El mundo del narcotráfico en estado puro
Albert Pintó (Nowhere) firma Tierra de nadie, un thriller acerca del narcotráfico en Cádiz y cómo afecta a la vida de tres amigos: un narco, un Guardia Civil y un depositario judicial. La película llegará a los cines el próximo 28 de marzo.
Uno de los temas más recurrentes dentro de la Biblia es la famosa guerra del bien contra el mal. Las fuerzas de Dios contra las de Satanás. Una guerra eterna en la que se juzgará a vivos y muertos. Sin embargo, a la hora de extrapolarlo a la vida misma: ¿dónde está la línea entre el bien y el mal?
Ese es precisamente el debate interno que se hace Benito el Yeye (Jesús Carranza), a la hora de elegir entre las vidas de sus dos amigos. Por un lado, el veterano pescador y narco Juan el Antxale (Karra Elejalde) y, por el otro, el heroico guardia civil Mateo el Gallego (Luis Zahera). Sin embargo, con Cádiz convertida en un polvorín a punto de explotar con el narcotráfico como telón de fondo, las líneas de bien y el mal se volverán más difíciles de diferenciar.
Ese es el punto de partida de Tierra de nadie. Toma como pilar narrativo y emocional la amistad de los tres personajes. Uno de los grandes triunfos del film. Muestra la vida de cada uno, las motivaciones de por qué hacen lo que hacen y las consecuencias de sus decisiones en su amistad después de tantos años. Al verlo no pude no pensar en Mystic River del maestro Clint Eastwood.

Así, con esta triple narrativa lineal se logra el que considero como uno de los grandes objetivos de la cinta: mostrar la realidad del narcotráfico en Cádiz desde varias perspectivas. Una realidad que fuera de las noticias, no sentimos presente. No obstante, es un problema que toca tanto a las autoridades como a los vecinos.
Sin embargo, a diferencia de ver a Luis Zahera en una trepidante pelea con un narco bajo una épica lluvia, la realidad de muchos guardias civiles fuera de la diégesis de esta película es muy diferente. La muerte de dos agentes arrollados por una narco lancha el pasado año son una prueba de ello. A pesar de las muertes, la Guardia Civil carece de apoyos económicos para enfrentarse a un problema más que real.
Esa es una de las cosas que plantea denunciar el film, mostrar ese miedo de los agentes ante una situación que les supera. De hecho, hay una conversación donde dos personajes se plantean que frente a criminales que «viven en su propio Estado dentro de un Estado» y mucho más presupuesto, ¿tienen alguna oportunidad de ganar?

Otra de las fortalezas de Albert Pintó con Tierra de nadie es a la hora de construir el sentimiento de nostalgia. Una banda sonora melancólica, protagonistas atascados en una relación de amistad de hace años y un pasado donde proteger las fronteras del narcotráfico no era una guerra. Es increíble la forma que se logra comprender rápidamente el sentimiento de sus protagonistas con sus vidas. Ninguno es completamente feliz con su presente y es a través de su pasado donde logran encontrar un destello de alegría.
Dramas a parte, Tierra de nadie no deja de ser un trepidante thriller que no da descanso al espectador. Persecuciones marítimas, intensos tiroteos o peleas explosivas son algunos de los recursos que se dota la película para no dar tregua a la audiencia. Todo con una calidad audiovisual sin envidiarle a producciones hollywoodenses. Fan del tercer acto cargado de adrenalina. Chapó a Albert Pintó y a todo su equipo.
No obstante, a pesar de su éxito construyendo la acción y a su trío protagonista, no es el caso de sus antagonistas. Su presencia se justifica para no enfrentar a los amigos y que se tengan que unir ante una amenaza común. Pero eso no justifica ni sus motivaciones ni sus historias. Carecen de una construcción narrativa y su único motivo de estar ahí es enfrentarse a los protagonistas.
En conclusión, Tierra de nadie es otro acierto de Albert Pintó. Una película cargada de suspense y acción que representa el problema del narcotráfico que azota a España. Sin embargo, su mayor acierto es su lado emocional. La película se centra en un trío de amigos y cómo a través de las decisiones que eligen, sus vidas toman una ruta diferente pero su amistad siempre permanece.

