Los otros 48 activistas de la Flotilla Global Sumud ya están liberados
El Gobierno de Israel ha liberado a la segunda parte de los activistas españoles de la Flotilla Global Sumud que fueron capturados la semana pasada por el Ejército israelí al tratar de llevar ayuda humanitaria a Gaza. No todos los participantes españoles han quedado libres, ya que una de ellos se ha quedado en tierra, acusada de haber mordido a una doctora israelí. La Aviación española recogerá en Atenas (Grecia) a sus otros 27 compañeros liberados. Ayer por la tarde, llegaban los primeros 21 navegantes al aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, en la capital.
Altercado leve
Con cautela se ha mostrado esta mañana el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, sobre la llegada a España de los últimos ciudadanos retenidos en Israel. «El compromiso que teníamos anoche es que el grupo de los 28 saldría hoy de Israel, pero hay que ser muy cautelosos para estar seguros de que al final son los 28, que no hay ningún problema con nadie y, como lo he dicho en varias ocasiones, realmente solo lo podremos confirmar cuando estén volando», ha declarado durante una entrevista en TVE. Un compromiso que, por ahora, no se ha cumplido por parte de las autoridades israelíes, al dejar a una de las activistas propalestinas en tierra.
Un altercado con la participante ha sido el motivo esgrimido desde el Gobierno de Netanyahu. El hecho, según han comunicado fuentes gubernamentales a El País, tuvo lugar en la tarde de ayer, en medio de un examen médico rutinario de cara a su repatriación. La retenida propició mordeduras a la médica con la que se encontraba y que sufrió heridas leves. Se desconoce su paradero pero, hasta ahora, había permanecido junto a sus compañeros en la prisión de Saharonim, en el desierto de Neguev, al sur de Israel. Allí fueron trasladados los 49 españoles detenidos durante el miércoles, cuando las autoridades navales del país interceptaron las cuarenta embarcaciones que componían la iniciativa.
Supuestos malos tratos
Los 21 activistas que aterrizaron en Madrid anoche denunciaron que sus derechos fueron «sistemáticamente vulnerados en todo este proceso», como expresó la Global Sumud en un comunicado. Una vez detenidos, ya en el puerto de Ashdod, el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, visitó a los activistas y los calificó de terroristas y los acusó de «defender a asesinos». «Esto fue todo una gran fiesta. Ni ayuda, ni humanitaria», declaró el ministro a las cámaras que le acompañaron.
Juan Bordera, diputado de Compromís en las Corts Valencianes y parte de la flotilla, ha denunciado el maltrato físico y psicológico. También ha descrito las instalaciones penitenciarias, donde fue encerrado en una celda de 20 metros cuadrados junto a 13 compañeros. Carlos de Barrón, el periodista de El País que viajó con la flotilla, también ha apuntado hechos similares. Según ha publicado en una crónica, el trato de las autoridades israelíes una vez en tierra fue denigrante. Varias personas con diagnósticos médicos no pudieron acceder a medicinas ni tampoco pudieron tomar agua potable. «Cada vez que lo pedíamos, los guardias respondían con sonrisas o con un ‘después, después‘, que nunca llegaba», ha narrado.
Ayuda del Gobierno
El Ministerio de Defensa ha enviado a Atenas (Grecia) un avión de transporte A400M del Ejército del Aire y el Espacio para recoger a los últimos españoles detenidos. El primer grupo de activistas llegó en un avión comercial de la línea Air Europa desde Tel Aviv, costado por el Ministerio. El avión, que tenía previsto recoger a todos los españoles restantes, trasladará a los 27 a la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid).
El Gobierno ha reaccionado a las denuncias de los detenidos. «Tiempo habrá también para sacar conclusiones y exigir las responsabilidades que haya que exigir a Israel», ha dicho esta mañana Albares. Sumar ha calificado de tortura lo sucedido, pero ha insistido que «peor es lo que están viviendo los gazatíes», según Lara Hernández, coordinadora del partido. Ha pedido, además, celebrar una Cumbre de Paz en Madrid y que esté supervisada por la ONU. Pedro Sánchez presentó esta iniciativa hace meses. «España tiene la legitimidad y la fuerza para impulsar esta alianza de defensa de los derechos del pueblo palestino», ha expresado la vicepresidenta segunda del Ejecutivo, Yolanda Díaz.
Por otra parte, Podemos ha considerado la propuesta, pero no su terminología, puesto que creen que no hay una guerra en la Franja. «Conferencia contra los miserables asesinos me sonaría mejor», ha expresado Pablo Fernández, portavoz de los morados. En Vox, han denunciado al Gobierno por malversación, al asumir los costes de la repatriación de los activistas. «Se han pegado un crucero por las islas del Mediterráneo», ha justificado su portavoz, José Antonio Fuster. Mañana, el Congreso de los Diputados volverá a mostrar sus cartas sobre la cuestión israelí en Gaza con la votación sobre el Decreto-Ley para el embargo de armas contra Israel.


