Un gran aprendizaje que el artista aprendió de un amigo y que pronto quiso plasmarlo en una canción
Ernesto Suárez, un joven artista, ha lanzado varias canciones en los últimos meses de este año. Entre ellas se encuentra «Yo no quiero ser», que nació de una charla con un amigo sobre el amor y luchar por lo que quieres. Pero lo que no sabíamos del joven era que también compone canciones cristianas, una faceta que no es de sorprender, porque su Fe la muestra por sus redes sociales.
Pregunta: Sacaste tu tercera canción, «Yo no quiero ser». ¿Qué acogida está teniendo?
Respuesta: Para ser alguien desconocido ahora mismo tiene más de 9.000 visitas en Spotify.
P: ¿Qué evolución has tenido desde la primera canción hasta esta?
R: Tanto en calidad de sonido como calidad de letra, también en reproducciones he pasado de tener 200 a 7.000… A la hora de escribir he cambiado y buscas lo que te llena a ti y a tu público.
P: ¿En qué te inspiraste para componer la canción?
R: En este caso fue en una conversación con un amigo. Me explicaba los problemas que tenía con su novia, porque el padre de ella no quería que estuviera con él. Sin embargo, él no se quería rendir; quería luchar por ese amor. Ella al final tomó la decisión de que esa relación se quedase en una amistad. Cuando llegué a mi casa después de escuchar esta historia pensé que tenía que sacar una canción.
P: ¿Cómo fue el proceso creativo de composición?
R: Lo que suelo hacer en las canciones es empezar por el estribillo. Una vez tengo esto estructurado, sigo con los versos. El estribillo me salió muy rápido y empecé a estructurar la historia y salió muy rápido. Creo que la terminé en un par de días.
P: ¿Tú también produces la música?
R: La instrumental yo no la produzco. Me grabo las voces y las edito; eso sí. Las instrumentales las compro en YouTube o se las encargo a amigos.
P: En este caso, ¿la compraste en YouTube o se la compraste a tus amigos?
R: La compré en YouTube.
P: ¿Qué quieres transmitir con la canción?
R: El no rendirte. Si tienes una meta clara, tanto en el amor o en lo que sea, lucha por conseguirlo o por mantenerlo. Dice: «yo no quiero ser solo un amigo», es decir, voy a luchar por ti. También dice luego: «tomaste la decisión, pero no me voy a rendir».
P: ¿Con qué género musical te sientes más identificado?
R: Depende. Es que hago absolutamente de todo. Tengo guardadas canciones de trap, reggaeton, pop – rock… Según lo que quiera transmitir, busco una instrumental y, a través de ahí, empiezo a escribir.
P: ¿Tienes pensado sacar a la luz esas canciones?
R: Habrá una que saldrá relativamente pronto. Se llama «¿¡Vale la pena!?». Es una historia que te anima a plantearte si vale la pena confiar en alguien que te ha fallado o si sientes que tú das mucho por los demás y ellos te lo devuelven con desprecios.
Un futuro prometedor
P: ¿Cuánto tiempo llevas cantando?
R: Llevo cantando un par de años. Yo aprendí a cantar gracias al auto-tune. Me gustaba mucho cantar, empecé a hacer versiones de cantar y, en base a ensayar, aprendí.
P: ¿Cuándo empezaste a componer?
R: Hace un año y medio, más o menos.
P: ¿Por qué empezaste a componer?
R: Por liberarme. De esta manera expreso mis sentimientos.
P: En esta canción te inspiraste en la historia que te contó tu amigo, pero ¿Cómo te sueles inspiras?
R: Suelo tener en mente lo que quiero hacer, pero las que salen rápido es porque acabo de vivir algo que me llama o que me ha hecho muy feliz o triste y me sale. No sé cómo explicarlo, pero siento que me sale de manera espontánea.
P: ¿Cómo evitas la monotonía cuando compones?
R: Entrar en muchos géneros me ayuda a no entrar en una monotonía. Las diferentes experiencias también ayudan.
P: ¿Quieres dedicarte profesionalmente a la música?
R: Me gustaría, sí.
P: ¿Tienes metas a corto plazo para que se haga realidad?
R: De momento es un hobby.
P: ¿Cuál ha sido tu mayor reto en la música?
R: El miedo al que dirán, yo creo. Subir la primera canción me costó mucho tiempo. Fueron algunos amigos los que me animaron a subirla.
P: Te daba miedo el que dirán… ¿Has escuchado muchas críticas?
R: No, al revés. La gente de mi pueblo me para, de vez en cuando, para decirme que les gustaba. Es todo lo contrario a lo que pensaba. Por lo menos directamente no me han llegado críticas.
P: ¿Te gustaría colaborar con alguien que cante?
R: Tengo unas cuantas preparadas para colaborar con un amigo. Una saldrá a finales de año.
P: ¿Cuántas horas le dedicas a la música?
R: Relativamente poco; a lo mejor una hora o dos al día.
Dos caras de una moneda: composición de música cristiana
R: Algo que no he comentado antes es que tengo otro canal de Spotify, que es de música cristiana. Esta es la otra cara de la moneda. Uno de los canales es el elemento cristiano y el otro es sobre el dolor, la alegría, un chico que sale de fiesta…
P: ¿Compones tú también estas canciones?
R: Sí, saqué una hace poco. Se llama «Contigo» y es dándole gracias a Dios, básicamente. De hecho, el estribillo dice: «todo lo que tengo te lo debo solo a Ti».
P: ¿Cómo te inspiras para componer estas canciones?
R: Me guío por charlas, sobre todo del cura de la parroquia. Para una canción que hice, que esa no saldrá, me inspiré de una charla. No me acuerdo muy bien de cómo era la canción, porque hace mucho que no la escucho. Ah sí, «de cada crisis saqué una verdad».
P: Si tuvieses que elegir entre tu música más «fiestera» o la cristiana, ¿cuál elegirías?
R: En las que más transmito es en las no cristianas. Aunque no lo parezca, meto mensajes. En «Demonios» hablo de una súplica: ¿Dónde está el ángel de la guarda que todos tenemos? Básicamente introduzco mi Fe y, en vez de decir Dios, digo ángel de la guarda.


