Premier League, La Liga, Serie A, Bundesliga y Ligue 1 cuidan a sus equipos y jugadores con políticas económicas desiguales: los ingresos televisivos, claves para ‘marcar músculo’ con el poder salarial
El fútbol se cimenta en los debates. “¿Quién es el mejor jugador del mundo?”, “¿Qué liga es la mejor?” o “¿Cuál es el mejor partido del mundo?”. Derbis como el de Manchester (United y City) o el de ‘la Madonnina’ (Milan e Inter). Encuentros entre gigantes como El Clásico (Real Madrid y Barcelona) o ‘Der Klassiker’ (Bayern de Múnich y Borussia Dortmund). Son candidatos evidentes.
Resulta que el “mejor partido del mundo”, el “partido más rico del mundo”, se jugó el 26 de mayo de 2024, entre el Southampton y el Leeds United, en la final de ascenso a la Premier League. Entre 118 y 430 M€ de ganancias. Una victoria para la élite del fútbol masculino que tiene diferente sabor dependiendo del mapa. Si viajamos a España, en la edición de 2023-2024 de la Copa del Rey, el campeón, el Athletic Club, recibió solo 1,2 M€, mientras que el subcampeón, el Mallorca, obtuvo 1 M€. Hace tres temporadas, el mencionado Southampton ya estaba en la Premier. Su pésimo año le condujo al descenso a la EFL Championship. Fue entonces cuando ingresó más de 120 M€ por derechos televisivos, cifra superior a la que recibió ese año el Atlético de Madrid por quedar tercero en La Liga.
Cinco grandes ligas competitivas en el campo, cinco escalones económicos abismales. Según el ‘Deloitte. Annual Review of Football Finance’, la Premier sigue como el campeonato con más ingresos (7.048M€ en la 2023-2024 y 7.477M€ en la 2024-2025), por delante de la alemana (3.800M€ y 3.900M€), la española (3.600M€ y 3.800M€), la italiana (2.800M€ y 2.900M€) y la francesa (2.400M€ y 2.600M€). Unos ingresos a las arcas de cada liga que conectan directamente con la herramienta de poder económico por excelencia, los salarios. Dominar los salarios es dominar el mercado (renovando y fichando jugadores) y dominar el mercado es dominar el debate.
Premier League, el origen de una máquina de riqueza interminable
En Inglaterra, incluso perder es rentable. No es cosa de magia. Para explicar el mecanismo incombustible de la Premier League nos tenemos que remontar a los 90, cuando la Football League estaba en plena crisis. Una decadencia progresiva por problemas estructurales y sociales en la que el hooliganismo fue el germen. Malas condiciones de los estadios y tragedias como Hillsborough (1989, con 97 fallecidos) expusieron la gravedad de la situación. Los equipos ingleses fueron vetados de las competiciones europeas, lo que provocó el éxodo de sus mejores futbolistas. En respuesta, Margaret Thatcher impulsó el Informe Taylor, que exigía convertir los estadios en recintos más seguros.
Fueron en esas reformas en donde los clubes vieron el pretexto perfecto para crear una competición al estilo big show americano. 1992, 356 M€ por cinco años para transmitir los partidos y un acuerdo histórico con Sky Sports. Un trampolín revolucionario en la historia del fútbol. Había nacido una máquina de ingresos, la Premier League. Se popularizó el fútbol de pago en televisión, permitió a Sky ofrecer una cobertura más sofisticada y transformó el fútbol en una fuente de entretenimiento. Los clubes pudieron modernizar sus estadios y comenzaron a llegar figuras internacionales, como Eric Cantona al United en 1992, Dennis Bergkamp al Arsenal en 1995 o Gianfranco Zola al Chelsea en 1996. En el ámbito deportivo, empezaron a consolidarse como los Big Three (hoy el crecimiento llega hasta los Big Six) equipos como el propio United, el Arsenal y el Liverpool.
Las renovaciones multimillonarias no se hicieron esperar. En 1997 se firmó un segundo acuerdo con Sky por 784 M€ (más del doble que el anterior), y en 2001 otro aún mayor, por 1288 M€. Fue a través de esa nueva política de reparto de ingresos en donde colocó los ladrillos de un modelo indestructible: aunque los clubes más exitosos recibían más, las diferencias con los equipos modestos no eran tan abismales como en otras ligas europeas. Convirtió el campeonato en el más imprevisible.
El reparto de los ingresos televisivos: ¿Cómo se ‘miman’ económicamente las cinco grandes ligas?
Premier League
El 50% se distribuye de forma igualitaria entre todos los clubes, el 25% se asigna según el rendimiento deportivo de cada equipo, y el 25% restante depende de la exposición mediática, determinada por el número de partidos televisados. Un aspecto diferencial de la Premier League es que es la única liga donde los ingresos por derechos internacionales (6208 M€) ya superan a los nacionales (5857 M€). Además la diferencia máxima entre el club que más cobra y el que menos es de apenas 1,5 puntos, lo que garantiza una distribución equitativa única.
La Liga
En España la película es bien distinta. El 50% se reparte de manera igualitaria, el 25% depende del rendimiento deportivo (últimos cinco años) y el 25% se basa en la exposición y audiencia, considerando el número de abonados, la asistencia al estadio y las audiencias televisivas. La entrada en vigor del Real Decreto-Ley 5/2015, clave: «La fórmula busca corregir la centralización de Real Madrid y Barcelona, que captaban más del 40% del total de ingresos audiovisuales». El uso de la implantación social como criterio de reparto es único entre las grandes ligas. Aun así, la desigualdad estructural es más pronunciada en comparación con la Premier League, ya que puede llegar a ser de 3,5 puntos. Aún corrigiendo desigualdades históricas, el binomio Barça-Madrid siempre va a representar más del triple de la marca identitaria de la competición.
Bundesliga
En Alemania el 30% se reparte de manera igualitaria entre los clubes, mientras que el rendimiento deportivo tiene un peso significativo, representando el 50% del total. El 20% restante se asigna en función de la exposición y la audiencia, incluyendo el valor histórico, la cantera y la fidelidad de la afición. Un aspecto distintivo es que la Bundesliga incentiva la formación local mediante primas por el desarrollo juvenil y la utilización de jugadores sub-23. Además, se rige por el modelo 50+1, que limita la entrada de capital externo, lo que perjudica los ingresos de la competición pero favorece el control comunitario.
Serie A
En Italia se distribuye el 50% de sus ingresos de forma igualitaria, mientras que el rendimiento deportivo representa un 30%. La exposición y audiencia, que incluye factores como la población de la ciudad del club, se asigna un 20%. Se distingue por tener en cuenta el tamaño de la población del municipio sede del club al repartir los ingresos, lo que beneficia a los clubes de grandes ciudades con una mayor base demográfica.
Ligue 1
En Francia, la distribución de ingresos se divide en un 40% de forma igualitaria, un 30% según el rendimiento deportivo, y un 30% se asigna a la exposición y la audiencia, que incluye la notoriedad mediática y los datos de audiencia. Un factor clave que afecta los ingresos de la liga es su dependencia de las transferencias de jugadores, especialmente tras el colapso económico por la caída de Mediapro en 2020. Esto obligó a firmar nuevos contratos de menor valor con Amazon y Canal+. A pesar de ello, sigue siendo un importante exportador de talento joven en Europa, lo que compensa parcialmente esa pérdida de beneficios.
La brecha salarial: 44 de los 100 jugadores mejores pagados del mundo son de la Premier League
Premier League
Si hablamos de la Premier League, el jugador que más cobra es Kevin de Bruyne, con un salario anual actual de 33,7 M€. Su equipo, el Manchester City, tiene invertidos 239,372,877€ en los salarios anuales de sus 54 futbolistas contratados (en la actual plantilla o cedidos). Cierto es que el City cuenta con la brutal inyección económica del fondo soberano de Emiratos Árabes Unidos. Tomamos de referencia el Liverpool (152,737,408€), el Arsenal (204,132,896€), el Manchester United (214,205,189€) o el Chelsea (200,864,797€). El equipo que menos dinero invertido tiene en salarios anuales es el Ipswich Town, con 40,573,766€ en 52 contratados, y en la Premier, hay hasta 40 futbolistas que superan el umbral de 10 M€ de salario anual. El volumen medio de gasto en salarios de la Premier League es de 114,970,309 €.

La Liga
Si hablamos de La Liga, el jugador que más cobra es Robert Lewandowski, con un salario anual actual de 33,33 M€. Su equipo, el FC Barcelona, tiene invertidos 192,320,000 € en los salarios anuales de sus 46 jugadores (plantilla y cedidos). El otro grande, el Real Madrid, 272,960,000€ en 44. El equipo que menos dinero invertido tiene es el Leganés, con 16,640,000€ en 47, y en la liga española hay 25 jugadores que superan el umbral de 10 M€ de salario, de los cuales 21 son del Real Madrid o F.C. Barcelona. El volumen medio de gasto en salarios de La Liga es de 58,743,000 €, casi la mitad que la Premier.
Bundesliga
Si hablamos de la Bundesliga, el jugador que más cobra es Harry Kane, con 25 M€. Su equipo, el Bayern de Múnich, tiene invertidos en salarios anuales 264,170,000€ en 54 jugadores. El que le sigue es el Borussia Dortmund, con 111,450,000€ y 56. El equipo que menos paga a sus jugadores es el Holstein Kiel, con 11 millones en 45, y en la liga alemana existen 14 jugadores que cobren 10 M€ de salario o más, de los cuales solo 1 no es del Bayern de Múnich (Niklas Sule, del Borussia de Dortmund). El volumen medio de gasto en salarios de la Bundesliga es de 54,102,777 €.

Serie A
Si hablamos de la Serie A, el jugador que mejor es pagado es Dusan Vlahovic, con un salario anual de 22,2 M€. Su equipo, la Juventus, tiene invertidos en salarios anuales tan solo 111,072,000€ en 56 jugadores, y ni siquiera es el equipo que más invierte, sino que es el Inter de Milán, con 144,500,000€ en 52. El equipo que menos paga en sus salarios es el Empoli, con 20,6 M€ en 52. Solo hay 5 jugadores que superen el umbral de 10 M€ de salario, 4 de Inter de Milán y 1 de la Juventus. El volumen medio de gasto en salarios de la Serie A es de 51,763,600 €.
Ligue 1
Si hablamos de la Ligue 1, el jugador mejor pagado es Ousmane Dembelé, con un salario anual de 20 millones. Su equipo, el PSG, con aporte del fondo de Qatar, tiene invertidos 205,060,000€ en salarios para sus 52 jugadores. Le sigue el Lyon, a años luz con 71,010,000€ en sus 50. El equipo que menos paga en sus salarios es el Le Havre, con 11,5 millones en 51. Los 8 jugadores que superan el umbral de 10 M€ de salario anual son todos del PSG. El volumen medio de gasto en salarios de la Ligue 1 es de 43,426,666 €.

