Arranca la carrera por el Elíseo

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Con el curso político recién inaugurado, los partidos políticos franceses marcan en rojo en el calendario la próxima primavera, cuando se celebrarán las elecciones presidenciales. 

Quedan seis meses para que los franceses vuelvan a las urnas. En abril de 2022, tendrá lugar la primera vuelta de las elecciones presidenciales. Emmanuel Macron, actual inquilino del Palacio del Elíseo, se jugará el cargo frente a distintas fuerzas políticas que se ven con posibilidades de arrebatarle la presidencia. 

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Marine Le Pen (izquierda) y Emmanuel Macron (derecha) posan antes del debate de la segunda vuelta en las elecciones presidenciales de 2017 | Fuente: Seacabaronlasgambas.blogspot

Hasta el pasado mes de junio, el camino para seguir al frente de Francia parecía sencillo para Macron. Su única piedra en el camino era Marine Le Pen, líder del partido Agrupación Nacional (RN, por sus siglas en francés). Ambos dirigentes ya se enfrentaron en la segunda vuelta en los comicios de 2017 y se preveía una repetición de este duelo, con el añadido de un mayor apoyo popular para la candidata de la derecha radical. Sin embargo, las elecciones regionales celebradas a comienzos del verano fueron un soplo de aire fresco para los partidos tradicionales, a izquierda y derecha, que fueron capaces de ganarse la confianza de los ciudadanos en varias regiones y alcanzar los distintos gobiernos regionales. Dichos comicios cambiaron, por poco que fuera, el panorama político y sembraron dudas entre los candidatos que se veían ya en la segunda vuelta de las elecciones en 2022. 

Se trata de una oportunidad única para el Partido Socialista (PS) y Los Republicanos (LR) ya que Macron y su partido, La République en Marche (LREM) no se encuentran en su mejor momento. El presidente no ha estado exento de polémicas en los últimos meses y se ha enfrentado a una crisis sanitaria que le ha pasado factura en cuanto a popularidad. Su partido dejó al descubierto en la última convocatoria electoral que carece de implantación territorial en el Hexágono; su supervivencia pasa únicamente por mantener la presidencia de la República.

Las divisiones internas y las dudas sobre quién es el candidato idóneo dificultan el objetivo de alcanzar el Elíseo, así como la multitud de opciones en sus espectros ideológicos. No obstante, los partidos tradicionales no quieren revivir el fatídico episodio de 2017, cuando se quedaron fuera de la segunda vuelta, y harán todo lo posible por evitar una nueva derrota. 

Anne Hidalgo, la última esperanza del Partido Socialista

Con el objetivo de recuperar la presidencia que perdió en 2017, el Partido Socialista se une alrededor de su recién nombrada candidata y gran esperanza, Anne Hidalgo, alcaldesa de París. La mandataria de origen español presentó el pasado domingo su candidatura, con la pretensión de erigirse como la alternativa verde y feminista a las propuestas de Macron y sobre todo, Le Pen. Los socialistas, que desde la derrota en 2017 no han levantado cabeza, apuestan ahora por su gran baza municipal. Su victoria supondría una novedad en Francia, al ser la primera mujer presidenta y la primera persona en el cargo nacida en el extranjero.

Anne Hidalgo encabezará la candidatura del Partido Socialista en las próximas presidenciales | Fuente: Jacques Paquier. Flickr

Pese a ser una candidata bien valorada por el votante de izquierdas y contar con una trayectoria política amplia y llena de éxitos (principalmente en políticas de sostenibilidad), Hidalgo no figura entre los favoritos en las encuestas. Alcanza únicamente un 8% en intención de voto, muy alejada del 23 y 22 por ciento que obtienen Macron y Le Pen respectivamente, según un sondeo de Harris-Interactive septiembre 2021. Es por este motivo que se abrió diálogo en reiteradas ocasiones en los últimos meses para conformar una candidatura unitaria de las fuerzas de izquierda, con la vista puesta en llegar a la segunda vuelta presidencial. Dicha alianza, que se repite entre los partidos de izquierdas cuando se celebran elecciones en ayuntamientos o regiones, no está prevista para los comicios de abril. Los intereses individuales de los candidatos y sus partidos dificultan la conformación de una lista única. 

Jean-Luc Mélenchon, líder de France Insoumise (izquierdas) hace meses que anunció su candidatura, con una estimación de voto del 11% en las encuestas. Por su parte, la izquierda ecologista, Los Verdes, se ven con posibilidades de obtener votos a izquierda y derecha, por la irrupción del cambio climático en el debate político. Actualmente se encuentran inmersos en el proceso de primarias del que saldrá previsiblemente elegido Yannick Jadot, considerado el mejor candidato de los ecologistas a la presidencia por un 69% de los simpatizantes del partido, recogido en el sondeo de Ipsos-Sopra Steria de septiembre 2021.

Un candidato fuerte frente a Macron y Le Pen

El espacio político por el que ahora compiten Macron y Le Pen también ha sido durante muchos años el caladero de votos de Los Republicanos, el partido conservador de referencia en Francia, miembro del Partido Popular Europeo (PPE). Ostentó durante muchos años la presidencia del país, siendo Nicolas Sarkozy el último conservador en ocupar el cargo (2007-2012). Algunos miembros de la formación volvieron a pensar en él para los próximos comicios pero sus problemas con la justicia no resultan la mejor carta de presentación para el exmandatario.

Tras el batacazo del 2017, vive un escenario parecido al de los socialistas, sus históricos contrincantes políticos. Está previsto que, cuanto antes, se celebren unas primarias en el seno de LR, pese a la negativa por parte de alguno de los precandidatos. Xavier Bertrand, presidente de la región Hauts-de-France, quiere postularse sin elección interna de por medio. No lo tiene fácil ya que hay más candidatos en liza y además, no forma parte del núcleo duro del partido, del que se alejó en 2017. Es por el momento el aspirante con más posibilidades (un 16% de apoyos según la media de las encuestas) y resulta un rostro conocido para los franceses, especialmente en su región donde viene de revalidar el cargo el pasado junio.

Otros dos candidatos han dado la sorpresa en las últimas semanas. Por un lado, Valerie Pécresse, presidenta de la región Île-de-France (situada alrededor de París), tras los buenos resultados que le han permitido revalidar el cargo este 2021 (45,9% de los votos) se lanza ahora a las primarias conservadoras, con el objetivo de “poner Francia de nuevo en orden”. Por otro lado, el ex-comisario europeo Michel Barnier, ha anunciado su intención de volver a la política doméstica, de donde salió en el año 2009 para ocupar distintos cargos de responsabilidad en las instituciones europeas. Entre sus virtudes cabe mencionar su destacado papel en las negociaciones con el Reino Unido en su salida de la Unión Europea. Su perfil claramente europeísta, calificativo por el que compiten desde Macron hasta Hidalgo, no es sin embargo suficiente. Resulta una cara poco conocida dentro de la política nacional del país y apenas logra, según los sondeos, un 9% de los votos, por detrás de las hipótesis en las que compiten Bertrand o Pécresse como cabeza de Los Republicanos. 

Las próximas semanas van a ser decisivas en el seno de los partidos. Los movimientos que hagan unos y otros marcarán las tendencias en las encuestas. Un fallo de Macron dará alas a otras fuerzas; un acierto en sus propuestas, que acostumbran a mirar a izquierda y derecha, le permitirá seguir sumando apoyos. La carrera por el Elíseo ha comenzado y el ganador está todavía por elegir. 

 

 

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