Muchos dicen que, a veces, la vida te lleva por caminos que no esperabas. A veces uno, apasionado de la música, acaba dedicándose a la política. Otro, al que se le daban muy bien las matemáticas, acaba escribiendo poesía. Algo parecido le ocurrió a Nicasio García (Sevilla, 48 años), mejor conocido como Nico García en mundo de lacomunicación.
Con casi 30 años de experiencia, Nico García cuenta con una trayectoria especializada en periodismo cultural y organización de espectáculos y grandes eventos. Ha trabajado para Universal, EMI y la SGAE, pero asegura que una de sus mayores pasiones es la radio. Ahora es socio fundador de Futura Comunicación, agencia líder en el sector y especializada en Artes Escénicas y grandes eventos culturales. Es en la Calle Montera, a pocos metros de la Puerta del Sol, donde Nico me cuenta los entresijos de esta profesión.
Pregunta: ¿Cómo empezaste en el mundo de la comunicación?
Respuesta: Ahora está muy generalizado trabajar en el departamento de prensa, ya sea para una empresa grande o mediana; entonces no, era algo totalmente atípico. Tenía una asignatura semestral sobre los departamentos de comunicación, me gustó mucho y me pareció muy curioso. El trabajo final era sobre el departamento de comunicación de una institución o empresa. Todos mis compañeros fueron a Repsol, Iberia o algún ministerio; yo me fui a una empresa que se llama El Deseo, productora de Pedro Almodóvar. Llamé a la puerta y le conté a la chica de recepción que era estudiante de periodismo y quería hacer un trabajo sobre el departamento de prensa. Entonces me presentaron a Paz Sufrategui, la entonces jefa de prensa de Almodóvar, una chica encantadora. Me gustó tanto que me quedé con ganas de trabajar en un departamento de comunicación.
P: ¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?
R: Lo que más me gusta es que el departamento de comunicación es el puente entre un proyecto y los medios de comunicación. Me gusta es sentirme útil, ser intermediario y facilitar a los medios de comunicación un trabajo frente a un proyecto que estoy llevando. Esa es la finalidad última de un departamento de prensa.
P: ¿Y qué es lo que menos?
R: La parte que menos me gusta es la de los números. Al llegar por las mañanas, lo primero que hago cuando tenemos espectáculos con entradas a la venta es recibir las hojas de taquilla. Recibo un excel con cincuenta espectáculos y tengo que ir viendo cómo va la venta. La estrategia de comunicación gira en torno a la búsqueda de prestigio, pero también de la venta. Muevo la publicidad, la comunicación y las audiencias dependiendo de cómo vaya la venta. Esa parte es apasionante porque ves el efecto y poder de la comunicación, pero enfrentarme cada día a un excel lleno de números es lo que menos me gusta.
P: Si pudieras cambiar algo de tu trabajo, ¿qué sería?
R: Eliminaría las redes sociales, sin duda. Antes, tenías una crisis y te sentabas con los medios de comunicación, había una manera de atajar y enfrentarte a esas crisis. Hoy en día no. Soy muy buen planificador y veo venir las crisis. Cuando veo que algo puede ser problemático, lo aviso de antes. Si el problema se genera y salta a las redes, ya no hay manera de controlarlo. Para nosotros, es lo más complicado de todo. Tengo un equipo que gestiona las redes sociales de los clientes y siempre apuesto por un trabajo de redes sociales amable, sin entrar en polémicas, claro, neutro.
P: ¿Cuál crees que ha sido el mayor reto que habéis afrontado?
R: Creo que gestionar cómo hacemos la comunicación de toda la actividad de Madrid, Cultura y Turismo, la empresa pública de la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid. Desde la Consejería hay más actividad que en el propio Ministerio de Cultura. Antes de trabajar para la Comunidad de Madrid, estaba en un proyecto muy grande del Ministerio de Cultura y sé lo que se mueve dentro. Es un reto manejar todo ello y no pisar unos proyectos con otros. Quizás, a lo largo de mi trayectoria, tendría que hacer memoria. Durante diez años fui jefe de prensa de muchísimos actores de este país. Entre ellas, por ponerte un ejemplo, fui jefe de prensa de Concha Velasco, Lola Herrera, Verónica Forqué y Ana Belén. Llevaba la agenda de comunicación de las cuatro y eso era un reto.
P: Como periodista, ¿crees que tu libertad de expresión se ve un poco coartada al trabajar en un departamento de prensa?
R: Tienes que tener en cuenta que trabajas para un cliente y mirar siempre por el beneficio de ese cliente, ya sea de una empresa privada o pública. En algún momento sí que te puedes enfrentar a algún tipo de conflicto. Cuando hay alguna crisis a nivel de comunicación, siempre le recomiendo al cliente contar la verdad y no evitar a los medios. Sobre todo en las redes sociales, donde si no das una explicación inmediata, esa crisis se multiplica por diez. Lo que antes eran los comentarios que quedaban en la barra del bar, hoy en día son las redes sociales; pero con esos comentarios por escrito.
P: ¿Cómo ves la situación de los gabinetes de prensa en unos años?
R: Creo que cada vez influye menos, y a los clientes les interesa menos, la presencia en medios. Cada vez importa más qué se dice en las redes y el trabajo de audiencias. Trabajes en el proyecto que trabajes, siempre vas a tener una audiencia. El gran reto de nuestra profesión es controlar qué quiere esa audiencia, cuándo y cómo lo quiere; más allá de que te publiquen una noticia en un periódico o salir en un Telediario. Eso ha quedado como algo más de prestigio, pero lo que moviliza a la gente es cómo le haces llegar la información. Antes llegabas a través de la publicidad y los medios. Hoy en día son las páginas webs, las redes sociales, las bases de datos.
P: ¿Y tu situación? ¿Cómo te gustaría que fuese en unos años?
R: Para que te hagas una idea, cuando yo estudiaba la carrera no existía Internet. Se hablaba de Internet como ahora se habla de viajar a Marte, era una cosa lejana, desconocida. En aquel momento, ni profesores ni alumnos conocíamos el alcance que iba a tener. Eso a mi generación le ha obligado a reconvertirse. Hemos estudiado una profesión de una manera, pero la realidad, 30 años después, es otra. De cara a un futuro, se me hace cuesta arriba adaptarme a los cambios tan rápidos y tan grandes que estamos viviendo. Tú eres nativo digital, pero yo no. Pero bueno, no queda otra que adaptarse…
P: ¿Qué consejo le darías a alguien que estudia ahora mismo periodismo?
R: Es complicado… El tema de las redes lo ha cambiado todo. El consejo que doy es que si eres periodista por vocación, adelante. Si no lo eres, dedícate a otra cosa. Es una profesión totalmente vocacional, aquí no hay horarios. Si mañana me llaman del Telediario para hacer un directo en un festival, no puedo decir que no porque sea fin de semana. A ti no te puede molestar que te llame un editor del Telediario de fin de semana. Hay que empatizar y te tiene que gustar la comunicación. Mi madre me dice que aprendí a hablar diciendo que quería ser periodista. Nunca he querido hacer otra cosa.


