El último partido de las Finales de la NBA promete dejar un resultado para la historia pase lo que pase
Hacía nueve años que no se llegaba a esta situación. Thunder y Pacers, los mejores de la postemporada, jugándose la gloria eterna a un solo partido. 48 minutos de pura tensión, si es que los dioses de la NBA no conceden una (o varias) prórrogas. Sea quien sea que acabe levantando el trofeo Larry O’Brien, ese equipo hará historia como uno de los más únicos de todos los tiempos.
Un joven trueno quiere arrasar la NBA
Los Oklahoma City Thunder no han sorprendido a nadie esta temporada. Ya demostraron en los playoffs de 2024 que son una máquina de baloncesto perfectamente engrasada. A pesar de caer en semifinales de conferencia frente a los Dallas Mavericks, todo seguidor de la NBA sabía que iban a volver, al menos, igual de fuertes. Y así ha sido. Shai Gilgeous-Alexander se ha llevado el MVP a casa. Sam Presti también ha sido nombrado como Ejecutivo del Año. Además, tanto Mark Daigneault como Lu Dort han quedado cuartos en los premios a Entrenador del Año y Defensor del Año respectivamente. Pero, ¿qué hace tan especial a todos estos reconocimientos?

Con decir que Alex Caruso, con 31 años de edad, es el jugador más veterano del equipo, se resume perfectamente su hazaña. Con una media de 25 años y medio al comenzar las Finales, los Thunder son el segundo equipo más joven en llegar a unos. Sólo tienen por delante a los Blazers de 1977, liderados por un Bill Walton de 24 años. Lo que quiere decir que, si ganan el título, se convertirán en el equipo menos experimentado en conseguirlo en 48 años. Para dimensionar aún más esta proeza, ningún jugador de la plantilla de los Thunder estaba en la liga cuando se jugó el último Game 7 en unas Finales.
La victoria más impactante de la historia
Por otro lado están los Pacers, un conjunto que nadie esperaba en un escenario como este. Comandados por Tyrese Haliburton y Pascal Siakam, se han plantado en sus primeras Finales en 25 años pasando por encima de los grandes favoritos en el este. Todo esto colocados desde la cuarta posición en la clasificación, lo que aumenta aún más su mérito. Han jugado sin ventaja de campo en tres de las cuatro rondas, incluyendo estas Finales. Pero se han convertido en una plantilla tan dinámica y sincronizada que no han notado la diferencia fuera de casa. De las 11 batallas que han tenido lejos de Indiana hasta ahora, han salido victoriosos en siete de ellas, lo que indica que no son un equipo atípico para bien.

Si son los dirigidos por Rick Carlisle los que acaban triunfando, se convertirían en el segundo equipo en ganar un anillo desde la cuarta posición. Los primeros fueron los Celtics en 1969, que cerraron su etapa más gloriosa con el undécimo anillo de Bill Russell. A una semana de comenzar la lucha por el anillo, los Pacers tenían a 10 equipos por encima en las casas de apuestas para hacerse con el campeonato, tres de ellos de la conferencia este. Y además de todo esto, se convertirían en el segundo equipo del siglo en ganar un séptimo partido de las Finales fuera de casa, por detrás de los Cavaliers en 2016. Es decir, la de los Pacers sería la victoria más impactante de la historia de la NBA.
Individualidades a tener en cuenta
Aunque ningún jugador está pensando en ellas, hay ciertos logros en juego para algunos de los protagonistas. Comenzando por OKC, Shai Gilgeous-Alexander puede unirse a una exclusiva lista con una victoria más. Consiguiendo anillo y MVP en la misma temporada, acompañaría a otros 14 jugadores, entre los que se incluyen Michael Jordan, LeBron James, Kareem Abdul-Jabbar o Magic Johnson. Si además le otorgan el MVP de las Finales, esta lista se reduce a 10 leyendas. Si tenemos en cuenta también que ha liderado la liga en anotación con 32,7 puntos, sus récords no paran de aumentar. Sería el segundo jugador en anotar más puntos que nadie y ga nar la NBA desde Shaquille O’Neal en el año 2000. A ellos, en toda la historia, sólo se unen Joe Fulks, George Mikan, Kareem Abdul-Jabbar y, por supuesto, Michael Jordan.

Para los Pacers, los logros no serán tan llamativos, pero siguen siendo sorprendentes. Empezando por el entrenador, Rick Carlisle, que sería el míster más mayor en ganar un anillo, con 100 días de diferencia con el legendario Gregg Popovich. Con 65 años, además conseguiría su segundo anillo, tras el de 2011 con Dallas Mavericks. Para Pascal Siakam también sería su segundo anillo después de conseguirlo con los Raptors en 2019, igual que Thomas Bryant, que alzó el trofeo con los Nuggets en 2023.

