Bardem divierte a toda la familia con su cocodrilo Lilo, la maravillosa voz de Shawn Mendes y la familia Primm
Este viernes llega a los cines Lilo, mi amigo el cocodrilo, la nueva película de Sony Pictures protagonizada por Javier Bardem que acompaña a un simpático cocodrilo cantarín del que se enamorarán desde la primera vez que sale en pantalla.
Un deslumbrante dúo que ciega el inmerecido prejuicio de un mal número. Un miedo que recorre todo el cuerpo al cantar, que ya no solo le sucede a los humanos sino también a un cocodrilo, que tiene mucho de humanidad.
Todo esto, unido a deudas y abandono, da paso a una película musical y de fantasía que cierra a base de estribillos pegadizos cualquier duda que podría sobrevolar la mente al leer su título. Porque sí, lo peor de la película es el desproporcionado hedor a mal cuento infantil que le han puesto por nombre.
Take A Look At Us Now
Un estafador que no consigue brillar en el show business (Javier Bardem) y un cocodrilo que no habla, pero no vean como canta (Shawn Mendes).

Con este dúo tan grandioso como inesperado, Josh Gordon y Will Speck nos introducen en una trama tierna y atrapante que con un ritmo frenético avanza como los versos de cada canción escrita magníficamente por los compositores de El Gran Showman.
Top Of The World
Sin embargo, la película no solo va de Hector (Javier Bardem) y Lilo (el cocodrilo). Sino también de la familia Primm y en particular de Josh, el hijo en la ficción de Constance Wu y Scoot McNairy.

Josh es un joven adolescente que llega a una nueva ciudad y debe aprender a adaptarse a su nuevo colegio y al estrés de la Gran Manzana. Es una situación bastante difícil para él. Se siente muy solo, fuera de lugar. Pero por suerte conoce en su desván a un cocodrilo que se convierte en su mejor amigo.
Desde ese momento vivirán muchas aventuras juntos, hasta que en una azotea, entre los rascacielos de Manhattan, Josh se siente como en la cima del mundo al escuchar cómo canta su nuevo mejor amigo.
Crocodile Rock
Entre baños de burbujas, caviar y toques de comedia, Lilo demuestra a lo largo de la película que no es solo un cocodrilo que canta, sino que también tiene una gran personalidad.

Pero no todo es tan bonito como parece. Porque Lilo, Hector y la familia Primm tendrán que hacer frente al malvado vecino de abajo, Mr. Grumps, que se huele que algo raro e ilegal está pasando.
Conclusión
Por el mundo de fantasía en el que te sumerge, su maravillosa banda sonora y la actuación de Bardem, Lilo, mi amigo el cocodrilo aporta algo más de hora y media de entretenimiento que muchos se perderán porque ni siquiera llegarán al asiento del cine.
Si eres capaz de dejar el prejuicio en casa al leer el título y acercarte a tu cine más cercano, verás una de las mejores películas familiares que hay ahora mismo en cartelera.


