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Adriá Junyent Martínez: “La gente joven se está empezando a hartar”

«Desempleo, malos trabajos, alquileres disparatados: la realidad para la juventud.»

El desempleo juvenil es el principal tema que asusta a los jóvenes de hoy en día. Según la infografía de junio de 2023 de VisualCapialist, España posee el porcentaje de desempleo juvenil más alto de toda la OCDE. Es decir, 3 de cada 10 jóvenes no encuentran trabajo.

Comisiones Obreras lleva luchando durante años para reconocer y mejorar los derechos de los jóvenes en el mercado laboral. Así lo cuenta Adriá Junyent Martínez, secretario confederal de los jóvenes de Comisiones Obreras.

Pregunta: Numerosos informes indican que 3 de cada 10 jóvenes ni encuentran trabajo en España. ¿A qué crees que se debe esto?

Respuesta: Es importante el contexto, hace 10 años había 1.1 millón de jóvenes que estaban en desempleo. Es verdad que entonces había algo más de jóvenes que ahora, que entre 16 a 30 años estamos entre los 6,8 millones de jóvenes, y en esa época estábamos cercanos a los ocho millones. Es decir, que cada vez hay menos jóvenes. Pero es que ahora estamos en 400 mil de desempleados, es decir, en la mitad. Hay que celebrar esa buena noticia: la mitad de empleo juvenil en números absolutos de gente joven, aunque aún es una cifra muy alta.

Yo creo que aquí los problemas son varios. Creo que hay uno que es la formación, no de los jóvenes, no la sobre cualificación, sino que hay una capa de la sociedad con fracaso escolar y que no consigue luego reengancharse en el mundo laboral con unas condiciones, y esa gente acaba con mala empleabilidad. Parte de la gente que no tiene trabajo es por eso.

Luego, también, gran parte del porqué del desempleo juvenil es por una cosa de la que nadie habla, que es cómo es nuestro tejido empresarial, el modelo productivo. Es un modelo que genera muchos empleos de mala calidad, como puede ser la hostelería, y pocos empleos de una mejor calidad, como puede ser la industria o la investigación.

En comparación con Alemania, que tiene un 25 o 30% del PIB en industria, en España tenemos un 15%. La recomendación de la UE es un 20%, que sería lo idóneo. De hecho, si analizamos por CCOO, tanto Navarra como Euskadi tienen pleno empleo. En términos absolutos no hay desempleo, y tienen un PIB industrial mucho más alto que el resto de España.

Normalmente, cuando nos hablan de desempleo juvenil hablan de garantía juvenil, de políticas activas de empleo, cuando el problema es que, si no hay empleo, por mucho que haya medidas en encontrar un empleo, si no existe empleo, pues no lo hay. Entonces, creo que muchas veces miramos el problema demasiado de cerca y tenemos que ampliarlo un poco.

P: ¿Desde CCOO como animáis a los jóvenes que estén desanimados a enfrentar esta situación?

R: Yo creo la gente joven no es que esté desanimada, sino que se desanima cuando empieza a trabajar, porque de normal la gente joven no quiere vivir con sus padres. Quiero decir, si a ti te dan elegir entre enviar solo o vivir con otros padres… y el peaje que tienes que pagar para eso, entre comillas, es trabajar.

Y la gente, yo creo, que quiere trabajar, emanciparse. Lo que pasa es que luego está la realidad, que hay desempleo, trabajos muy malos y unos alquileres disparatados. Cuando la señora Ayuso ayer hablaba de que la gente joven está desanimada, yo creo que hay que analizar por qué está desanimada. Y ya no son solo las malas condiciones, sino que gran parte de lo que se encuentra la juventud todos los días es de un fraude brutal. A nosotros nos escribe la gente por WhatsApp diciendo que están en negro, que están cobrando por debajo del SMI en jornada completa… Y claro, tú cuando te encuentras que ni siquiera se cumple la ley con tus condiciones laborales, que es algo muy básico, pues ahí te desanimas. Sacaba el Consejo de la Juventud de España que la cifra de «ninis» está muy sobredimensionada, porque si a ti te despedían del trabajo contabas como «nini». Cuando realmente estabas trabajando hasta que te han echado. Por tanto, la última cifra que hizo el Consejo de la Juventud era de un 3% de «ninis». Que haya un 3% de «ninis» en realidad es absolutamente raro. Si tú miras la gente que ni estudia ni trabaja de la población adulta no joven es más alta, porque, ¿una empleada de hogar sería una «nini»? Quiero decir, es como que los jóvenes tenemos derecho ni siquiera a hacer lo mismo que el resto de la población activa, porque hay mucha gente que no trabaja porque no quiere. Entonces, yo creo que la gente se desanima y sí que trabajar.

P: Se ha extendido la creencia de que los jóvenes no pertenecen a “la cultura del esfuerzo”. ¿Por qué crees que se ha dado esto?

R: Yo creo que es una táctica que no es la primera vez que hacen. De hecho, ya lo hicieron en la anterior crisis. En la crisis del 2008 lo que decían era que lo que teníamos que hacer la gente en desempleo era emprender. Así lo que haces así es focalizar de lo colectivo a lo individual. Ahora mismo yo creo que es algo parecido, es decir, la gente joven se enfrenta a salarios de mierda y está cansada de que les exploten. Yo creo que hay un ejemplo del que no se habla mucho, pero que ocurre en Madrid continuamente es que en la mayoría de los bares no hay camareros ni cocineros, hay ayudantes de cocineros y camareras. Si tú eres el único camarero no puedes ser ayudante de camarero porque no ayudas a nadie. Esto es lo que quiere Ayuso, que cojamos el empleo que nos den sin rechistar para que sus amigos tengan más dinero. Yo creo que es muy cínico y que la gente joven se está empezando a hartar.

El problema es que no conseguimos juntar a la gente joven con los sindicatos, que son la herramienta, sea Comisiones Obreras o el que sea. Al final hay maneras de hablar con inspecciones de trabajo para que haga una reclasificación profesional y te quiten de ayudante y de golpe cobres mil euros más. Lo que nos falta un poco es pasar de la ansiedad que nos da todo, de la ansiedad que nos da el alquiler, los trabajos de mierda, la sobre calificación… a juntarnos a pelear. Eso es lo que nos falta a nuestra generación. Es el reto que tenemos como generación, terminar de reconciliarnos con los sindicatos, que nos han metido mucho en vena, que son malos, que si las mariscadas, casos de corrupción, que la mayoría han sido lawfare y otras cosas. Se nos ha atacado mucho y se ha hecho daño a la imagen. Si hablas con la gente, o en los comentarios de las redes… Y realmente ha sido porque somos una herramienta útil y, lógicamente, hay intereses para que se ataquen a las herramientas útiles. Y creo que también los sindicatos tienen cosas que mejorar para acercarse a la gente joven.

P: ¿Crees que ideologías políticas son las principales causas de que la gente no se una a sindicatos?

R: Ayuso por ejemplo está condenada por la Administración de la Consejería de Sanidad por impedir hacer elecciones sindicales en el Zendal. Esperanza Aguirre fue la máxima promotora del odio a los sindicatos de calle, es decir, se llamaba a la gente a que nos hicieran fotos, nos acosaran… A la derecha no le interesa la gente asociada. Es un individualismo cutre porque en realidad el liberalismo también está el asociarte y competir. La ley de la oferta y la demanda también la pueden ejercer los trabajadores con los sindicatos. Es un liberalismo cutre y hasta cierto punto antidemocrático, porque los sindicatos también es democracia. En los sindicatos nivela la balanza de poder y desigualdad de una empresa. En una empresa tu jefe te dice lo que tienes que hacer y te callas. Normalmente eso está bien. Pero claro, hay gente que se muere en el trabajo todos los días. Creo que se habla poco de ello. El año pasado murieron 800 personas trabajando, y hay veces que esas muertes son evitables porque se hacen las cosas mal. Muchas veces es culpa de los empresarios o de los jefes. El sindicato nivela un poco esa balanza y te permite decir no.

P: ¿Cómo definirías la situación actual de los becarios y la gente de prácticas en el mercado laboral en España?

R: Nosotros llevamos desde abril de 2022 negociando el estatuto del trabajo. Hemos llegado a un acuerdo, ya dos veces, con el Ministerio del trabajo, solo que no lo han sacado. Lo que hay que hacer es perseguir el fraude, es decir, si tú haces prácticas no estás para trabajar. También en Europa estamos reivindicando que se puedan cobrar las prácticas, no menos del SMI, porque si no sería una manera de abaratar el trabajo para los jóvenes. Deben ser de verdad formativas, y si son trabajos deben ser remuneradas como ello. Se debe perseguir el fraude y reequilibrar un poco la balanza. Yo conozco casos, jefes que les ha caído mal un alumno y les ha suspendido las prácticas, y tienes que volver a pagar el crédito, al doble de precio si son obligatorias, o hacer otra asignatura…

P: Empezaron a cobrar las practicas el 1 de enero, ¿Qué significa eso para un joven?

R: Significa que te van a contar para llegar al mínimo de jubilación. Nosotros peleamos también que se incluyera el desempleo, porque la jubilación a los jóvenes es algo que nos pilla un poco lejos, pero no fue posible. Y luego el problema es que las universidades son entes jerárquicos y de la antigüedad más absoluta que solo piensan en sus propios intereses.

P: ¿Crees que estamos en un sistema meritocrático?

R: Ayer decía Ayuso que la gente joven pide mucho a cambio, y que lo que tenemos que hacer los jóvenes es estar muchos años de prácticas sin pedir nada a cambio. Es que no todos los jóvenes pueden estar muchos años haciendo prácticas sin pedir nada a cambio. Ella parte de su posición de privilegio, pero es que hay gente, joven y no joven, que si no trabaja se muere de hambre, les desahucian, etcétera. Partir de la base de que todo el mundo tiene esa situación… Y no hay que irse tan lejos. Yo conozco a gente de mi edad que está estudiando, que ha tenido que trabajar para poder llegar a fin de mes. Me parece una frase muy injusta. Las prácticas es el sistema menos meritocrático. Es como que se parte de que la gente tiene que bajar tanto las condiciones para que la contraten, pero es que hay gente que no puede hacer eso porque tiene que trabajar y cobrar. Yo creo que ahí el discurso de la meritocracia es muy cínico. Meritocracia es que todo el mundo puede legar al mismo sitio si se esfuerza, pero si tú tienes que trabajar para pagar el alquiler no puedes coger unas prácticas no remuneradas. Yo creo que es algo tremendamente cínico por su parte. Hoy en día la meritocracia no existe porque el ascensor social se ha roto, es decir, la gente de clase trabajadora no llega a puestos en los que se cobra bien.

 

P: ¿Qué piensas de las ayudas que se ofrecen a los jóvenes con relación al mundo laboral?

R: Hay una brecha generacional existente, y esa brecha tiene que empezar a corregirse. Es decir, los jóvenes cobran de media casi la mitad que el resto de la población activa. A mí eso me parece inasumible. Estamos hablando de que una persona sale de la universidad con formación se encuentra con contratos que, de normal, de media, están por 1300. A mí eso me preocupa porque al final no se les da un presente. También hay gente que idealiza un pasado que nunca ha existido, pero sí que es verdad que había una parte de esa población, de la generación anterior, que vivía en buenas condiciones, y eso ahora en la juventud es menos. También hay gente que vive mejor: un médico, ingeniero… No hay que caer en la guerra intergeneracional, que también pasa mucho. Hay mucha gente que está interesada en enfrentarnos a nuestros mayores. Por ejemplo, salía un artículo hace poco que decía que los jubilados cobran más que los jóvenes. Normal. ¿Acaso queremos que la gente mayor trabaje? O cuando Ciudadanos decía que la gente mayor se lleva un tercio del presupuesto. Es que mejor que se lo lleven ellos. Quiero decir, yo quiero trabajar, no quiero vivir de un subsidio.

Yo creo que se cae muy fácil en ese discurso, guerra entre generaciones, y yo quiero llegar a la edad de mis padres y jubilarme. Al final, la derecha nos impone ese lenguaje y ese discurso de: “Tu dinero mejor para ti ahora”. Y claro que pagamos mucho dinero, las pensiones cuestan mucho dinero, pero es que bienvenidas sean las pensiones públicas. Lo que tenemos que exigir es que a la vez que haya pensiones públicas, también hay que empezar a exigir que la gente joven tiene que empezar a salir de la miseria. Los jóvenes, junto con los niños, son los dos tramos de edad en más pobreza. La gente joven quiere empezar a tener hijos y no puede porque quizás comparte piso con 30 años. Y eso una realidad que en las grandes ciudades está ocurriendo. Se ha solventado lo de la atemporalidad, más o menos, con la subida del SMI.

P: Como jóvenes, ¿cómo crees que debemos enfrentar la situación de los pisos? ¿Cómo crees que se puede mejorar esta situación?

R: Yo creo que hace falta mucha valentía política. Creo que este gobierno y el del PP tampoco se lo han tomado en serio. Creo que, al final, están condenando a la gente joven a la miseria. Hay un dato y es que la mitad de gente que vive de alquiler es pobre. A mí me parece una cosa brutal, porque cada vez hay más gente viviendo de alquiler, y sobre todo es gente joven. Yo creo que aquí hay que hacer dos cosas. Primero, diferenciar, a largo plazo, que hay que generar un parque público de vivienda. Por ejemplo, en Austria tiene un 20% de vivienda pública, y ahí la gente vive y no se tienen que dejar la mitad de su sueldo en un alquiler. También hay una parte privada, pero digamos que la parte pública, que sobre todo está concentrando en Viena, hace que la gente pueda vivir de su trabajo, que tengan una casa… que sería lo idóneo. Y la parte pública muy alta hace que los precios se mantengan más estables. España es de los países con menos vivienda pública, la media está en un 10% de vivienda púbica de todos los estados de la UE, y en España estamos en un 1 o un 2%. Básicamente nada. Ni siquiera podríamos dar cobertura a la gente más pobre, que está en la exclusión social o la miseria. Para llegar a ese 10% hacen falta muchos años y mucho dinero, porque las políticas de vivienda son caras. Y entre medias, básicamente, regular los precios del alquiler, es decir, ponerle un tope según los barrios. Luego, también, otras dos cuestiones que yo creo que ayudarían que es básicamente movilizar: vivienda vacía, que haya que no se le dé uso, movilizarla. Barcelona intentó hacer algo parecido. El problema es que se concibe como un bien de especulación y no como un derecho. Si tú proteges los derechos de los especuladores, quizá no estás legislando para la mayoría que está afectada por esto. Habría que limitar el uso a que las viviendas se queden vacías. Tocar la fiscalidad con los impuestos, por ejemplo, la gente cuando trabaja paga un 15% de IRPF de impuestos, y una sociedad de inversión inmobiliaria un 1%. ¿Por qué especular sale tan barato en materia de impuestos?

También, el alquiler vacacional es un desastre. Generan menos empleo que un hotel. Echan a los trabajadores de sus casas porque les quitan oferta de la vivienda. Y ahí creo que los hoteles tienen que apuntarse también a esta lucha.

P: Cómo juventud, ¿cuál crees que es nuestra principal herramienta ante este problema?, ¿cómo debemos actuar?

R: Yo creo que al final siempre toca normalizarse. Si tú vas a una empresa y quieres que te suban el salario porque han subido el convenio y en tu empresa no lo han hecho y se lo dices al jefe te van a echar. Porque para él no eres nadie. En cambio, si te organizas y haces selecciones sindicales no te pueden echar, y es más, tienes más herramientas para reivindicar. Y con la vivienda ha pasado lo mismo, al final hay que juntarse y reivindicar.

El otro día hicieron evitaron un desahucio de un bloque entero de Lavapiés que quieren hacer un hostal o un Airbnb. Al final es lo que pasa, se priorizan más los intereses de los procuradores que de la gente, que simplemente quieren tener un sitio donde vivir, que llevan viviendo en su casa 5 o 6 años. Y en eso es en lo que estamos. La única manera para evitar un desempleo, la precariedad y la vivienda por las nubes es la organización y juntarse con la gente que tenga algunos problemas.

P: Muchos jóvenes salen del país en busca de oportunidades laborales que no encuentran aquí, ¿Cómo se puede mejorar esto?

R: Sigue subiendo, pospandemia, la gente que se va de España a trabajar fuera. Curiosamente, a diferencia de la crisis anterior, no es la gente más joven, está más repartido por edad. También es verdad que ahora mismo es una cosa que si nos lo llegan a contar 10 años nos hubiésemos reído, pero Alemania está en recesión y España es el país que más crece de la Unión Europea. Una cosa que parece curiosa por los que vivimos la anterior crisis. Era un inimaginable. Veremos cuánto durará esto. Si sabemos aprovechar las oportunidades que nos da la crisis ecológica, porque en España tenemos mucho viento, mucho sol, yo creo que podemos ser un país puntero porque tenemos energía baratísima. Alemania está en recesión porque basaba su industria en el gas, y era muy barato hasta que dejo de serlo porque Rusia cortó el grifo. Si nosotros conseguimos atraer la parte productiva subiríamos los salarios porque habría más trabajos de calidad. También tenemos retos muy grandes. En España el 10% de la economía depende del automóvil, depende de fabricar coches. La hostelería es un 7%. Es una locura que el sector económico más grande sea el automóvil. Por lo menos va a ser bastante más pequeño cada vez y eso afecta a cada vez más gente en España. Tenemos retos, pero es verdad que no estamos tan mal como hace años con las anteriores crisis, que eso fue un despropósito.

Lo que tenemos que hacer es arreglar la vivienda. Y es el momento de que los jóvenes que digan “ya basta”. Los salarios de la gente joven se han quedado muy estancados y han perdido mucho poder adquisitivo. A la vez que la vivienda sea disparada. La gente empieza a tener mucha ansiedad y desilusionarse.

P: ¿Cómo visualizáis el futuro?

R: Yo creo que a nivel de desempleo juvenil se puede hacer poco a corto plazo y mucho a largo plazo. Hay que priorizar la investigación y la industria sostenible, y evitar cierres de empresas. Hay que intentar retener esas industrias sostenibles, porque es donde están los salarios de calidad, a la vez que generar nuevas.

La energía más barata de Europa está en España. Si conseguimos atraer las industrias tendremos un futuro para la gente joven deseable. Eso junto con regular el mercado del alquiler.

 

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