La cantante malagueña pisa los escenarios después de dos años para presentar su gira y nos regala Vibra, su nuevo single, en directo
Noelia ha traído la positividad a Madrid, concretamente en la Sala Vesta con su nueva gira y su nuevo sencillo. En esta canción vemos una sonoridad más fresca y liviana, un estilo afro beat que te envuelve por completo y te hace sentir libre. El concierto ha sido desenfadado, con toques de comedia y con mucha potencia vocal, ha presentado ‘Vibra’, también ha cantado todas sus lanzamientos anteriores como ‘En Ruinas’ canción que sacó después de Operación Triunfo junto con Universal Music y la hemos escuchado cantar algunas versiones de cantantes como Ariana Grande o Demi Lovato.
Pregunta: ¿Qué tal? Presentaste ‘Vibra’ tu nueva canción en nuestra tierra, Málaga y ahora estás aquí en Madrid para que te escuchen cantarla ¿Cómo te has sentido?
Respuesta: Me he sentido muy bien, de verdad, aquí hoy he sentido una vibra muy bonita, además había mucha gente que me acompañó en su momento cuando me mudé a Madrid y me lo he pasado muy bien, he notado muy buena vibra, lo he bailado, lo he gozado y he visto que ellos también.
P: ¿Cómo has recibido la acogida del nuevo single? Porque es bastante diferente a lo que has hecho en la música.
R: Pues superbién, porque realmente ninguna de mis canciones se parecen entre sí, pero es verdad que esta canción es más animada, te mueves más, es más positiva… La gente se lo ha gozado y he visto que se la sabían y la estaban cantando y me he emocionado un montón.
P: Hemos visto que el rollito es muy bueno con un sonido muy afrobeat envolvente ¿Qué has querido transmitir con la canción?
R: La positividad y vivir el momento porque la vida no es tan larga. Todo tiene su momento y sus huecos, momentos buenos o momentos malos, pero hay que quedarse con lo bueno y vivir el momento actual porque todo pasa por algo.
P: Estás en una etapa muy bonita y se te nota muy feliz, también sé que no paras de currar ¿Se viene nueva música?
R: Sí, ya estamos David Parejo y yo tramando cositas nuevas y ahora viene una canción de amor, te lo adelanto ya, porque todas las demás son de empoderamiento, de superación y es verdad que con lo romántica que yo soy no escribo canciones de amor…
P: Sí, como que has estado componiendo y escribiendo sobre ti misma y centrarte en tu valor más que en el amor, ¿no?
R: Sí, exacto.
P: ¿Has disfrutado del concierto?
R: Me lo he pasado superbién, estoy superagradecida de todas las personas que han venido aquí a bailar y a cantar y a sacar un ratito de su tiempo para venir a verme y estoy supercontenta… Muy contenta.
P: Por último, ¿Musicalmente tienes alguna colaboración por ahí?
R: Bueno… Yo solamente digo que David Parejo se ha subido al escenario, a mí me encantaría. Quiero muchísimo a David, es un gran amigo mío y me encanta trabajar con él y canta que es una locura. Me gustaría hacer una canción y cantarla juntos.
P: Muchas gracias Noelia por dejarme un ratito contigo.
Fallece el periodista y corresponsal de guerra Ramón Lobo, uno de los más grandes dentro de la profesión
A los 68 años, con sus vivencias en los Balcanes, Chechenia, Afganistán, Irak, Argentina, Haití, media África y otras muchas coberturas, muere a causa de un cáncer de pulmón. Uno de los miembros de la tribu de periodistas españoles que pasaron gran parte de su vida cubriendo conflictos.
Ramón Lobo fue, para cualquiera que haya podido leer sus crónicas, reportajes y libros, un claro y posicionado altavoz para los que sufren las guerras, las víctimas del horror. En sus textos nunca aparecía como el protagonista de la acción, a pesar de ser a través de él por el que conocimos tantas historias de tragedia. En Isla África,El héroe inexistente y Cuadernos de Kabul nos habla de un periodista que ve la tragedia en lo cotidiano de las personas en una guerra.
Narró la muerte de cientos de personas, incluso de amigos cercanos de la profesión como la de Miguel Gil en Sierra Leona, Julio Fuentes en Afganistán y Ricardo Ortega en Haití. Una de sus novelas incluso empezaba con la muerte de Ryszard Kapuściński, mientras él cogía un vuelo a Mogadiscio (El día que murió Kapuściński).
De derecha a izquierda Julio Fuentes, Ramón Lobo, Manolo Ovalle, Sergio González y Miguel Gil, en Sarajevo (1995) | Fuente: @m_ovallealvarez (Twitter)
Lobo, nació en 1955 en Maracaibo (Venezuela) y creció en el Madrid de la dictadura y posterior Transición. Estudió Periodismo en la Universidad Complutense y trabajó en diversos medios hasta su entrada en el diario El País en 1992. Ahí —con treinta y largos— empezó en la sección internacional, arrancando con el conflicto de los Balcanes y consolidándose en los siguientes años como corresponsal.
Pasó allí 20 años como enviado especial y vivió juntando su pasión por viajar y escribir, el sueño húmedo de cualquier aspirante al periodismo. A pesar de ello, también hablaba de las huellas que deja en uno este oficio, de los remordimientos y los exámenes de conciencia en los que se piensa uno si actuando de otra manera hubiese ayudado a tal persona o el qué será de aquella madre y sus hijos. Este mundo le dejó una mirada que le ayudo, sin poder ser de manera cínica como dijo Kapuściński, a desempeñar el oficio y la vida —que en esta profesión se fusionan— de una manera ejemplar; señalándote dónde hay que mirar y a la gente que nadie quiere mirar.
Ramón Lobo junto a dos niños cubriendo uno de sus últimos conflictos | Fuente: @mikelayestaran (Twitter)
Quien compartió con él sus últimos momentos —multitud de amigos, compañeros y familiares se han acercado a verle en estas últimas semanas— comenta que sigue con su usual humor negro y con una entereza estoica afrontando la muerte. Gervasio Sánchez le dedicaba hace unos días Antes que anochezca, querido Ramón, que era como el mismo dice “una declaración de vida, admiración y amor».
Gervasio le decía en este último adiós: «Te vas de este mundo arropado con el cariño de tu red de amigos que has pulido durante décadas. Y te vas con el amor de los más cercanos que nunca olvidarán los mejores años de nuestras vidas.»
Manu Leguineche, Gervasio Sánchez y Ramón Lobo | Fuente: Heraldo de Aragón
Sólo para hacer un retrato de cómo era Ramón, se tiene que ver cómo hasta los últimos instantes de su vida comentó el panorama político de este país por Twitter y se esmeró en adelantar el final de la novela que estaba escribiendo. Una que al comienzo empezó siendo una disertación y reflexión sobre la muerte de su madre y acabó tornando en un reflejo de su propio final.
Con esto y con todo, Lobo vivió, y vivió de una manera que hacía a los demás partícipes de ello, tanto a los que lo admiraban, como los que lo leían, como los que lo vieron desde la competencia. Como reflexión final no queda otra manera que añadirla de la cosecha del periodista, que siempre, en todas las entrevistas y lugares donde le preguntaron, afrontó la guadaña que sabía le esperaba de manera estoica: “La muerte es un problema si no has vivido”
Ramón Lobo, periodista, corresponsal y escritor | Fuente: Marca
120 artistas, 11 escenarios, más de 50.000 personas y 22 horas de música, tierra y mucha fiesta en un festival con una historia familiar
Cuna y escenario de la escena de la música electrónica, el Monegros Desert Festival ha celebrado este año su trigésimo aniversario, y lo ha hecho a lo grande. Y es que el Monegros es una «raverbena», como nos lo describe Juan Arnau, creador del festival en 1984.
El Monegros se ha convertido en ese espacio alejado donde se pierden aquellos que no pueden parar de bailar, que ni con los pies ardiendo y los ojos rojos por la tierra del desierto van a dejar de sentir el bass del bafle y solo cierran un festival cuando sale el sol. Porque al desierto del Monegros se viene a sobrevivir.
El Monegros Desert Festival: una experiencia extrema
Son las dos del mediodía y el sol de finales de julio cae como fuego sobre Fraga, pero la música ya resuena en el desierto, y sus primeros asistentes (que son miles) ya están en primera fila. Paco Osuna abre el festival en La Catedral, un stage que se convirtió en lo que su propio nombre proclama: un lugar de culto donde rezar y venerar a una persona en un altar. Detrás de él, le siguieron Indira Paganotto, Ben Sims, Sam Paganini, Kobosil y Klangkuenstler, entre muchos otros. Porque quien no conoce a Dios, a cualquier santo le reza.
Escenario de La Catedral en el Monegros Desert Festival 2023 | Fuente: monegrosfestival.com
Con los zapatos llenos de tierra y el ánimo por las nubes, nos acercamos a The Moon x Blackworks, un escenario inmersivo que, si de día te aprisiona con el drum’n’bass de Sub Focus o Andy C, de noche te sumerge en una experiencia audiovisual para viajar a la luna con el techno e IDM de Shlomo hasta el dark techno de vanguardia de 9999999, un b2b de Charlie Sparks y Parfait y un set de cierre con el hard e industrial techno de Nico Moreno, una bomba que explotó con la salida del sol.
El Pajar y el Corral son los escenarios dónde nació todo, un homenaje a los inicios del festival con los sets de Save The Rave, Kursiva, un b2b de Dan Shake con Sally C o Seth Trollex, entre otros muchos.
Si se dice que este festival es extremo no es por decir, y es que el Industry City es un escenario hermético con lanzallamas en lo alto de sus muros. Un espacio perfecto para el techno industrial con dos escenarios, uno en colaboración con DC y el segundo con Kierewiet. Aquí retumbaron las paredes con los sets de Patrick Mason, Collision, Anetha y Héctor Oaks, entre otros sets que metieron ruido durante las 22 horas que dura el festival. Eso sí, al ser cerrado había cola, y eso significará algo, ¿no?
Escenario de elrow en el Monegros Desert Festival 2023 | Fuente: monegrosfestival.com
El escenario de elrow es el segundo más grande de esta edición. Con 35 metros de anchura, se transforma en todo un espectáculo visual al caer la noche: mappings y todo tipo de figuras hinchables que brotan del escenario hacia el público. Un escenario que equilibra los sonidos más oscuros del festival con un house-tech actual con sets de Marco Faraone, Vintage Culture, Paco Osuna o Ilario Alicante.
I Hate Models en el escenario Sound System en el Monegros Desert Festival 2023 | Fuente: monegrosfestival.com
Pero todavía queda mucho por descubrir en el desierto. El Sound System Temple, el escenario principal del festival y el que mejor sonoridad tiene de lejos (de forma literal), acogió los versos de Fernando Costa, la mezcla de dub y reggae del dúo Iseo & Dodosound, el rap estadounidense de Wu-Tang Clan, el grupo australiano de drum’n’bass Pendulum, Amelie Lens y I Hate Models. Un line up que podría encabezar un festival entero por cuenta propia.
Andrés Campo y Kase.O cerrando el Monegros Desert Festival 2023 | Fuente: monegrosfestival.com
Se acerca el cierre, la despedida. Y todo el Monegros se agrupa en el escenario principal para ver al oscense Andrés Campo, quien ya lleva muchas ediciones a sus espaldas, para regalar una última sorpresa: la aparición de Kase.O, quien lo acompañó en dos de sus canciones, Ringui Dingui y Mitad y Mitad. El público enloquece y la arena del desierto se levanta, una vez más, para el apoteósico cierre del Monegros Desert Festival.
Una experiencia extrema, sí, pero una experiencia única. Bailar en el desierto no se hace todos los días, y menos con un line up tan minuciosamente cuidado y con una escenografía del nivel que tiene este festival. Un espacio que congrega amantes de la música electrónica, el techno, el hip-hop y el reggae en un mismo lugar donde la fiesta y las ganas de pasarlo bien están por encima de todo lo demás. Por ello, hoy puedo decir que yo sobreviví al Monegros, y hasta el año que viene.
La historia detrás del Monegros: el legado de los Arnau
Quizá pocos habrán escuchado hablar de este apellido, pero seguro que sí te suena más el jolgorio que montan. Creadores del Florida 135, el Monegros Desert Festival y las fiestas de ElRow, la familia Arnau lleva décadas poniendo a la gente a bailar.
Juan Arnau nació en Fraga en 1956. Él dice estar muy orgulloso de ser de pueblo, pero no quiere ser un pueblerino, ni que sus locales lo sean tampoco. En el mejor sentido de la palabra, Arnau quería ampliar los horizontes de su tierra con lo que él vivía fuera de allí: raves y fiestas donde la gente disfrutaba de la música y la noche sin prejuicio ni preocupación. Por ello, en 1994 decidió organizar una fiesta en la parcela de su familia. Aquello que empezó como algo transgresor e incluso mal visto, hoy se ha convertido en el Monegros. Sin embargo, 30 años después, la esencia es la mima: “Si tú quieres tener un festival familiar, cercano y estar encima de la gente, tienes que tener las ideas claras. Es como la cerveza, da igual que tengas dos dedos o un vaso lleno, la calidad de la cerveza es la misma. Nosotros empezamos con 300 personas, y hoy somos más de 50.000, pero la base es la misma: fiesta, diversión, cercanía y que todo el mundo se sienta en familia. Y esto es lo que pretendemos”, nos cuenta Juan Arnau con la música del festival de fondo.
“En mi familia llevamos desde 1870 dando guerra, y el Monegros es una gran fiesta. Lo que ves aquí es gente dándolo todo en la pista de baile, mucho polvo y poco postureo”.
En paralelo al trigésimo aniversario del festival, Juan Arnau ha publicado Bailar en el desierto, una novela donde explica la primera parte de la historia de las seis generaciones que han construido el imperio de los Arnau, y todo lo que han vivido sus antepasados en el mundo del entretenimiento, desde el 1870 al 1968: “mi tatarabuelo compró esta finca en 1870, y ahora es justo donde se celebra el festival”.
Sin embargo, con las historias que Arnau narra en el libro, también vemos transgresión, la evolución de la industria del entretenimiento y la importancia de estos espacios para determinados movimientos sociales: “quería hablar sobre qué nos ayudó a los jóvenes a relacionarnos y a progresar a través del baile. Observando una pista de baile puedes descubrir más de lo que piensas, y yo llevo haciéndolo muchos años. Es un reflejo de la interacción entre los jóvenes, que no era igual durante la etapa de la música disco, que con la movida madrileña, a cuando apareció el techno o con la evolución de las drogas, de la cocaína y la heroína a las drogas de diseño como el éxtasis. Y fueron estas fiestas, precisamente, un espacio seguro para la liberación de la mujer, que pasaron de los salones de baile donde esperaban a que un hombre las sacara a bailar, a las discotecas, donde las chicas podían fumar, beber, bailar y besarse con quien quisieran. Eso fue una revolución. Y todo esto forma parte de una historia que nadie ha explicado”.
Al final, Arnau siempre ha tenido claro su objetivo: entretener. Y lo ha hecho a lo grande, innovando y creando un producto único con el que la gente se lo pase bien. “En mi familia pensamos que siempre lo podemos hacer mejor, pero queremos seguir entreteniendo desde la cercanía y luchando para que la familia del Monegros siga creciendo”.
Ante una crisis política de envergadura, el dilema es siempre el mismo: reforma o atrofia. Vuelve a serlo ahora, tras el 23-J, con la posibilidad de que un prófugo de la justicia decida sobre la gobernabilidad del Estado
El expresidente socialista Felipe González acostumbra a definir España como un «espacio público compartido». Asumiendo dicha definición pretendidamente ambigua como válida, podemos deducir en consecuencia que corresponde a todos y cada uno de los «propietarios comunes» de ese espacio formular y debatir las posibles formas de organización política que el mismo adoptará. Este proceso, sin duda complejo y siempre dependiente de la coyuntura histórica en que se encuadre, habrá de afrontarse en todo caso bajo la aceptación de que todas las propuestas a discutir gozan de igual legitimidad en la medida en que son el producto de una conversación equitativa entre ciudadanos españoles, sustrato último de ese espacio público. De este modo, tan legítimo será defender un modelo institucional republicano como uno monárquico o, en el plano de la división territorial, un Estado centralista y unitario como uno federal y plurinacional, por ofrecer tan solo algunos ejemplos.
Esta «conversación», destinada a sentar las bases de un proyecto de convivencia que implique a todos sus integrantes y satisfaga el mayor número de reivindicaciones posible, deviene indispensable cuando, en tiempos de crisis, los viejos consensos se revelan obsoletos y las instituciones del Estado son sistemáticamente cuestionadas. En esta línea, cabe señalar que desde hace algún tiempo la España constitucional se encuentra ya en esa tesitura, asediada por una dinámica centrífuga que ha volado todos los puentes entre izquierda y derecha, dando alas a toda clase de movimientos que, como el tramposo independentismo catalán o el nacionalpopulismo de ultraderecha, están dispuestos a socavar el sistema democrático desde dentro cual caballos de Troya. Por consiguiente, el llamado «régimen del 78», responsable de la más prolongada época de progreso que haya conocido jamás nuestra nación en su turbulenta historia, precisa de una honda redefinición si aspira a extender su vigencia a lo largo de las décadas venideras.
Normalmente, cuando un sistema político se halla en tal situación, se presenta ante sus máximos dirigentes una dicotomía tan sencilla en su apariencia como dificultosa en su resolución. Por un lado, el sistema puede apostar por negarles el pan y la sal a sus detractores, combatiendo sus críticas con ferocidad o incluso ignorándolos por completo, lo que alimentaría su discurso victimista y ensancharía las bases sociales disidentes hasta el punto de arrastrar al Estado hacia una espiral de rechazo y descontento insostenible (buen ejemplo de esto es el caso de Alfonso XIII, quien se vio obligado a escapar de España tras apostar por la dictadura de Primo de Rivera como forma de mantenerse en el poder). Así, este camino, de inspiración conservadora y profundamente pueril, acabaría conduciendo a la atrofia institucional, ya que no respondería a ninguna de las demandas sociales planteadas por quienes cuestionan el carácter imperecedero del sistema constitucional.
El otro camino, en cambio, probaría la receta contraria y empujaría al sistema hacia una actitud mucho más tolerante con vistas a articular un proyecto mayoritario con capacidad de armar nuevos consensos. De esta forma, la senda de la reforma institucional trataría de encauzar las diferencias políticas incorporando al sistema las reivindicaciones surgidas al albor de los nuevos tiempos, apostando así por una postura flexible y comprometida con la necesaria regeneración (magnífico ejemplo de esta otra forma de afrontar la realidad política sería la legalización del PCE por el gobierno del presidente Suárez durante la Transición, gesto indispensable para la posterior consolidación de la democracia). Por supuesto, no podemos ignorar que esta segunda receta conlleva un riesgo ineludible en tanto que determinados sectores del Estado, generalmente alineados a la derecha del espectro ideológico (entiéndanse incluidos aquí los nacionalismos periféricos), no dudarán en abonarse a la reacción con la finalidad de sabotear el indemorable proceso de reforma. Ahora bien, ¿quién dijo que salvaguardar la viabilidad de la España constitucional fuese tarea fácil?
Retomando la idea principal de este artículo, conviene señalar que la última ocasión en que España abrió la «conversación» necesaria previa a la reforma fue durante la Transición hacia la democracia. Debió hacerse nuevamente durante la X legislatura (2011-2015), época inmediatamente posterior a las protestas del 15-M marcada también por el inicio del proceso soberanista en Cataluña y la consecuente radicalización del independentismo. El presidente Rajoy, que acostumbraba a reaccionar solo cuando ya era demasiado tarde, optó entonces por la atrofia, aceptando un papel subalterno en la Unión Europea y dando paso en 2015 al derrumbe del bipartidismo y la irrupción de Podemos y Ciudadanos. Por su parte, Pedro Sánchez, entonces líder de la oposición, acertó al resistirse a la tentativa de una gran coalición con los populares y, defenestración mediante, acabó reabsorbiendo a buena parte del electorado de izquierdas tras la moción de censura que lo instaló en el Palacio de la Moncloa en junio de 2018, viéndose obligado a convocar elecciones algunos meses después. Sánchez eligió la reforma, pero los delirios de grandeza de Albert Rivera, que lo había apostado todo a erigirse en nuevo líder de la derecha, frustraron la estrategia del cambio, permitiendo a Pablo Iglesias entrar en el Consejo de Ministros y arrastrar al PSOE a una venenosa alianza con ERC y EH Bildu en el Congreso mientras el PP iniciaba su particular involución ideológica de la mano de la ultraderecha.
Como ven, el dilema siempre ha sido el mismo: reforma o atrofia. Vuelve a serlo también ahora, tras los resultados electorales del 23 de julio, con dos bloques enfrentados sin apenas capacidad de interlocución entre ellos y con la cruel paradoja de que puede ser un prófugo de la justicia quien ostente la llave de la gobernabilidad del Estado que tanto desprecia y vilipendia desde el extranjero. Afortunadamente, nada de esto es inevitable y, como en cada crisis política que hemos conocido, también ahora existe la posibilidad de apostar por la reforma. Bastaría con que el PP y el PSOE, que concentran casi el 65% de los votos y un total de 258 diputados, acordasen la formación de un gobierno instrumental encabezado por un político independiente de reconocido prestigio que liderara una reforma constitucional orientada a modificar los fundamentos del actual sistema electoral y a dotar de verdaderas competencias en materia territorial al Senado (ya decía Niceto Alcalá Zamora, primer presidente de la Segunda República, que uno de los errores de la misma había sido no contar con una segunda cámara legislativa que «enfriara» algunos debates). Solo así, con la encendida cuestión nacional circunscrita al ámbito de una asamblea conformada de acuerdo con determinados criterios de representatividad territorial y un sistema electoral que refleje con mayor fidelidad los designios de los votantes, podrá la España constitucional sobrevivir a las embestidas recibidas desde uno y otro lado. Ahora mismo, no veo mejor camino que transitar, pero, como bien escribía Antonio Machado y cantaba el genial Joan Manuel Serrat, caminante, no hay camino; se hace camino al andar. En esas estamos.
El jugador más estoico del planeta fútbol direcciona a sus discentes
Cuando leo, emulo; y cuando sueño, despego. En innumerables ocasiones mis espaciosoníricos se perturban, si bien es cierto que mi grado exacerbado los turba mucho más de lo ideal. Ideal sería enchufar una máquina y que emulase cuasi al cien por cien de sus capacidades el comportamiento humano de un ser humano, siendo redundante. Idealista sería aquel que sueña con emparejarse de manera vitalicia y con leyes amorosas tan incontestables que acabasen abusando de la perennidad. Ideal sería la posibilidad de abrir mis ventanas, adueñar de azul mis pupilas y leer un libro titulado: «Las baladas de Jorge Vicente». Oriol Romeu hace todo eso. Sí, como una especie de turbomix que acelera y recesa cuando debe, que muerde, devora o retuerce cuando toca y que combina, instruye y direcciona cuando osa. El ex del Girona es ese ‘pulpo’ futbolístico que muchos entrenadores desearían alinear. El que los analistas quieren para sus estudios minuciosos y dedicados.
El flamante nuevo fichaje del FC Barcelona no es otro que el Rey Midas de la perseverancia. Porque el señor Romeu, TheBoss, que lleva once años creciendo, enamora a cualquier amante bohemio del deporte del pie y el balón. Aquel aficionado con unos aposentos repletos de periódicos, de recortes de prensa y de ‘barro’ futbolístico. Una colección, un stand de diarios al lado del ordenador. Y bien, muchos de ustedes se preguntarán hacia dónde quiero llegar con tanta metáfora. Ni yo lo sé, no les miento. Solo sé que me estoy divirtiendo redactando esto de madrugada, rodeado de estrofas y pensando en musas. Oriol se erigió en la Ciudad Condal, luego marchó a Inglaterra y acabó compartiendo entidad con Ward-Prowse, el mago del esférico. Los prolegómenos de Busquets lo aclaman a gritos y le suplican: «Por favor, no haga usted lo que la gente cree que es capaz de hacer, siga ejerciendo su función de aristócrata«.
Oriol Romeu es el ‘5’ más bohemio y más pulcro que puedo ver a día de hoy. Carismático, cauteloso y cauto. Las tres ‘C’. El ex del conjunto gerundense podría, perfectamente, interpretar «The Man Machine», de Kraftwerk, acompañado de sus discípulos. Pero bien, para cerrar una columna, o una pseudo-columna (como a mí me gusta denominarla), he de hacer mención al título. Oriol es el pulpo de las mil aguas, y me quedo corto. Porque el aficionado que observe detenidamente su televisor (si es que eso aún se hace) se dará cuenta de que el nuevo pivote del Barcelona está presente hasta en los anuncios publicitarios… Oriol Romeu —háganme caso— es un fichaje de época, porque el ‘jóker’ Joan Laporta ha cerrado una operación difícil, viable y sensata. Y la locomotora Romeu, que aún circula a vapor como los ferrocarriles de antaño, es el futbolista ideal para un equipo idealista.
La 13ª edición del festival concluye tras una semana de conciertos, charlas y películas
Invitados como C. Tangana, Gaspar Noé, Ira Sachs o Irène Jacob llenan el vacío de Liv Ullmann, en Hollywood luchando junto a sus compañeros del Sindicato de Actores.
Ya se declaró en la rueda de prensa de presentación del festival que su programación iba a ser de lo más atrevida. Así se ha podido comprobar a lo largo de la semana en Ses Voltes, la Sala Rívoli, el HM Palma Blanc y La Misericòrdia. La 13ª edición del Atlàntida ha consolidado un festival que no duda en poner el foco en cuestiones que, dentro del circuito comercial, no ocupan el espacio que les debería corresponder. Es una propuesta valiente y diversa. En el discurso que dio inicio al festival en la gala de inauguración, el director del festival, con un mensaje reivindicativo, se ganó el aplauso de las cerca de 700 personas que estaban en el patio de La Misericòrdia. “No daremos ni un paso atrás con la censura”, advirtió Jaume Ripoll. El mensaje del alma del festival abrió el telón a la poderosa puesta en escena de la cantante catalana Queralt Lahoz.
Esta edición del Atlántida giraba en torno a la memoria, tanto la histórica como la propiamente humana. A la orilla del río Sena transcurría En el Adamant. El documental, que ganó el Oso de oro de Berlín, recoge el testimonio de varios internos de un centro de día mientras uno con ínfulas de escritor o cantante conviven en la barcaza flotante.
Al final, acaban organizando un festival de cine con títulos como Fellini 8 ½ o La rosa púrpura de El Cairo. La croata Safe Place, que se ha llevado el premio a la Mejor Película de la Sección Oficial Internacional, escenifica la preocupación familiar al ver las tendencias suicidas de uno de ellos. La incomprensión del personal hospitalario obliga a madre y hermano a tratar por su propia cuenta el problema mental de su allegado.
La ganadora del Premio Jurado de la Crítica ACCEC, Aurora’s Sunrise, se detiene en contar el genocidio armenio de principios de siglo XX a manos de los turcos a partir de la cautivadora figura de Aurora Mardiganian. Intercalando imágenes de archivo cedidas por las instituciones del país caucásico, de la película Auction of Souls (1919) y una lograda animación consigue pasar de los cadáveres de las estepas armenias hasta los glamurosos teatros de Nueva York y Los Ángeles donde la protagonista destapa la opresión turca. En materia de conflictos políticos, January se remonta a 1991 y a la desintegración de la URSS. En Letonia un grupo de jóvenes sueñan con convertirse en reputados cineastas, pero la violencia derivada del proceso de independencia de su país marcará su futuro más próximo. Otro grupo de jóvenes que se enfrentan a la Historia de su hogar son los estudiantes israelíes de Delegation. Con un tono que dista de ser dramático entremezcla las excursiones a los campos de concentración de Polonia con la convivencia entre estudiantes durante un viaje escolar.
Invitaciones y charlas
Con tal de dirigir una mirada al pasado, en esta edición se homenajearon a personalidades del país como Terenci Moix y otras internacionales de la talla de Umberto Eco y Michelangelo Antonioni. En la tarde del intelectual italiano Andreu Jaume, editor de las últimas obras de Eco en España, no dudó en explicar la grandísima magnitud de uno de los genios del siglo XX antes de la proyección de Umberto Eco: La biblioteca del mundo. En este documental, aparecen como testimonios la esposa, hijos y colaboradores de Eco. Asimismo, no faltan las lúcidas e ingeniosas declaraciones del profesor. El autor de El nombre de la rosa manifiesta que llegó a odiar la novela. “Odio El nombre de la rosa, las anteriores novelas que he escrito son mucho mejores”. Con imágenes de bibliotecas europeas, que invitan a pasarse horas y horas, se va desmenuzando la trayectoria de Umberto Eco. Sin dejar de hablar de Italia, la viuda y productora de Antonioni visitó el Rívoli describiendo sus primeras impresiones y experiencias con el cineasta. Con la rocambolesca historia de El reportero, protagonizada por un reportero de guerra encarnado en la piel de Jack Nicholson, se le brindó su particular tributo. En el film del transalpino tiene un papel breve, como recepcionista de hotel, Joan Gaspart. El ex presidente del Barça y mano derecha de Josep Lluís Núñez recibe a Jack Nicholson en su misión de dejar Barcelona sin rastro alguno.
Los tres platos fuertes de esta edición llegaron en forma de grandes invitaciones y propuestas atrevidas. Desde la dirección del festival se avisó de que Slow, ganadora del Festival de Sundance, era de lo más destacado del certamen. La coproducción lituana, sueca y española atraviesa los diferentes pasos del enamoramiento resistiéndose a alcanzar el último paso y cuestionando el modelo funcional de pareja. La directora de la película estuvo presente en la ovación del público una vez finalizada la proyección. Con la visita de Ira Sachs y Gaspar Noé, el Atlántida vivió dos episodios memorables. El estadounidense estrenó en España la fascinante Passages. Una actuación soberbia de Ben Whishaw lidera una película en que los cambiantes vínculos de un triángulo amoroso conllevan tensiones y revelaciones.
Ira Sachs y Jaume Ripoll antes del estreno en España de Passages | Fuente: Gabriel Crespí. El Generacional
La Misericòrdia vio como C. Tangana entregaba el galardón Master of Cinema a Gaspar Noé. El cantante confesó que su relación con la cocaína “cambió después desde que vio las películas de Gaspar Noé”. Por su parte, el director argentino, asentado en Francia, bromeó con el espacio donde se iba a mostrar la cinta. “Es curioso como una película como esta se va a ver en un antiguo monasterio jesuita del siglo XVII”. Tras las declaraciones, los asistentes, gafas 3D puestas, pudieron ver Love. Noé con su transgresora obra, no exenta de fuerte contenido sexual y donde no faltaron música, discotecas y droga, logra plasmar la desesperación de un joven tras recibir una llamada de la madre de su ex pareja.
La gala de clausura se celebró con un fuerte despliegue policial alrededor de la colina de La Misericòrdia y La Rambla. Algunas imprecisiones de la organización dificultaron la cobertura de la ceremonia por parte de este medio. La reina Letizia entregó a Irène Jacob el premio Master of Cinema. Acompañada por Miquel Iceta y varios políticos de Baleares, pudieron ver Creatura, la proyección que cerró el festival.
La selección femenina pierde por 4-0 y se enfrentará a Suiza en octavos de final
Después de las victorias contra Costa Rica y Zambia, España se enfrentaba a su rival más duro de la fase de grupos. A pesar de seguir viva en el mundial, hoy la selección ha dejado ver carencias que deberá subsanar para aspirar a alzarse con el título.
El partido empezó tal y cómo se esperaba por parte de ambos conjuntos: España controlaba la posesión del esférico mientras que Japón optaba por mantenerse firme sobre el campo a la espera de lanzar algún contraataque que le diera la opción de adentrarse en el área rival. En el minuto 13 del encuentro, el combinado japonés se adelantaba en el marcador gracias a un tanto de Miyazawa a pase de Endo. Buen balón filtrado entre la zaga que la futbolista nipona consigue controlar y enviar al fondo de la portería defendida por Misa Rodríguez.
Jenni Hermoso controla el balón | Fuente: @SEFutbolFem (Twitter)
Corría el tiempo y España seguía acaparando prácticamente la totalidad de la posesión, pero sin ofrecer ninguna posibilidad real de peligro. A las de Jorge Vilda les costaba sobreponerse a la férrea defensa rival, muy bien plantada y ordenada en todo momento. Precisamente esa mordiente que le faltaba a España a la hora de atacar le sobraba a Japón, y en el minuto 28, aprovechando un desajuste en la defensa, Ueki hacía el segundo gol de las japonesas. El 3 a 0 llegaría después de un error en la salida de balón de la defensa, que culminaría con un nuevo tanto de Miyazawa.
Una segunda mitad prácticamente igual
Después de una primera mitad en la que se fue perdiendo 3-0, Vilda debía cambiar el planteamiento y tratar de darle la vuelta al partido. Entró Oihane por la amonestada Olga Carmona, pero el desarrollo del partido seguía siendo exactamente el mismo que el de la primera mitad. En el minuto 48, pudimos ver el único acercamiento peligroso de España a la portería rival: disparo escorado de Ona Batlle que no llega a coger portería.
A partir de la ocasión de Batlle, poco pudo verse en ataque por parte de España. Como mucho se puede hacer mención a un disparo lejano de Tere Abelleira en el minuto 70. Si un 3 a 0 en contra ya parecía demasiado castigo, en el minuto 82 llegó el cuarto y definitivo gol de Japón. Tanaka, después de una buena acción individual nacida de un saque de banda, sacó un zurdazo que entró directo por la escuadra. Misa no pudo hacer nada por detener el disparo.
Sin capacidad de reacción
Claramente, se ha podido ver que España carece completamente de un «Plan B». A la mínima que un encuentro se sale de lo esperado la selección no es capaz de adaptarse a las nuevas circunstancias y exigencias demandadas. Todo esto en el día que se veía las caras con el equipo con un nivel más parecido a lo que va a encontrarse a partir de octavos.
Alexia Putellas da paso a Alba Redondo | Fuente: @SEFutbolFem (Twitter)
Es necesario trazar alguna alternativa que le de opciones a España cada vez que se enfrenta a un rival cuyo planteamiento se basa en la solidez defensiva. Un equipo que pretende aspirar a alzarse con la copa del mundo debe tener un amplio repertorio de recursos que le permitan adaptarse a múltiples planteamientos rivales y no depender única y exclusivamente de un estilo de juego basado en el toque y la posesión. Falta mordiente y verticalidad arriba, y es labor de Jorge Vilda encontrar la fórmula para mejorar la efectividad de cara a portería. Los triunfos contra Costa Rica y Zambia no tienen nada que ver con las selecciones que aguardan a partir de este momento.
Con un olor a sal marina y un enemies to lovers entre dos escritores frustrados, Cómo contar estrellas se lanza en la lista de imprescindibles de la literatura romántica
Ainhora Gardachar (Lanzarote, 2000) ha publicado su segundo libro, Cómo contar estrellas (2023) de la mano de la editorial española Siren Books. Estudia educación infantil y pedagogía, pero su verdadera pasión es la escritura, el mar, el amor y los finales felices. Tras debutar con Persiguiendo ballenas (Siren Books, 2022), quiso seguir con su trayectoria en la literatura romántica con una nueva apuesta en la que regala al lector una visión íntima de lo que es el miedo, la amistad, el amor y la reconciliación.
Pregunta: ¿Por qué has escrito este libro?
Respuesta: Lo empecé a escribir porque nunca me he llevado bien con mi hermana pequeña. Nunca hemos tenido una relación cercana, y quería escribir un libro que tratase una relación de hermanas. Mi abuelo falleció, y una amiga cercana (que ya no nos hablamos, por cierto), me dijo que escribiese para canalizarlo. Ya tenía esta idea de las hermanas que se odian, pero salió en ese momento.
P: ¿De dónde salen tus ideas?
R: Son de cosas que me gustan, que veo de series, películas, o libros, que pienso «me gustaría que hubiese pasado esto», ¡o cosas que me hubiesen gustado que me pasasen a mí! Cojo la idea original y le doy un giro… ¡sin copiarme! Solo tomo inspiración
P: ¿Cuándo fue la primera vez que pensaste en escribir esta novela?
R: No me acuerdo bien. Empecé a escribirla en 2021. Había terminado el primero y quise escribir otro, pero estuve hasta abril de ese año sin escribir nada por puro bloqueo.
P: ¿Siempre sabías que querías escribir?
R: Yo creo que sí. A mí desde pequeña siempre me ha gustado contar historia. Cogía a mi familia y, de niña, los sentaba en mi salón y les medio obligaba a que me viesen interpretar obras de teatro que yo misma me inventaba (risas), y luego de más mayor empecé a hacer fanfics de cualquier cosa. ¡Una amiga está harta de que cuente esta historia, pero yo la cuento igual! Más que escribir, yo diría que siempre he tenido claro que lo que me gustaba era contar historias
P: ¿Con qué genero vas a continuar? ¿Vas a seguir con romántica?
R: Yo creo que sí. Es lo que más me gusta escribir, y es lo que más leo. Solo leo romántica, de hecho (risas), si ahora me pusiese a escribir ciencia ficción… lo tendría complicado. Estoy muy a gusto en esta zona.
«¿Sabes qué, Micah? Que tu libro es una mierda»
Esa es una de las frases que más resaltan en todo el manuscrito. Es uno de los comentarios que Eugenia Silva, la protagonista de la novela, le regala en las primeras páginas a Micah Nguyen (escritor best-seller, distante con todo el mundo, el antiguo mejor amigo de la hermana de Eugenia) después de que se comportase de la peor de las maneras con ella. Sin embargo, lo que Eugenia no sabía era que Micah tenía algo guardado para ella: Sabe que es el Anónimo que escribe en el periódico de Salva Guarda.
P: Hablamos de Cómo contar estrellas. ¿Cuántas cosas podemos encontrar que sean personales?
R: Igual lo de que a la protagonista le cueste mucho hacer cosas. Se fija mucho en la opinión de los demás. A mi me pasa un montón (estoy trabajando en ello, lo llevo mejor), pero estoy en ello. Hay algunas cosas que me dan mucho palo solo por pensar que me va a salir fatal. Mis dos protagonistas son escritores por un lado, a ella le da miedo exponerse al mundo por miedo al ‘qué dirán’, y por otra parte él es famoso pero tampoco le gusta la fama por recibir las críticas. Yo no he recibido malas críticas pero cuando recibo una y… bueno… pienso que tal vez debería haber publicado con otro nombre, o cosas así.
P: ¿Qué podrías decir de este libro para alguien que no lo ha leído?
R: Que es un libro sobre hermanas, de amor de hermanas. De dos chicas que no tienen una relación maravillosa, pero se quieren. También hay un amor romántico, pero muy sano… ¡sin olvidarnos del amor de amigos! En resumen; amor, amor, mucho amor, y una persona que quiere algo, pero que le da miedo ir a por ello.
Portada de «Cómo contar estrellas» / Fuente: Siren Books
P: ¿Consideras que llevas mal las críticas?
R: Yo creo que ahora las llevo bastante bien. Me las tomo bastante a coña, ¡pero eso es ahora! Al fin de al cabo, es una crítica más. He tenido el suficiente apoyo como para centrarme en lo malo.
P: ¿Qué inspiración has tomado para hacer los personajes y crear Salva Guarda?
R: A mí me gusta inventarme los sitios porque así no tengo que investigar nada. Yo me invento todo, y que pase lo que tenga que pasar. Si me equivoco nadie sabe nada, porque no existe. Este, al ser una ciudad, ha habido unas cosas que me he inventado por cogerlas de Madrid, no como el primer libro, que se inspira en una isla y lo cogí todo de Lanzarote. En Cómo contar estrellas he cogido las cosas que me gustan de Madrid, pero también las que me gustaría que hubiesen en la ciudad.
De Eugenia no he cogido mucha inspiración de nadie, pero quise buscar una protagonista que la gente pudiese odiar, pero que luego hiciese todo lo que estuviese en su mano por arreglarlo todo. No es nadie en concreto, pero sí que he cogido matices de otros personajes para crearla. De Micah… el nombre lo cogí de una novela de Andrea Tomé, el de Kiss and Cry, porque me gustaba mucho el nombre. No me inspiré en nadie, la verdad. Me imaginé al chico que me gustaría tener a mí, y lo plasmé.
P: ¿Te enamoras de tus personajes? ¿Cuál es tu favorito?
R: Pues sí que me gustaron mucho estos personajes, sobre todo en comparación con el primero, a lo mejor porque es más largo y tiene más desarrollo, sobre todo de la vida de los protagonistas… pero sí, me han encantado. Sobre todo de Eugenia. Es un poco niñata, pero la quiero, ella lo intenta, y aún más de Micah. Lo hace todo bien, (bueno, a lo mejor no hace todo-todo bien), lo intenta muchísimo, y… ¡es el mejor!
P: ¿Que es lo que más te ha inspirado a escribir esta novela?
R: Para los personajes no me inspiro tanto en personas reales… (no pienso tanto en mis amigos, jajaja),
P: ¿Qué podrías decir de las dinámicas de tus protagonistas? Sobre todo para quien no ha leído el libro.
R: Eugenia-Micah es un enemies to lovers, pero es muy sano. Una relación romántica en la que primero se odian, luego son amigos, Eugenia se abre por primera vez con él, se empiezan a contar todo… una relación romántica de verdad.
En cuanto a Eugenia-Bruno, es una relación un poco más dependiente. Al principio es un poco tóxica al principio, pero luego va sanando. Ambos necesitan mejorarse para ser mejores amigos. A mucha gente le cae mal Bruno, me parece muy curioso. Describiría su relación como difícil, pero se quieren mucho. Siempre tenemos nuestras peleas con nuestros amigos, pero lo más importante es solucionarlo.
Y Eugenia-Amelia es una relación mala de hermanas. Son personas que están juntas porque son familia, pero si no fuesen hermanas no se llevarían bien. Al fin de al cabo se quieren, lo intentan, y al final mejora. Intento terminar siempre con finales en los que todos terminan bien.
P: ¿Te gustan los finales felices?
R: Me encantan.
P: ¿Crees en los finales felices?
R: Si, mucho. Creo que los finales felices más que en cualquier otra cosa.
Un soplido de amor sano en un valle lleno de toxicidad
La literatura romántica se ha destacado, sobre todo en los últimos años, por tener romances cuya principal dinámica sea la toxicidad de la pareja protagonista. Ante esto, los libros en los que se enseña la parte bonita del amor han sido reservados a un segundo (o tercer) plano. Sin embargo, Cómo contar estrellas enseña una importante lección al lector: El amor no duele, sana.
P: ¿Qué crees que diferencia a tus protagonistas, Micah y Eugenia de los demás en la literatura romántica?
R: Echo de menos a protagonistas malas, que no sean perfectas. Una protagonistas que hace cosas malas, ruines, pero que es persona. Sabe que lo han hecho mal, pero quieren arreglarlo. También lo hice en mi primer libro; los protagonistas son desastres, pero quieren arreglarlo. ¿Por qué no es así? Los personajes deben ser más realistas para que la historia sea creíble.
Eugenia Silva y Micah Nguyen, protagonistas de «Cómo contar estrellas» / Ilustración de Carmen Gómez
P: El amor es algo recurrente en tus trabajos. ¿Hasta que punto es importante la experiencia romántica previa a la hora de escribir?
R: No hace mucha falta. No he tenido nunca un novio, y la literatura romántica es lo que mejor escribo (al menos, yo creo que lo hago bien). No hace mucha falta tener experiencia, al final es algo que ves en ficción de forma continua. Aunque no lo hayas vivido tú, lo vives a través de otras personas y otros medios, entonces puedes hacer eso tuyo para escribir romance. Es como los que dicen que debes escribir sobre lo que no sabes para escribir mejor, porque así aprendes mientras que vas escribiendo. Puedes saber del tema y escribirlo mal, y puedes no saber del tema y escribirlo bien. No creo que necesites ser experto en algo para poder hacer una buena historia.
P: He visto que en tus libros el mar es algo recurrente, incluso en la metaliteratura de tu literatura lo es ¿Estás enamorada del mar? ¿Por qué es tan especial para ti?
R: Yo siempre digo que Lanzarote se me queda pequeño, pero me encanta el mar y la playa. De pequeña iba a todas horas con mis padres, incluso en invierno. Es algo que llevo dentro de mí. Mis amigos se ríen muchísimo de mí. Fuimos al pantano de San Juan, y me dijeron «es que Ainhoa con una masa de agua ya está contenta»… y es verdad. A mí me das mar y estoy contenta. Es algo tan esencial de mí que es imposible no plasmarlo en lo que escribo.
P: ¿Qué elementos crees que hacen falta en la literatura romántica de hoy en día?
R: Protagonistas que la caguen. Personajes reales, no tan manufacturados, sin diálogos tan profundos… ¡que digan cosas más naturales, no cosas que no dice nadie!. También menos toxicidad, hay muchos libros en los que lo tóxico es lo protagonista y no me gusta nada. Ahora también se está dando mucha importancia a las protagonistas femeninas, ya no es que el hombre lo haga todo, ahora hay un espacio para la mujer.
P: ¿Qué puedes decirme de la presencia LGBT en tu libro, y en la literatura?
R: Está bien que hagan historias de salir del armario, pero es más importante tratarlo con naturalidad. Que no se haga un mundo de eso. Odio que se catalogue a un libro como solo LGBT, porque hay muchas historias LGBT y su primer género es el terror, la aventura, o el romance. Los libros de heteros no son libros de temática hetero.
Me gusta hacer que todos mis protagonistas sean del colectivo, o bisexuales, porque yo soy bi. También he pensado en poner personajes trans, pero se me hace mucho más complicado que hacerlos bi… (aunque también soy un poco tonta, ¿no? porque podría preguntar (risas)), me gustaría tratarlo con naturalidad. ¿Cómo digo soy trans sin decir soy trans? Creo que es más fácil decir que un personaje es bi porque en una conversación puede salir con más naturalidad… o lo mismo soy yo, que soy bisexual y tengo experiencia en estos temas, aunque a lo mejor para una persona trans es más fácil decir que es trans. Pero creo que también es importante meter a estos personajes, y en un mundo idílico, me gustaría no tener que decir que en los libros hay personajes LGBT.
P: Hablamos de Eugenia. Primero, ¿por qué ese nombre? No es un nombre muy atractivo si lo comparamos con los convencionales
R: Una vez, antes de escribir un libro, estaba escribiendo un relato (no lo terminé) y pensé que me gustaría poner un nombre feo a la protagonistas. Lo dije en una presentación del libro que tuve en Madrid, es que me hace gracia. «María Eugenia». Me hace gracia tener un nombre tan feo, que luego al final no es tan feo. Micah la llama Gen, tiene sus momentos tiernos con su propio nombre
P: Eugenia tiene mucho miedo de enfrentarse como al mundo escritor. ¿Qué nos podrías decir de eso? ¿Experiencia propia? ¿Algún consejo?
R: Cuando empecé a escribir me daba palo enseñárselo a la gente. A mis padres me daba igual, pero ¿a mis amigos? No podía. Me daba muchísima vergüenza, tenía miedo de que pensasen que era una tonta, o una cursi. Cuando me dijeron que me iban a publicar Persiguiendo ballenas me quería morir. Encima yo estaba en la universidad, y pensé, «¡Esto lo va a ver gente de mi clase!» Yo no quería que se lo comprase nadie ni que lo leyese nadie. Pero me empezaron a llegar valoraciones muy buenas. A la gente le gustaba mucho, y pensé «¡Pues igual sí que me gusta esto!», pero ha sido gracias a que he visto el buen recibimiento.
Yo siempre digo que nunca se deje de escribir. Que hay que coger práctica. ¡No eres tan especial para que solo tú no sepas hacer una cosa bien! Todo el mundo puede ser un buen escritor, es simplemente tiempo.
P: ¿Hasta qué punto es importante un mejor amigo, no solo en novela, sino en la vida real?
R: Es un pilar fundamental. ¿Sin un mejor amigo, qué haces? ¿A quién le cuento que me he caído por las escaleras, si es que me caigo por las escaleras? ¿A quién le cuento que he quedado con un chico? ¿A quién llamo si me han publicado un libro? Es muy importante tenerlo para contarle estas cosas, o los temas más mundanos. A lo mejor tampoco tiene que ser un amigo, pero una persona cercana. Que se ría de ti, y que no te diga «me da igual lo que te ha pasado». Alguien con quien puedas ser tu mismo al 100%.
P: ¿Cuál es tu gran punto débil como escritora? Es decir, ¿sientes que fallas como escritora?
R: Soy muy perfeccionista. Si escribo una escena que no me gusta, la reescribo hasta que me quede bien, y si no, no puedo seguir escribiendo.
P: ¿Ha habido alguna escena así en el libro?
R: Sí. Hubo una escena en la que Micah llevaba a Eugenia a la playa, porque en un principio la playa iba a ser muy importante. Me parecía la escena más bonita del mundo la más cuqui, la más romántica… y la escribí y no me gustó nada. Pensé: «No puedo escribir esto». La borré entera. Estuve dos semanas pensando qué hacer con esa escena hasta quitarla.
P: ¿Qué es lo que te motiva a escribir?
R: Contar mis historias. Quiero que la gente conozca lo que estoy pensando. ¡Un poco egocéntrico! Pero es que me encanta que la gente sepa lo que hago, lo que pienso, y lo que digo.
P: Te ha gustado más escribir este libro, y este libro, en general. ¿Por qué?
R: Es más largo y he tenido más tiempo para conectar con los personajes y con lo que contaba. Además, iba de escritores (yo soy escritora), una chica con mucho miedo a hacer cosas (que a mi me pasa, no como a ella, pero me pasa), y un chico que odia su carrera, que tiene depresión (me siento cercana a ello), de unas hermanas que no se llevan bien (también estoy cercana a esa situación)… me he sentido más cercana en general. Más conectada a los personajes. Me ha gustado que todo diese tiempo a desarrollarse. También las mini historias de Eugenia y Micah… sobre todo por la extensión y la historia que contaba.
P: ¿Hay alguna novela que quieras escribir y que no tengas en mente?
R: Tengo un montón de historias que contar, pero no me pongo a escribir porque pienso: «puf, que pereza». Pero tengo un montón de ideas. ¿Quién sabe si las escribiré? Pero están ahí, están.
P: ¿Tienes en mente una próxima novela?
R: Tengo una. Lo llamo «El libro vóley» por Twitter. No está terminada, estoy muy atascada. También tengo «El libro tenis», pero no encuentro cómo llevarlo aún. ¡Muchas ideas, pero poca inspiración!
P: ¿Cuál es el mejor consejo que te han dado y cuál es el mejor que darías?
R: El mejor que me han dado es no prestarle atención a las críticas, o a lo malo, en general. Si me caigo por las escaleras, en vez de pensar que soy una desgraciada, pienso: «Se lo voy a contar a mis amigos, se van a descoronar», o cuando me critican un libro, pues me voy a reír de ello. Hay que cogerle la gracia a las cosas malas.
Mi mejor consejo es «Haz lo que te de la gana». Si lo haces bien, lo haces bien, y si lo haces mal, vuélvelo a intentar.
P: ¿Cuáles serían tus libros más esenciales?
R: Te daría el mundo de Jandy Nelson me encanta. Es súper divertido, muy más dramático, pero me encanta. No te esperas lo que va a pasar, está todo como super unido, me parece super chulo y me encantaría escribir un libro así de guay. También me gusta mucho Foolish Hearts, que es muy tierno, muy romántico, me encanta. Y Book Lovers de Emily Henry. Me ENCANTA ese libro, me lo he leído un montón de veces. ¡Tiene todo! Tiene drama, tiene romance, tiene amistad, tiene hermanas… ¡Lo tiene todo!
P: ¿Por qué te deberían leer a ti? ¿Qué es lo que tú tienes que otros autores no?
R: Una parte si quieres leerme es que es romance con final feliz, porque a mí me encanta lo feliz y entonces todo tiene que terminar feliz. Si no quieres terminar con depresión… ¡Léete mi libro! Otra cosa son los personajes imperfectos que intentan ser lo mejor posible aunque tengan fallos, y también tiene mucha comedia, pero también tiene drama, pero al final todo termina bien. Creo que es muy divertido de leer y también el terminar con buen sabor de boca con mis libros.
P: ¿Va a haber segunda parte de Cómo contar estrellas?
R: A mí me gusta meter a personajes de otros libros en mis libros. En Libro Vóley aparecen personajes de Como contar estrellas, y sí que tengo pensado la segunda parte, pero muy en el futuro. No sé ni si lo escribiré, ni si me lo publicarán, ni nada, pero me gustaría si escribir una segunda parte.
La cantante ha sacado su primer disco, Destino Victoria, inspirado en ella y en todas las personas que lo escuchen
Aunque su nombre es María José Domínguez Domínguez, su nombre artístico es «24 June». Bajo este nombre presenta su nuevo disco Destino Victoria. «Siempre escribí canciones, siempre cantando… y ahora esto es un sueño hecho realidad», confirma la cantante.
Pregunta: ¿Cómo ha sido trabajar en tu disco Destino Victoria?
Respuesta: Ha sido un proceso de tres años y tres meses. Ha sido una transformación de mi zona de confort para hacer sitio a este proyecto. Ha sido un recorrido de muchas experiencias, lecciones y aprendizajes que he ido transitando y que se ven reflejados en este trabajo musical.
Todo comenzó con la creación de una sola canción; una vez terminada, me llegó la música y la letra y así continuamente. En la cuarta canción me di cuenta de que no era una canción tras otra, sino que tenía un sentido: mi propio camino, mis propias inquietudes. Ya no solo son mías, sino que son de todos. A lo largo del tiempo me he dado cuenta de que, aunque seamos personas diferentes, somos muy parecidos. Todo esto está reflejado en Destino Victoria.
P: ¿Cómo te llegaba la inspiración para escribir las canciones?
R: La primera canción surgió cuando estaba limpiando y me vino la letra y la música. Me dedico a la podología, pero me estaba formando en la música. Estuve trabajando en esa canción tres días.
La inspiración, en general, me llega de cualquier manera. Me llegan músicas y las grabo y luego compongo la letra. En otras ocasiones, primero tengo la letra y luego la melodía. A veces es necesario tener el enfoque y luego ya crear la canción. Es un trabajo muy laborioso, pero gratificante porque veía la victoria.
P: ¿Cuánto tiempo le dedicas a la composición de una canción?
R: No podría decirte, porque son muchas. Mucho proceso de escucha. Hay canciones, como Tu esencia, Ojos, Tu realidad no soy yo, tuvo gran proceso de creación de letra. Pero, en otras ocasiones, ha sido muy fácil llevar la música a los estudios. Al final, en los últimos meses le he dedicado mucho tiempo y he tenido que abrir momentos en mi vida para poder terminar este proceso.
P: ¿Por qué el disco se ha realizado en varios estudios en Jerez, Cádiz y Ubrique?
R: Porque el disco lleva dos géneros fundamentales: pop de los 80 y 90 y una balada, que se llama Yo te amo. Hay también canciones que no llevan una metódica como una canción comercial. Están hechas con otros estilos: música instrumental, de piano, partes que son contadas y cantadas y también lleva música étnica y del alma. En definitiva, es un disco muy íntimo y de compartir desde el corazón.
Aprendizaje e inspiración
P: ¿Qué quieres transmitir con el disco?
R: Lo que quiero transmitir con el disco es que la victoria no es la fama material, sino la victoria interior, porque es la de todos. Si yo gano, ganan muchas personas. Lo mismo ocurre con este disco, porque puedo inspirar a otras personas, se pueden ver reflejadas y que se vean grandes. Somos muy grandes. Tenemos muchas cualidades y cuando tomamos una decisión, cambian otras muchas. Nos vienen obstáculos, pero hay que enfocarte, superarlos y para ello tienes que ser tú mismo y ser auténtico. Destino Victoria me ha salvado; es lo que me ha llevado a estar aquí, compartir todas las posibilidades que tenemos al alcance.
P: ¿Cómo fue la presentación del disco?
R: La presentación fue también un gran aprendizaje. Me sentí muy querida y muy acompañada de las personas que más me quieren. Es muy importante parar y atenderse, porque sino estamos metidos en la vorágine de la vida. En ese momento vi cosas que podía mejorar.
Ese momento fue como la vida misma. Ocurrieron cosas que no me esperaba, algunas no me gustaron. Tenía unos preparativos y no salieron; tenía un plan B. Pero así es la vida. No podemos controlar todo y nuestras vidas puede cambiar en un momento.
P: ¿Cómo te mantienes creativa y evitas la monotonía en tus canciones?
R: Vivo constantemente el cambio. Me considero una persona valiente y perseverante. Casi siempre cumplo mis objetivos por ser así, pero no solo los objetivos materiales o laborales; lo primordial es encontrarte a ti, la seguridad de saber que puedes, verte en libertad. Estos son los mejores premios que podemos conseguir.
Antes de enfocarse de lleno en la música, María José terminó una carrera de Podología y lleva ejerciendo de ello 26 años. Tras varios años perfeccionando su carreara, la artista decidió comenzar con su asignatura pendiente a los 28 años: la música.
P: ¿Por qué decidiste comenzar con la música tras estudiar podología?
R: La música siempre ha estado conmigo; desde que me reconozco. Yo siempre he estado unida a la música, pero tenía el objetivo de tener una profesión. Me he centrado mucho también en los demás, en ayudarlos. Cuando conseguí formarme en la carrera y dar una estabilidad a mi familia, me dije: «ahora voy a apuntarme a mi asignatura pendiente: la música». A partir de los 28 años, llegó a mi vida el disco, pero he tenido que ajustar todos los ámbitos de mi vida para dar a luz a este disco.
Yo también me estoy abriendo a un mundo desconocido, porque la gente me conocía por la podología. Pero, al final, si yo estoy bien, mi alrededor este bien. Yo siempre digo que «somos música» y eso es lo que también me ha animado a hacer este disco.
Una gran formación
Su formación ha sido continua: diez años en la escuela de música de Ubrique, en solfeo y piano; dos años junto a un profesor particular mejorando sus dotes en el piano; 2 cursos de canto; y, actualmente, sigue con una profesora virtual de canto en Madrid.
P: ¿Cómo ha sido estudiar tanto sobre música?
R: Yo tengo un piano en mi consulta; en ese tiempo, me dedicaba también a la música. Me he formado mucho. Vino la pandemia y empecé con la formación online. Con este cambio me he dado cuenta de que lo que hacía de pequeña [cantar y tocar instrumentos] sin formación, lo hago con ella. La formación ayuda, pero yo disfruto creando las letras y las melodías como hacía de pequeña de manera innata.
P: Casi se puede decir que te viene de sangre…
R: Totalmente. Tengo todos los ingredientes, como Destino Victoria. La familia de mi madre tiene esa parte más alegre y la parte paterna es lo más clásico, lo flamenco. Mi hermano también me ha inculcado el rock, e incluso, el heavy. Llegó un momento en el que escuchaba todo. He de decir que la búsqueda propia me llevó a descubrir y escuchar la música del alma.
P: ¿Cómo definirías tu música?
R: Una música variopinta. Me gustan muchos las canciones que comienzan con notas de piano y terminan siendo canciones movidas. Me gusta Freddie Mercury, Mónica Naranjo, por ejemplo, porque ellos hacen justo eso: creó [Freddie Mercury] y crea la música sin entrar en lo comercial [Mónica Naranjo]. Yo quería crear este disco desde María José o 24 June, sin una estructura fija.
P: ¿Son Freddie Mercury y Mónica Naranjo tus principales influencias musicales?
R: Me encantan ellos dos; la diversas de los estilos que mezclan. Amy Winnehouse me encanta también, las músicas del mundo, la música que transmiten fuerza y lo que somos.
24 June
P: ¿Por qué decidiste ponerte como nombre artístico 24 June?
R: Primero porque es mi cumpleaños, el 24 de junio. Además, en un grupo de WhatsApp vi un símbolo que era 24 June. Además, estaba a punto de lanzar mi primera canción con mi cumpleaños. Es un signo planetario en el que los planetas principales eran Júpiter y Neptuno. Esa conjunción planetaria formaba un arco planetario y transmitía una energía increíble. También me gustaba que llevara el 24 como número, porque a la hora de buscar mi nombre lo veía fácil. Me definía completamente y no tuve dudas, a pesar de algunas críticas. Luego he descubierto a June, que es una diosa de la maternidad y de la creatividad.
P: ¿Cuál ha sido tu mayor desafío como artista?
R: Atravesar los momentos en los que no sentí el apoyo de algunas personas. En ese momento lo pasé mal hasta que atravesé eso y cogí fuerzas y decidí seguir adelante. En ningún momento pensé en dejarlo, pero sí hay circunstancias que me han influido. Esto ha hecho que haya seguido y no veo obstáculos; eres tú la que decides lo que tú quieres. También es importante saber qué es lo que quieres, porque nos perdemos tanto… Este disco lleva mucho y transmite mucho para todas las personas. Repito una vez más, mi victoria es la de todos.
P: ¿Cuál es tu mayor meta como artista?
R: Mi mayor meta es la que te acabo de decir: el sentirme auténtica. Es mi mayor victoria. Ser yo misma, ser auténtica, compartir desde el corazón, saber transmitir lo que quiero y lo que no.
P: ¿Te vas a subir pronto a un escenario?
R: Me gustaría subirme pronto a un escenario. Quiero compartir este disco y preparar el concierto después de verano. Empezaré a promoverlo, no sé cómo, pero lo estoy visualizando.
P: Aunque ahora mismo estés con la promoción del disco, ¿te llegan a la mente letras de futuras canciones?
R: Sí, ya hay trozos que están desde hace un tiempo. Conforme voy haciendo mi vida, sigo formándome y aparecen nuevas historias que siento que podían transmitir muchas cosas. Hago todo desde el amor. Nos limitamos cuando nos etiquetamos, pero realmente somos inmensos y tenemos muchas posibilidades. Desde lo más sencillo vienen las letras. Aún así, ahora mismo quiero disfrutar de este disco.
Max Verstappen se ha llevado, de nuevo, la victoria; seguido de Checo Pérez y Charles Leclerc
En un nuevo Gran Premio con formato de sprint, Max Verstappen no tuvo dificultad de posicionarse en primera posición en las dos clasificaciones y en las dos carreras, a pesar de haber tenido que salir desde la sexta posición en la carrera del domingo tras una sanciónde cinco posiciones por haber cambiado la caja de cambios de su monoplaza. Sin embargo, sus acompañantes sí que han variado.
Doblete de Red Bull
Este fin de semana el equipo austriaco ha hecho historia, tras haber ganado las doce carreras de la temporada, siendo el máximo de carreras consecutivas que ha ganado Red Bull. Además, a excepción del Gran Premio de Arabia Saudí y de Miami, todas las ha ganado el bicampeón del mundo, Max Verstappen.
Después de numerosas carreras en las que Sergio Pérez no estaba obteniendo los resultados deseados por su equipo, al contar con el mejor monoplaza de la parrilla, en las dos últimas carreras ha demostrado que se merece su puesto en el primer equipo del campeonato.
Tras haber salido desde la sexta posición, Max no ha tenido problema en ir escalando puestos hasta llegar a ser líder de la carrera en la vuelta 17, después de pasar a su compañero sin ninguna oposición de este.
Finalmente acabó con 22 segundos de ventaja con respecto al mexicano. La vuelta rápida se la arrebató Lewis Hamilton.
Una salida con mala suerte para McLaren
A pesar de los buenos resultados que tuvieron ayer los pilotos del “equipo papaya”, hoy no han tenido la misma suerte. En la salida, el rookie, Oscar Piastri, ha tenido un toque desafortunado con el español, Carlos Sainz. El contacto ha hecho abandonar automáticamente al australiano; y al español en la vuelta 25.
LAP 2/44
Agony for Piastri who picked up damage at the start getting squeezed at Turn 1
Por su parte, Lando Norris ha terminado en séptima posición. Paró en la vuelta 18 por segunda vez y el equipo optó por neumáticos blandos nuevos, los cuales le sirvieron hasta el final de la carrera (26 vueltas en total).
Después de los puntos obtenidos en la carrera en formato sprint y la séptima posición del británico. McLaren se va al parón veraniego quinto en el mundial de constructores, a pesar de un inicio de temporada bastante mejorable.
Charles Leclerc logra subir al podio
El tercer escalón del podio lo ha ocupado el monegasco, Charles Leclerc, en un circuito en el que iba a ser complicado superar a los Red Bull y en el que ha tenido que pelear con el Mercedes de Lewis Hamilton.
El equipo de Mercedes lanzó varios intentos de undercut al monegasco, todos fallidos; y la ligera lluvia de mitad de carrera le hizo sufrir en su monoplaza. Finalmente, Ferrari le pidió que controlase el gasto de combustible, por lo que tuvo que apretar, pero con cuidado.
— Scuderia Ferrari HP (@ScuderiaFerrari) July 30, 2023
Aston Martin consigue puntos dobles
A pesar del gran comienzo de temporada de Aston Martin, llevan varias carreras teniendo resultados no deseables. Aunque suelen estar dentro de los puntos, estos no son comparables a los que solían conseguir. Sin embargo, este fin de semana el equipo británico ha logrado buenos resultados en la carrera.
Fernando Alonso salía de la novena posición, seguido de Lance Stroll. Finalmente han quedado en quinta y novena posición respectivamente, consiguiendo puntos importantes después de los malos resultados de la carrera de sprint del sábado.
— Aston Martin Aramco F1 Team (@AstonMartinF1) July 30, 2023
Balance de los españoles
Carlos Sainz ha hecho declaraciones acerca del accidente de la primera vuelta con Oscar Piastri, diciendo que el australiano ha sido muy optimista y que los daños en el coche han supuesto una pérdida grande de puntos, a pesar del buen ritmo que había demostrado el equipo Ferrari durante el fin de semana.
Por su parte, a Fernando Alonso se le ha visto contento, pero precavido. Se ha mostrado satisfecho con el resultado de hoy, pero es consciente de que el equipo de Aston Martin tiene mucho trabajo por delante y confía en que durante el parón de verano consigan mejorar el coche.
🗣️ Fernando Alonso: "Tenemos que mejorar, no cabe duda, pero este resultado ayuda a la moral del equipo"