El final del verano marca un punto de inflexión para la mayoría de la población. A finales de Agosto y principios de septiembre es muy común escuchar frases como “voy a comer mejor”, “voy a volver al gym”, etc. Después de meses de vacaciones, días de playa y noches largas, volver a la rutina puede ser un desafío. Sin embargo, este periodo puede convertirse en una oportunidad para adoptar nuevos hábitos y mejorar la calidad de vida.
A continuación, exploramos los cinco hábitos más comunes que las personas adoptan después del verano.
1. Retomar la actividad física después de vacaciones
Uno de los hábitos más comunes al finalizar el verano es volver al ejercicio y para algunos empezarlo por primera vez. De acuerdo con un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 30% de los adultos en todo el mundo no realizan suficiente actividad física. Sin embargo, después del verano, los gimnasios suelen ver un aumento del 25-30% en las inscripciones, según datos de la International Health, Racquet & Sportsclub Association (IHRSA). Esto se debe a que muchas personas desean compensar los excesos del verano y prepararse para el invierno. Aunque para las personas que se ejercitan durante todo el año esto no es un fenómeno global, para muchos otros puede ser la oportunidad de mejorar el estado de ánimo tras el final de las vacaciones.

2. Reajustar los patrones de sueño: Volver al ciclo circadiano
El verano altera los horarios de sueño de muchas personas, con un 60% de los adultos reportando que duermen menos durante esta estación, según la National Sleep Foundation. Esto se debe a las largas horas de luz, actividades sociales y viajes. Al volver a la rutina, reajustar los horarios de sueño se vuelve una prioridad. Los expertos recomiendan establecer un horario de sueño consistente, lo que puede mejorar la concentración, el estado de ánimo y la salud en general. Asimismo, para la gran mayoría vuelve la rutina y es imprescindible tener un buen horario para dar el 100% en el trabajo y en sus responsabilidades diarias.
3. Iniciar una dieta saludable: Desintoxicación post vacaciones
Después de un verano lleno de indulgencias, muchas personas optan por volver a una alimentación más saludable. Un estudio realizado por la American Heart Association encontró que el 45% de los adultos tienden a ganar peso durante el verano debido a un aumento en el consumo de alimentos ricos en calorías y bebidas alcohólicas. En respuesta, muchos deciden comenzar dietas detox o simplemente incorporar más frutas y verduras en su dieta diaria. Además, la tendencia de adoptar dietas basadas en plantas está en aumento, con un 65% de las personas diciendo que están reduciendo su consumo de carne después del verano, según un informe de Nielsen.

4. Poniendo orden al caos
El verano, con sus viajes, salidas y gastos adicionales, suele dejar un agujero en el bolsillo. Según un estudio de Bankrate, el 40% de las personas gastan más de lo previsto durante las vacaciones de verano. Al volver a la rutina, muchas personas sienten la necesidad de reorganizar sus finanzas. Esto incluye revisar el presupuesto, ajustar los gastos y, en algunos casos, crear un plan de ahorro para evitar problemas económicos futuros. Además, con la llegada del otoño, un 35% de las personas comienzan a planificar sus gastos de fin de año.
5. El “Año nuevo” de Septiembre
Para muchas personas, el final del verano es similar al comienzo de un nuevo año. Según una encuesta de Gallup, el 52% de los adultos utilizan el cambio de estación como una oportunidad para reflexionar y establecer nuevas metas. Ya sea aprender una nueva habilidad, mejorar en el trabajo o iniciar un proyecto personal, este periodo se convierte en un tiempo de reinicio. De hecho, los estudios muestran que las personas son más propensas a cumplir con sus metas cuando las establecen durante este periodo, ya que se sienten renovadas y motivadas después de las vacaciones.


