La Japan Weekend Madrid se ha celebrado durante el fin de semana del 15 y 16 de febrero
Este fin de semana aúna, no solo a gente conocida del mundo del anime y el manga y actividades temáticas. También a más de 300 artistas independientes (en su gran mayoría locales), a asociaciones madrileñas, diversas charlas e iniciativas benéficas.
Así fue el sábado 15 de febrero en la Japan Weekend Madrid:
Llegando a Ifema
Uno de los mejores momentos del evento sucede antes incluso de legar al recinto: montarse en la línea 8 del metro madrileño. Decenas de personas con cosplays o con los outfits y maquillajes más variopintos se concentran en la línea. Los vagones van llenos, pero no es muy diferente a una mañana laboral cualquiera en el metro. Las puertas se abren en Feria de Madrid y una mara de colores y texturas desciende para encaminarse hacia la primera cola del día. Aunque la espera puede parecer larga, hay que reconocer la gestión de la entrada ha mejorado notablemente con el paso de los años.
En esta ocasión el evento ocupa los pabellones 3 y 4, además de algún espacio adyacente. Para sorpresa de muchos visitantes, en el pabellón 4 había una amplia zona vacía, únicamente utilizada como área de reposo para los cansados o hambrientos que quisieran un poco más de tranquilidad.

Stands y actividades en la Japan Weekend Madrid
Una vez localizadas en el mapa las distintas zonas de stands y actividades, es el momento de ponerse en marcha. Lo primero, ir a reservar puesto en las actividades de aforo limitado. Algunas de estas son los talleres de botánica, los de creación de fundas de libros, y del que se disfrutará este sábado: el taller ‘Taller de cocina japonesa: Gyozas’.
Aquí comienza el momento de descubrir. Entre los cientos de stands de artistas hay muchos fanarts, dibujos basados en las series preferidas de los creadores que adaptan a los personajes y escenarios para hacer con ellos lo que quieran, cambiar el estilo, la ropa, las parejas… Pero no solo se descubren nuevas realidades, entre los stands también se encuentran lugares donde maquillan de forma gratuita o donde dejan prestado material de circo para quien se atreva a probar. Las espadas también están a la orden del día, y se pueden encontrar en una clase de espadas laser o en una zona con espadas del mundos fantásticos impresas en 3D a tamaño real.

Momento de descanso
Conforme se van visitando los puesto y adentrándose más en el pabellón los sonidos de las distintas actividades comienzan a inundar el ambiente. Esa mañana de sábado el que más destacaba era el de una exhibición de baile, que reunía a un gran número de visitantes. Parte de ellos estaban allí por la actuación. El resto, había decidido que ese era el lugar idóneo para pasar un rato agradable durante el primer descanso del día después de las primeras horas de paseo.

La banda sonora de la Japan Weekend se suele componer de murmullos, gente cantando en karaokes y la música de las distintas actividades. Este año se escuchó resonar por el pabellón 4 la canción de Round and round de la segunda temporada de El juego del Calamar. Y, por algún motivo desconocido, la reina del pabellón 3 fue Aserejé
Después del descanso toca enfrentarse a la parte más tediosa del evento: ir al baño. Todo el tiempo en colas que se ha agilizado al inicio se tiene que invertir en cada una de las visitas los servicios. Sin olvidarse del tiempo invertido en las colas que forman a la entrada de cada pabellón entre las 12 de la mañana y las 5 de la tarde.
De vuelta a los stands y las actividades
Una vez cubiertas las necesidades básicas toca seguir viendo puestos de artistas mientras las cabezas se llenan de cálculos mentales para intentar adivinar si el dinero dará para todo el día o no. Y entre pasillo y pasillo, ¿por qué no probar suerte con un reto de golf? ¿O convertirte en uno de los espectadores del Reto de la judía o del Juego del pañuelo friki?
El tiempo pasa volando y suena la alarma para ir a aprender a cocinar gyozas. Una vez sentados la cocinera, una profesora de japonés muy elocuente y adicta a la limpieza, cuenta que la receta del día será un curry japonés para adaptarse a los alumnos vegetarianos. Así que toca remangarse, ponerse unos guantes, y comenzar a hacer la salsa y el arroz para poder disfrutar junto a las otras 15 personas del grupo de ese plato típico que tantas veces se ve en los animes.
Una vez degustado el curry toca completar la comida con un bocata previamente preparado en casa, ya que este año no están los puestos de comida asiática. Comienza una media hora de somnolencia de la que no hay que preocuparse, ya que el evento acoge a diversas asociaciones que ofrecen actividades de las que disfrutar sentados un largo rato. La escogida en esta ocasión fue la zona llena de juegos de mesa que ofrecía Generación Hortaleza.

Y aunque pueda resultar reiterativo, nuevamente toca ponerse a pasear entre los stands artísticos. Hay que tener en cuenta que cada uno de ellos presenta el estilo único del creador y refleja sus gustos. Como cada año el anime es la temática principal, pero a las series de animación occidental les falta poco para quitarles el liderazgo. Por los siguientes puestos compiten el K-pop y el arte original. Este año además, se ha percibido también la influencia de la literatura, especialmente de la promocionada en booktok.
Adiós Japan Weekend Madrid
Comienza a anochecer y las manos o bolsas comienzan a llenarse de delicados sobres llenos de prints, llaveros y pegatinas con una increible, aunque lógica, tendencia a arrugarse. Una vez comprobado que no queda un rincón por analizar es el momento de marcharse. Se sale del pabellón dando por concluida la jornada y apagando la cabeza, ya no hay que pensar ni por dónde salir, solo unirse al largo río de personas que zigzagean entre edificios hasta llegar a la línea 8 de metro y cerrar el círculo.


