Rusia afirma que a Navalny «se le practicaron los necesarios procedimientos de reanimación»
Alexei Navalny, líder de la oposición rusa, ha muerto de manera inesperada mientras cumplía condena en una de las cárceles más aisladas del país. Según las servicios penitenciarios Navaldy «perdió el conocimiento casi de inmediato» después de una caminata.
Alexei Navalny era el principal opositor del Kremlin y estaba al mando de campañas de investigación contra la corrupción del partido de Putin. Desde enero de 2021 cumplía condena en Rusia, donde a su llegada al país fue detenido de manera inminente. Por aquel entonces el activista llevaba semanas convaleciente en Alemania después de un intento de asesinato mediante envenenamiento. El vídeo en el que aparecía Alexei agonizando durante un vuelo se hizo viral a nivel mundial y todas las hipótesis apuntaban al Kremlin como el culpable.

Lobo Polar
En 2021 las autoridades rusas arrestaron al opositor a su llegada al país. Navalny volvió a Rusia después de haber estado ingresado durante varias semanas en Alemania a causa del envenenamiento por Novichok y que lo dejó en coma. Sin embargo, la justicia rusa no lo consideraba un motivo de peso para no cumplir la libertad condicional. Desde entonces el opositor ha estado inmerso en un largo proceso judicial que lo ha mantenido entre rejas hasta su fallecimiento.
No fue hasta el pasado 25 de diciembre cuando se conoció que el activista había sido trasladado a la conocida como colonia Lobo Polar, situada a 45 horas en tren de Moscú, en la región de Yamal-Nenets. Se trata de una zona que registra temperaturas extremas y que llega a más de 20 grados bajo cero. Esta prisión es conocida por ser una de las más duras de toda Rusia y estar destinada a presos acusados por delitos muy graves. En sus inicios constituía a los campos soviéticos de trabajos forzados. Durante su paso por prisión, Navalny ha pasado por una celda de castigo hasta en 27 ocasiones. Además, sus abogados denunciaron las pésimas condiciones en las que se encontraba y manifestaron su preocupación por el estado de salud, alegando que no recibía medicinas, que solo salía de su celda una hora y media al día y que «estaba siendo envenenado«.
Entre los delitos que se le imputaban a Alexei estaban cargos de extremismo y la creación del Fondo Anticorrupción, considerado por la justicia rusa como una organización extremista. En esta plataforma Alexei había publicado información sobre casos de corrupción durante la era Putin.
La oposición de Putin
Los días 15, 16 y 17 de marzo se celebrarán en Rusia las elecciones presidenciales, unas elecciones en la que Putin no cuenta con ningún rival. Y no porque no haya políticos en contra del Kremlin, sino porque estos están en el exilio o han sido asesinados.
La lista de opositores del Kremlin asesinados no ha dejado de crecer desde que el actual mandatario ruso llegara al poder. En primer lugar está el político Seguei Yushenkov; le sigue la periodista de investigación Yuki Shschekochijin, quien falleció debido a una «enfermedad rara». También el director de la revista Forbes y la periodista Anna Politkovskaya. Una de las muertes que más sorprendió fue la de Yevgueni Progozhin, hombre de confianza de Putin durante el comienzo de la invasión rusa a Ucrania y que murió de manera inesperada cuando su avión se estrelló.
Indignación internacional
La rabia por la muerte de Navalny se ha extendido por varias ciudades europeas. Mientras que en Riga y Ámsterdam se han convocado protestas, el presidente ucraniano ha culpado a Putin de la muerte del activista y alega que «lo mató como hay otros miles de torturados por culpa de este monstruo». También el presidente del Consejo Europeo, ha señalado al Kremlin como culpable del suceso: «La Unión Europea considera al régimen ruso el único responsable«, Ursula von der Leyen ha calificado el fallecimiento de Alexei como «un sombrío recordatorio de lo que son Putin y su régimen».
Por otra parte, el presidente ruso, quien ya ha sido informado de la muerte del disidente, no se ha pronunciado. Mientras tanto, el portavoz del Gobierno ruso ha manifestado que «el servicio penitenciario se ocupa de todas las comprobaciones» y respecto a la hipótesis de que la causa de la muerte haya sido un coágulo de sangre, ha dicho que «los médicos lo resolverán».
¿Y ahora qué?
Tras la muerte de Alexei Nalvany, Mijail Jodorkovsi, quien fuera magnate del petróleo y la persona más rica de Rusia, se ha convertido en el principal opositor de Putin. Actualmente, después de haber pasado diez años en prisión, vive en Londres, donde ha creado una organización contra el Kremlin.


