Tres tarjetas rojas y nueve amarillas sobresalen en un derbi sevillano en el que el fútbol brilló por su ausencia
Sevilla FC y Real Betis afrontaban este partido como lo que es, un derbi, un partido especial para todo jugador que vista cualquiera de las dos camisetas. Los de Nervión empezaban el partido en posiciones de descenso tras un horrible comienzo de temporada, mientras que los de Pellegrini, en racha, buscaban hacer toda la sangre posible en su propio estadio. Y sangre hubo, aunque no en el sentido esperado.
La esencia del derbi en su mayor expresión
Los derbis sevillanos son de por sí encuentros muy tensos, donde ver tanganas y entradas duras es muy común. Lo que no es tan común es que un partido termine jugándose con tan solo 19 jugadores en el terreno de juego. Gonzalo Montiel primero, Nabil Fekir después, y por último Borja Iglesias vieron la tarjeta roja de Sánchez Martínez y se fueron a vestuarios antes de tiempo.
Pero, además, otros cinco jugadores del Sevilla (y Sampaoli) y cuatro del Betis vieron la amarilla. En resumen, que a fútbol se ha jugado poco, lo que tampoco es raro en este tipo de partidos.
Corría el minuto 38 de la primera parte y ambos equipos disputaban un partido muy igualado, con muchos duelos e incluso alguna ocasión. El Betis no dominaba tanto como se esperaba y el Sevilla se resistía y competía de igual a igual.
Entonces, Gonzalo Montiel llegaba tarde en una incursión de Alex Moreno y hacía una entrada muy dura sobre la rodilla del lateral bético. Inicialmente recibió amarilla, pero el VAR avisó al árbitro que, tras ver las imágenes, expulsaba al defensor argentino, que se marchaba del césped del Benito Villamarín muy enfadado.
Apenas diez minutos después, Nabil Fekir, un jugador ya bien conocido por sus malos humos y su poco autocontrol en ocasiones, mientras protegía un balón de espaldas, le daba un codazo en la cara al `Papu´ Gómez, quién quedaba en el suelo noqueado (tuvo que recibir puntos). El jugador francés recibió también amarilla, pero tras la revisión del VAR, era expulsado en el descuento de la primera parte.
Probablemente es la menos clara de las tres, pero después de todo, es un fuerte codazo a la cara que se podría haber ahorrado Fekir. Por último, ya en la segunda parte (minuto 49), Borja Iglesias llegaba muy tarde a una disputa con Jordán, clavándole los tacos en el gemelo. `El Panda´ se ganaba así la expulsión y convertía el partido en un diez contra nueve que terminó siendo un caos.
El verdadero protagonista: el fútbol
Aunque no ha sido el partido más vistoso posible en cuánto al fútbol, se han visto destellos de buen juego. Antes del primer expulsado, el Betis intentaba imponer el fútbol de posesión y posición que tan buenos resultados le han dado en las dos últimas temporadas. Los verdiblancos se encontraron con un Sevilla correoso y competitivo, que se agarraba con uñas y dientes al partido. Con el Papu, Oliver Torres o Lamela entre líneas, los hispalenses demostraron que ellos también podían tener el balón.
Tras la primera expulsión, el Betis acorraló al Sevilla los últimos minutos de la primera parte, y acabaron encontrándose con un gol en el que la insistencia y sobre todo, la fortuna, jugaron un gran papel. Canales controlaba un balón llovido al área y Gudelj, rápido al corte, despejaba el peligro con la mala suerte de que el balón impactaba en Jesús Navas y terminaba dentro de su propia portería.
El Betis se iba al descanso por delante, pero en igualdad de condiciones tras la expulsión de Fekir. Ya a partir de la roja a Iglesias, como era de esperar, el Sevilla se hacía con el control del partido, aunque no de manera muy efectiva.
Inexplicablemente Jorge Sampaoli mantenía su línea de cinco defensas (a pesar de la entrada de En-Nesyri al campo), y durante toda la segunda parte el club hispalense iba de una banda a la otra sin encontrar profundidad ninguna, salvando alguna incursión de Lamela. Canales terminó fundido de presionar, pero el Sevilla parecía incapaz de encontrar la manera de hacer un gol. Además, el central del Betis, Edgar sacó tres balones en la línea de gol durante el partido.
Ya con el partido en su fase final, en el minuto 81, Nemanja Gudelj se sacaba un zapatazo incontestable desde fuera del área que terminaba dentro de la portería defendida por Claudio Bravo. Durante los últimos diez minutos el Sevilla intentaba aprovechar su superioridad numérica para buscar el gol de la victoria, pero primero el larguero y luego Bravo impedían que el serbio Gudelj redondeara su noche.

Este derbi deja muy tocado a un Sevilla que se queda al borde del descenso con 11 puntos, mientras que el Real Betis sale reforzado de un partido en el que sacan un buen resultado a pesar de jugar 40 minutos con uno menos. Los verdiblancos siguen con su buena dinámica y se quedan cuartos con 24 puntos.
Ahora tocará esperar hasta la jornada 35 para ver la revancha de este Gran Derbi en tierras sevillistas.


