una de las razones de la elección del base. Sea como sea, el Chef es un jugador que siempre asegura espectáculo y que puede luchar por ser el mejor del partido con un esfuerzo mínimo.
LeBron James, el inevitable
Por vigésimoprimer año consecutivo, que se dice pronto, el Rey vuelve a ser titular en un partido de las estrellas. A sus 40 años, lo más normal es que comenzara desde el banquillo a pesar de su nivel, pero el peso mediático le hacen aparecer siempre en el quinteto titular. 23,6 puntos, 7,7 rebotes y 8,9 asistencias es lo que sigue aportando a unos Lakers que buscan mejorar su registro de la campaña anterior. Gracias a la veteranía de James y su constante mejora en otros aspectos de su juego, se sitúan quintos en la conferencia y esperan poder dar la sorpresa en la postemporada. El que no va a sorprender es el propio LeBron, que seguro que vuelve a dejar algún mate en transición que hará levantarse al público de San Francisco.

Kevin Durant, con todo en contra

Al igual que James, KD ha tenido que pelear por este puesto contra jugadores como Victor Wembanyama o Anthony Davis. Sin embargo, su facilidad para conseguir grandes números y su veteranía le han puesto por encima de los dos anteriores. Los Suns tampoco pasan por su mejor momento, ya que cierran el Play-In con el décimo puesto. Con dos MVP del partido en su poder, busca empatar a LeBron consiguiendo uno más, aunque la edad seguramente haga que se le cedan minutos a otros jugadores. Sin duda uno de los mejores anotadores de la historia, que está firmando 27,2 puntos, 6,5 rebotes y 4,1 asistencias. Siempre cuestionado por sus decisiones en agencia libre y su poco éxito fuera de Golden State, ahora busca volver a llevar a Phoenix a otras Finales.
Nikola Jokic, el mejor del mundo
El tres veces MVP y, a menos que Shai lo impida, cuatro veces a final de temporada, también se une a la fiesta. El serbio sigue siendo el mejor jugador del mundo en unos Nuggets que empezaron con dudas y han remontado en los últimos meses. Cada día más cerca de promediar un triple doble con 30,2 puntos, 13,4 rebotes y 10,1 asistencias actualmente. Si consigue esta hazaña, se convertiría en el tercer jugador en conseguirlo, detrás de Oscar Robertson y su compañero Russell Westbrook. Desgraciadamente, que Jokic se tome en serio este partido ni cotiza, por lo que seguramente no veamos grandes destellos por su parte. Con la facilidad que tiene para jugar al baloncesto, un pase espectacular está asegurado, pero no se le puede pedir que termine alguna jugada colgado del aro.

Jalen Brunson, la cara de los Knicks

La conferencia este se abre con polémica. Los Knicks, en el tercer puesto y a ocho partidos de los Cleveland Cavaliers, consiguen que Jalen Brunson acuda al partido de las estrellas. A pesar de que la temporada del base no es mala, ha tenido picos muy bajos y un inicio de campaña que dejó mucho que desear. Durante meses, ni siquiera ha sido el mejor jugador de su equipo. Esto ha hecho que muchos aficionados se pregunten dónde están Cade Cunningham, LaMelo Ball o incluso Darius Garland, argumentando que sus temporadas son notablemente mejores. Sea como sea, el jugador de la Gran Manzana acudirá como titular en su segundo All-Star, algo que no muchos pueden decir. Con un quinteto titular inmejorable y un juego dinámico y participativo, los de Nueva York quieren resarcirse de lo ocurrido en la anterior postemporada, con los 26,0 puntos y 7,3 asistencias de Brunson como brújula.
Donovan Mitchell, el líder de los líderes
No está siendo su mejor año en lo individual, pero sus Cleveland Cavaliers tienen el mejor récord de la liga y él sigue siendo el líder. Todos sus números han bajado, quedándose en 23,2 puntos, 4,5 rebotes y 4,5 asistencias, lo que sigue siendo un rendimiento óptimo, pero en cualquier otra posición de la tabla seguramente se hubiera quedado fuera. Posiblemente vaya acompañado desde Cleveland con Darius Garland y Evan Mobley, aunque estos saldrían desde el banquillo. Lo único positivo que el escolta puede sacar de su bajada de rendimiento es el éxito de su equipo y el salto de calidad de algunos jugadores. Esto, sumado a la experiencia que el núcleo ya tiene en playoffs, puede hacer que consigan avanzar a unas finales de conferencia sin LeBron James por primera vez desde 1992.

Jayson Tatum, eterno infravalorado

Cerca de cumplir 27 años, el alero de los actuales campeones acumula ya seis All-Stars con esta selección. Después de un año en el que sacrificó sus estadísticas por el éxito colectivo, ha vuelto a elevar su nivel individual y se ha convertido en el mejor alero de la liga. 27,2 puntos, 9,1 rebotes y 5,5 asistencias le avalan para ello, además de tener a sus Celtics segundos en la conferencia. Hace dos temporadas ya se llevó un MVP del partido de las estrellas batiendo el récord de anotación con 55 puntos. Algo que es totalmente capaz de conseguir otra vez, aunque cada vez la competencia es mejor y el nuevo formato le puede perjudicar. También es un candidato a llevarse el premio al mejor jugador de la temporada, aunque el respaldo mediático es escaso y su competencia está un peldaño por encima de lo que ofrece el alero.
Giannis Antetokounmpo, tirando del carro
31,3 puntos, 12,0 rebotes y 6,0 asistencias. Una temporada que cualquier otro año le hubiera asegurado el MVP, pero en esta parece que va a tener que conformarse con el tercer puesto. Siendo esta la novena elección del griego para este encuentro, ya supera a jugadores como Kyrie Irving, Vince Carter, Dwight Howard, Steve Nash y su compañero, Damian Lillard. Después de llevarse el MVP del All-Star en 2021, este año parece que va a volver a tener muchas papeletas. Su estilo incisivo y su gran humor en este evento todos los años son una receta perfecta para enamorar al aficionado desde el primer momento. Aunque a los aficionados que tienen que enamorar son a los de los Bucks, que después de empezar de forma nefasta la temporada, han conseguido remontar y se siguen viendo con posibilidades de hacer algo grande.

Karl-Anthony Towns, la pieza que faltaba

Tras Brunson, Towns se convierte en el segundo jugador de los Knicks en ser titular en el próximo All-Star. Además, el conjunto neoyorquino será el único con dos titulares en el partido, a pesar de tener a cinco equipos por encima en la clasificación general. El dominicano, a diferencia del base, era una elección clara dentro de los interiores. Tras salir del equipo de su vida en Minnesota, llegó a Nueva York con expectativas de ser la segunda o tercera espada. Pero su cambio de intensidad en el rebote y sus grandes porcentajes desde la línea de tres han hecho que, de momento, sea el mejor jugador de la plantilla este año. 25,1 puntos, 13,9 rebotes, 3,5 asistencias y un 43,3% en triples le hacen ser considerado el líder de los Knicks este año.

