Christine Lagarde alerta de que volverán a realizar un aumento de 0,75 puntos del tipo de interés para combatir la inflación desbocada
La probabilidad de recesión en el Viejo Continente «ha aumentado» y la incertidumbre «sigue siendo alta», aspectos que se están viendo reflejados en la capacidad de ahorro de los europeos.
«Desde julio hemos incrementado los tipos en 200 puntos básicos, el mayor incremento en la historia del euro.» Recordemos que el Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) decidió elevar de nuevo, por tercera vez consecutiva, los tipos de interés en 75 puntos básicos. A pesar de ello, «aún no hemos terminado», advierte Lagarde en una entrevista pública.
Todo esto se traduce en que la tasa de depósito alcanzará el 1,50% y la de facilidad de préstamo un 2,25%. Por ello, Christine insiste en evaluar «reunión a reunión» dichas perspectivas.
«Nuestro mandato es la estabilidad de precios, y tenemos que cumplir usando todas las herramientas que tenemos disponibles, eligiendo aquellas que sean más apropiadas y eficientes», argumenta la presidenta.

¿Hasta dónde está dispuesto el BCE a subir el interés?
Es la gran pregunta de los habitantes de la eurozona. Sin embargo, «el destino es claro, y aún no hemos llegado allí. Tendremos más aumentos de tipos en el futuro», prepondera Christine Lagarde, sin ofrecer datos concretos en un entorno «altamente incierto».
En el último comunicado de la subida de interés, el BCE expone que su objetivo es devolver la tasa de inflación al 2% recomendado -este ha llegado a alcanzar un histórico de 10,7%-.
Resumidamente, sabemos ya que se prevé una inflación del 8,1% para el continente este año, seguido de un 5,5% en el próximo 2023, apenas avanzará un 0,9%, y un 2,3% en el 2024.

¿Qué consecuencias traen las subidas de tipos?
El fuerte aumento de los precios recae adversamente en el ingreso disponibles de los hogares europeos, especialmente en aquellos de ingresos mínimos, ya que los precios suben sin tener en consideración los salarios.
El dinero será muy caro, al igual que acceder a la liquidez. En otras palabras: las empresas tendrán mayores dificultades para financiarse y obtener créditos de las entidades bancarias, que agudizan el riesgo, así como el simple aumento de las hipotecas.
Igualmente, los niveles de empleo son «notablemente sólidos». Pero eso no significa que la gestión no se aborde «mejor mediante políticas específicas de cada país», tal y como recalca la francesa.
Estas consecuencias recaen de nuevo sobre los habitantes, haciéndose creciente la «ansiedad» económica por las facturas; causa por la que un elevado porcentaje acude a psicoterapia.

