Tras cinco partidos disputados con la camiseta de los Lakers, el esloveno ya parece haberse adaptado al esquema de JJ Redick
Luka Doncic ha sido el protagonista del traspaso más inesperado de la historia de la NBA. Su salida de los Dallas Mavericks se puede convertir en el mayor error de una franquicia desde que la liga empezó hace casi 80 años. Ahora con Los Angeles Lakers, el base esloveno busca convertirse en una leyenda de California, pero su camino no ha comenzado de la mejor manera.
Primeras sensaciones
Doncic debutó un 10 de febrero en casa contra los Utah Jazz, el peor conjunto de la conferencia oeste. Al principio un encuentro sencillo para poder lucirse delante de sus aficionados y dejar una buena imagen desde el principio. Su primer intento fue desde su sitio favorito, un triple desde el ala izquierda, que acabó quedándose corto. Pero como siempre, no se puede juzgar a un jugador por sus primeras acciones en un nuevo equipo. Hay que darle tiempo. Cerró el partido con 14 puntos, 5 rebotes, 4 asistencias y unos porcentajes que dejaban dudas, pero con una victoria más al casillero.
El calendario quiso que su segundo desafió volviese a ser contra los Jazz, esta vez en Utah. Sus estadísticas fueron más convincentes: 16 puntos, 4 rebotes, 4 asistencias y 3 triples anotados. Pero la gente seguía esperando esa gran actuación que les dejara tranquilos para el futuro. Siguiente partido, en casa, contra Charlotte Hornets. Y aquí aparecería una de las mayores incógnitas: su defensa. Con el partido empatado a 90 a falta de dos minutos y medio, los Hornets firmarían un parcial de 10-7 para acabar llevándose el encuentro. El problema de Doncic no estuvo en este parcial, sino en todo el cuarto al completo. Jugadores como Miles Bridges o LaMelo Ball le buscaban a propósito para hacer más fácil su camino al aro. El resultado supuso que Redick tuviera que quitar al base durante algunas posesiones importantes en defensa.
Luka Doncic era la solución
El 22 de febrero llegó el verdadero desafío. Un viaje a Denver enfrentaba a los Lakers y los Nuggets, un duelo que los de Colorado habían conseguido controlar en los últimos años. Desde que comenzó 2021, los Nuggets han ganado 9 de los 15 duelos en temporada regular, además de las dos series de playoffs en las que se han cruzado. De sus 22 intentos de canasta ese día, 11 fueron en el primer cuarto, lo que ya indica las ganas que tenía de tener impacto en el partido. Su eficacia esa noche, combinada con un esquema defensivo espléndido por parte de Redick, supuso una victoria para el conjunto angelino. Luka Doncic terminó con 32 puntos, 10 rebotes, 7 asistencias, 4 robos y una mejor actuación en defensa.

El reencuentro
El momento más emotivo de la carrera de Luka Doncic hasta ahora llegó mucho antes de lo previsto. Los Mavericks, con las bajas de Anthony Davis, Dereck Lively y Daniel Gafford, visitaron Los Angeles para enfrentarse a Luka por primera vez. El calentamiento ya traía tensión, con el esloveno haciendo flexiones cerca de Nico Harrison, responsable del traspaso. Desde el principio, el base intentó ser el protagonista y anotar rápidamente, lo que acabó bajando sus porcentajes al final del encuentro. Muchos tiros difíciles y segundas oportunidades forzadas acabaron provocando que el atractivo del partido no fuera el esperado. Aún así Doncic firmó su primer triple doble con los Lakers, con 19 puntos, 15 rebotes y 12 asistencias, pero un 35% en tiros de campo y sólo un triple de siete intentados.

Tras cinco partidos, Luka promedia 19 puntos, 9 rebotes y 7 asistencias con los Lakers. Esta temporada en Dallas había alcanzado los 28 puntos con 8 asistencias, lo que ya nos indica que le está costando adaptarse a LeBron y compañía. Pero esto es totalmente normal. Se encuentra en una situación en la que no se ha visto nunca. La presencia de James hace que muchas veces esté más liberado de lo normal, además de que no cuenta con un pívot de calidad como le ocurría antes. Y verse liberado también influye en jugar peor, porque la poca costumbre a esos momentos hace que se erre mucho más. Sea como sea, Doncic acabará volviendo a su nivel de los Mavericks dentro de poco, momento perfecto para demostrar en la postemporada que Dallas se equivocó deshaciéndose de él.


