Messi ha ganado al fútbol. El mundial de Leo es inefable y, verdaderamente, digno de muy pocos. Quizá de él solo, fruto de una carrera acrecentada con el paso de los años. El crack argentino pone la guinda al pastel de la mejor manera posible: Es campeón del mundo con Argentina.
«Es una locura; sabía que Dios me lo iba a regalar, presentía que iba a ser esta».
Lionel Messi ha superado a Maradona, no por ganar el mundial, sino por mantenerse en la élite por casi veinte años. No hay debate, Messi es diez veces, como mínimo, lo que fue Diego Maradona. 793 goles y 350 asistencias en 1.003 partidos. No hay más. Números, estadísticas y fútbol, aunque de esto último se puede tirar de hemeroteca y efemérides. La Pulga va camino de ganar su octavo balón de oro y es el máximo goleador de la historia de las finales. En cuestión de un año ha conseguido la Copa América, la Finalissima y la Copa del Mundo. Una deidad del mundo del deporte.
Leo Messi, mejor futbolista de todos los tiempos
Argumentos incongruentes, sin base y sin justificación. La prensa no pudo con él, el fútbol tampoco. Él, solo él. Contra todo y contra todos. El peso de ser el mejor de la historia quizá sea este. Estar sobreexigido, señalado y en el punto de mira constantemente. Por eso el fútbol sonríe, porque el mejor gana lo mejor: el Mundial de fútbol. Con 35 años gana la Copa del Mundo y con 34 la Copa América. Con 25 gana su cuarto balón de oro consecutivo. Con 28 gana una Champions antológica. Con 22 gana el sextete con el Barcelona. Con 25 marca 91 goles en un año natural. Con 35, y sin estar entre los treinta nominados para el Ballon D’Or, registra 35 goles y 30 asistencias en 2022. ¿Qué más necesitaba?
Este mundial hace justicia a una carrera plagada de éxitos. Hace justicia a un país que ha merecido el trofeo. Lionel Messi devuelve la sonrisa al mundo del fútbol y de la mejor manera posible, ganando lo único que le restaba y actuando como un verdadero artífice. Doblete en la final, gol en la semifinal, gol en cuartos de final y gol en octavos.
Messi, el ‘Zeus’ del fútbol
El camino de Messi hasta el Olimpo ha sido duro. Él mismo lo dijo: «Cambiaría mis 5 balones de oro por un Mundial». En 2014 y, tras un partido cruel, Leo dijo adiós a la oportunidad de su vida con 27 años. En 2018, con una Argentina de mayor renombre que la de ahora, cayó en octavos contra la Francia de Mbappé. Y ha sido en 2022, en Qatar, con 35 años a sus espaldas, donde nada le ha pesado. La balanza siempre de su mano, siendo él el futbolista que ha decidido ganar el trofeo. Ha estado cuando tenía que estar, desde la derrota frente a los saudíes hasta la tanda de penaltis de la final.
Diego Maradona decía en 2016 que «Messi no tenía personalidad para ser un líder». Aquí está, ganando, comandando y llevándose la dorada a casa. A veces el mejor líder no es el que tira el brazalete, sino el que agacha la cabeza y piensa en la próxima. Tomás Roncero, redactor del Diario AS, comentaba en ‘El Chiringuito’ en 2014 que «Messi con 30 estará retirado». A partir de los 30 ha ganado una Copa América, un Mundial, dos Balones de Oro, una Copa del Rey, tres Ligas, una Supercopa y dos Botas de Oro. Leo Messi no se ha sentado en la mesa de Maradona, no ha recogido su corona, no le ha cogido el testigo. Ha sido mejor que él, dentro y fuera del campo. Lo ha superado, como a cualquier otro jugador.

Este mundial es mucho más que un mundial. Es messiánico. Significa fútbol y significa justicia. Lo ha merecido durante toda su carrera y por fin lo tiene. Lo ha dicho Scaloni: «A Messi hay que guardarle un sitio en el siguiente mundial. Se lo ha ganado». Que viva el fútbol, gracias a Dios, la copa se la lleva el mejor.

