La brecha digital: una nueva realidad

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El Día Mundial de la Justicia Social se ha celebrado insistiendo en las desigualdades surgidas de la era digital

Este sábado 20 de febrero se ha celebrado el Día Mundial de la Justicia Social. Este año, haciendo especial hincapié en las diferencias sociales que ha agrandado la pandemia, la ONU ha decidido centrarse en la economía digital. 

El 26 de noviembre de 2007 fue aprobada por la Asamblea General de Naciones Unidas la resolución referente a la celebración del Día Mundial de la Justicia Social. Desde aquel año, cada 20 de Febrero se celebra este día.

La Justicia Social radica en el compromiso que debe tener el Estado con aquellas personas que se vean afectadas por algún tipo de desigualdad. Consiste en aplicar una serie de leyes o medidas que frenen el riesgo de exclusión que puedan sufrir los individuos de una sociedad.

Este año, Naciones Unidas ha situado el punto de mira a la justicia social referida a la economía digital. En la última década, las tecnologías digitales han transformado por completo el panorama laboral. El número de acuerdos de trabajos a distancia ha sufrido un incremento exponencial en el último año como consecuencia de la pandemia. Sin embargo, pese a que las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) han generado grandes expectativas positivas como, por ejemplo, una mayor accesibilidad a la información, una mejora social, una apuesta segura por la innovación y el desarrollo, etc., las consecuencias negativas comienzan a asomar. La principal problemática surgida es la brecha digital.

Las nuevas tecnologías han propiciado el crecimiento de posibilidades de trabajo especialmente para los jóvenes, las personas con discapacidad, las mujeres y los migrantes. Pero, los problemas de asequibilidad por la creciente precariedad salarial o la imposibilidad de conexión, han hecho que la diferencia entre clases sociales sea cada vez más visible.

Problemas laborales

Organismos como la OIT (Organización Internacional del Trabajo) o la ONU (Organización de las Naciones Unidas) coinciden en la disyuntiva y en la ambigüedad que se crea al contemplar las posibilidades que ofrecen las TIC. Pese a que los puntos fuertes de estas tecnologías de la era digital son el desarrollo económico, la creación de empleo y la erradicación de la pobreza; también engloban ciertos riesgos. La ONU advierte del peligro que supone dejar el proceso tecnológico únicamente en manos de los mercados. La principal amenaza que esto supone recae en el agravamiento de las desigualdades entre países desarrollados y los que están en vías de desarrollo. Además, estas diferencias pueden notarse dentro de las fronteras de un mismo país, incurriendo en las desigualdades que puedan producirse dentro de la estructura social en materia del reparto de la riqueza.

Mujer teletrabajando desde casa | Fuente: Unplash

Los principales problemas que se crean entorno a la economía digital afectan tanto a los trabajadores como a las empresas. Los primeros, ven cómo este asunto afecta la regularidad del trabajo, incluyendo sus derechos, ingresos y condiciones, entre otras cuestiones primordiales.

Las empresas tradicionales, según la ONU, afrontan problemas relacionados con la competencia desleal de las plataformas ya que muchas, por su carácter novedoso, no están sujetas a regulaciones en cuanto a la fiscalidad. Otro gran problema al que se enfrentan es a las constantes transformaciones del mundo digital. Las pymes son las que más sufren este tipo de cambios debido a la falta de infraestructuras digitales fiables.

Pese a que ya son muchos países los que se han puesto al día en el establecimiento de normas que regulen las condiciones laborales en plataformas digitales, es necesario un acuerdo internacional que coordine las políticas que afectan a estas plataformas.

Problemas para los estudiantes

Las dificultades que plantea la economía digital no solo afectan al mundo laboral. Los estudiantes han visto afectada su actividad durante el último año al depender por completo de las TIC. La necesidad de impartir la docencia en remoto ha incrementado más que nunca las desigualdades entre los estudiantes. Muchos de ellos, con escasos ingresos (consecuencia de la crisis provocada por la pandemia de coronavirus), se han visto incapacitados para seguir el ritmo de las clases. En los peores casos, han tenido que abandonar los estudios.

Papel de la Justicia Social

Es aquí donde destaca el papel que debe desarrollar la Justicia Social de cada país. La coordinación nacional, regional e internacional es necesaria para garantizar una seguridad y el buen desarrollo de las normas laborales universales.

La ONU recalca la necesidad de aunar los esfuerzos de la comunidad internacional para buscar soluciones en pro de un desarrollo sostenible. Los principales objetivos son: erradicar la pobreza, promover el pleno empleo y el trabajo decente, la protección social universal, la igualdad entre los géneros, y el acceso al bienestar social y la justicia para todos.

El principal propósito del Día Mundial de la Justicia Social es fomentar el diálogo internacional entre los diferentes Estados, instituciones y organizaciones. La meta está en superar la brecha digital, agravada por la pandemia, además de ofrecer oportunidades laborales decentes y proteger los derechos humanos y laborales.

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