Las calles de Miami acogerán la sexta cita de la temporada
Dicen que al final uno siempre vuelve a donde fue feliz. La felicidad es un factor clave en la Fórmula 1, ya que es señal de que todo va bien, y si no que se lo digan a Lando Norris. El británico vuelve al trazado donde hace un año, además de lograr la primera victoria de su carrera, supuso un punto de inflexión para McLaren. Ese Norris era feliz, a diferencia del de ahora, el cual quiere acabar este fin de semana con las dudas que hay sobre si tiene lo que hay que tener para luchar por el mundial.
Históricamente, y aunque Estados Unidos sea uno de los principales lugares de culto del deporte del motor con categorías como la NASCAR o las IndyCar Series, la Fórmula 1 nunca ha tenido mucho apoyo en el país norteamericano. No obstante, la popularidad del Gran Circo ha crecido exponencialmente en los últimos años entre los estadounidenses, y ya son más de 50 millones los aficionados a esta categoría en la principal potencia mundial.

Este rápido crecimiento que se ha vivido en el país desde 2018 se debe a diversos factores. Uno de los principales es el llamado efecto Drive to Survive, la famosa docuserie de Netflix que ha atraído a millones de estadounidenses desde su debut. El regreso a la parrilla de un piloto estadounidense en 2023 y el descubrimiento de nuevos jóvenes talentos explican también que sea el país que más grandes premios alberga esta temporada.
El efecto Drive to Survive
El documental de Netflix que se estrenó en 2019 ha jugado un papel clave en la forma de ver la Fórmula 1 en Estados Unidos. Esa forma de dramatizar las temporadas de la categoría reina y buscar siempre la polémica, sumado al empuje que tiene Netflix en el país norteamericano, explica que el 30% de aficionados a la Fórmula 1 en Estados Unidos consideren esta docuserie el principal motivo para seguir la categoría.

De los 250 millones de espectadores que acumula Drive to Survive, 100 millones o lo que es lo mismo, el 40%, son procedentes de Estados Unidos. Este boom provocó que el Gran Premio de Miami de 2022 se convirtiese en la transmisión en vivo de Fórmula 1 más vista de la historia, con un promedio de 2,6 millones de espectadores.
Nuevos talentos en busca de oportunidades
En 2015, el breve paso de Alexander Rossi por el equipo Marussia supuso la última aparición de un piloto estadounidense en Fórmula 1 hasta ocho años después. En 2023, al auge de la categoría en el país se le sumó el anuncio del fichaje del joven Logan Sargeant por el equipo Williams. Tras una gran actuación en Fórmula 2, el equipo con sede en Grove quiso darle una oportunidad, aunque en 2024 fue sustituido por Franco Colapinto debido a su bajo rendimiento.

Sin embargo, su salto a la Fórmula 1 ha servido como ejemplo para demostrar que los pilotos estadounidenses están altamente capacitados para llegar a la categoría reina. Jóvenes talentos como Ugo Ugochukwu o Hunter Yeany, quienes ya están destacando en las categorías inferiores, sueñan con alcanzar la gloria como ya lo hicieron Phil Hill o Mario Andretti. Estos nuevos jóvenes talentos y la entrada de la marca estadounidense Cadillac en 2026 como undécimo equipo parecen marcar un futuro prometedor para Estados Unidos en la Fórmula 1.

