¿Qué es la violencia vicaria?

0
406

La práctica que consiste en utilizar a los hijos para causar el mayor daño posible a la madre

La violencia machista tiene muchas caras, muchos matices que se alejan de la agresión física que, por desgracia, tenemos todas y todos tan presentes. En el pasado mes de mayo se confirmaron 7 asesinatos de violencia machista, aproximadamente una mujer asesinada a manos de su pareja o ex-pareja  cada cuatro días.

Publicidad

Pero el machismo sigue presente en muchos otros planos que no tienen por qué contar con agresiones físicas a la pareja o ex-pareja del maltratador. Ahí es donde entra la violencia vicaria, otro tipo de machismo que hemos visto estas semanas en varios medios de comunicación. El caso de Rocío Carrasco, el de las niñas Anna y Olivia en Tenerife o el asesinato de Ruth y José en 2011 son algunos ejemplos de en qué consiste este tipo de violencia machista.

No las vas a volver a ver

Estas fueron las palabras de Tomás Gimeno a Beatriz Zimmermann a finales de mayo, cuando el padre no entregó sus dos hijas a su madre cuando correspondía. Hace menos de una semana, se encontró el cadáver de Olivia, una de las hijas de Beatriz, en Tenerife, a 1.000 metros de profundidad en el fondo del mar.

Te los voy a quitar, hija de puta, te van a odiar, voy a hacer que te odien

Antonio David Flores le dijo esto en varias ocasiones a Rocío Carrasco sobre sus hijos según ella misma afirma.

Son dos casos que evidencian en qué consiste la “violencia vicaria o por sustitución”. El agresor no busca hacer un daño físico directo a la mujer, sino producirle un dolor psicológico utilizando a terceras personas. En estos dos casos, el maltratador utiliza a los hijos en común para causar el mayor daño posible su pareja o ex-pareja. Lo hace de muchas maneras: hablando mal de la madre cuando ella no está presente, aprovechando los encuentros con ella al devolverle los hijos en custodia compartida para humillarla o insultarla, o en el peor de los casos, acaba con la vida de sus propios hijos para causar un daño eterno a la madre.

Para poder identificar esta violencia, la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género ha publicado en su cuenta de Twitter algunas señales que pueden advertir sobre este tipo de violencia hacia las mujeres.

En España, la cifra de menores asesinados por sus padres, parejas o ex-parejas de sus madres llega hasta los 41 casos, incluyendo los recientes asesinatos de la pequeña Olivia de 6 años y Rocío Caíz de 17 años.

Violencia institucional

Leyendo casos de violencia vicaria para escribir este artículo me he topado con la historia de Ángela Carreño, una descripción perfecta de la violencia institucional que se ejerce sobre las mujeres.

Ángela interpuso más de 50 denuncias contra su exmarido por malos tratos y acoso, llevaba dos años y medio denunciándole al menos una vez al mes. En 2002, la jueza titular del Juzgado de Primera Instancia número 1 de Navalcarnero decidió que no existían razones para que el padre no estuviera a solas con su hija.

Ángela advirtió por activa y por pasiva en infinidad de ocasiones el peligro al que se exponía su hija si se quedaba a solas con su padre. Estas advertencias de nada sirvieron. Recurrió la sentencia del Tribunal durante mucho tiempo, rogando que escucharan a la niña, la cual no quería pasar tiempo junto al padre.

Finalmente, cuando la hija se quedó a solas con el padre, este la mató utilizando un revolver para después quitarse la vida. Previamente, el padre, le había advertido a la madre de que le iba a quitar lo que ella más quería

Publicidad

Deja un comentario