Alfred Hitchcock está de aniversario este año, y es un momento ideal para rememorar de algunas de sus joyas más fuera de la norma
Este 2024 se cumplen 125 años del nacimiento del maestro del suspense. Con motivo de la fecha, Movistar+ va a llevar a cabo un ciclo en su honor. Este será emitido entre el 26 de septiembre y el 13 de octubre. Consistirá en la retransmisión de 27 de sus filmes más reconocidos, además de algunos documentales.
El inolvidable director es mundialmente famoso por enseñarnos como una ducha acaba en asesinato, o como desde la ventana de tu domicilio puedes descubrir las extrañas acciones de un vecino. Sin embargo, un genio no se puede quedar nunca en la superficie. En su extensa carrera se hallan productos de toda índole. Vamos a hacer un pequeño recorrido por aquellas cintas que, si bien no alcanzaron la inmortalidad artística, sí que destacaron por aportar algún elemento novedoso en el impoluto currículum vital del genio.
Un destripador mudo
Hitchcock también hizo su propia versión del mito de Jack el destripador bajo el título El enemigo de las rubias. Su nombre original, de todos modos, tiene un toque mucho más místico: The lodger: A story of the London Fog, que traducido literalmente sería El inquilino: una historia de la niebla londinense.

Estrenada en 1927, probablemente sea la primera pieza del realizador de relevancia, así como la más memorable de su periodo mudo. En ella, además, hizo su primer cameo, seña de identidad en su filmografía posteriormente. Un joven llamado Jonathan Drew, interpretado por Ivor Novello, popular artista del momento en Reino Unido, llega a la posada de los Bounting para hospedarse durante una etapa. A su vez, un temible desconocido vaga por las noches asesinando a mujeres de pelo rubio. Color de pelo que también posee Daisy, hija de los Bounting… Está disponible en Filmin.
¡Hitchcock ríe!
Para aquellos que quieran presenciar una faceta del inglés alejada del thriller, Matrimonio original es su producción más disonante. Esta comedia romántica del 1941 no tiene un ápice de sangre ni suspense. Cuenta con las actuaciones estelares de Robert Montgomery y Carole Lombard en su penúltimo papel. El último fue en Ser o no ser de Ernst Lubitsch, meses antes de que un accidente de avión le arrebatara la vida.

La pareja caracteriza a un matrimonio que, tras varios años juntos, descubren que realmente no están casados debido a un error administrativo. Está disponible en Movistar+.
Un plano secuencia multicolor
Aunque La soga sí que alcanzó alto renombre, es incongruente no incluirla en esta lista por poseer dos elementos transgresores. Por un lado, la aparición del Technicolor en el mundo hitchcockiano, y la atrevida forma de su dirección, emulando un plano secuencia.

Esto último quedó solo en intento ya que los rollos de grabación del lejano 1948 sólo permitían vídeos de 10 minutos. Sin embargo, el cineasta se las ingenió para hacer parecer al público que los cortes no existían. Se aprovecharon las espaldas de los protagonistas o las paredes de la sala donde transcurre la acción para tapar la cámara y efectuar los cambios. El resultado final es impresionante teniendo en cuenta la época y lo complejo que sigue resultando hoy en día el rodaje de escenas con pocos planos.
Con James Stewart encabezando el cotarro, el filme cuenta el transcurso de una reunión en casa de dos estudiantes. Uno de los invitados es su profesor, experto criminólogo al que quieren convencer de que el crimen perfecto existe. El problema es que tienen un cadáver escondido en la vivienda, y es difícil ocultarlo a una mente brillante como la del docente. Disponible en Movistar+ y Filmin.
El muerto no les sienta tan bien
Si bien es cierto que el afamado británico siempre apostó por incluir en sus inquietantes guiones tintes cómicos, su culmen mezclando ambos géneros llegó en 1955 con Pero… ¿Quién mató a Harry?

Esta comedia negra cuenta con la participación de una jovencísima Shirley MacLaine en su debut en la gran pantalla. Gracias a su trabajo obtuvo su primer premio; un globo de oro en la categoría de Nueva promesa femenina.
La sinopsis gira en torno al hallazgo de un cuerpo sin vida en un tranquilo y pequeño pueblo estadounidense y cómo lidiarán con él un grupo de singulares habitantes de la villa.
Un final sin delirios de grandeza
Hitchcock falleció en 1980, y su última incursión en el séptimo arte la efectuó cuatro años antes con La trama. Aunque para muchos es un audiovisual menor, resulta interesante observar la evolución a través de las décadas de su artífice. En ella se combinan el suspense y la comedia además de diversos recursos típicos del universo de su director. Esta autenticidad es mezclada con un espíritu libre, señal evidente de que su autor poco tenía que demostrar a esas alturas.

Curiosamente, posee una última secuencia que parece dar a entender que era el desenlace de su carrera. Preferible quedarse sin saber si Hitchcock era clarividente o fue mera coincidencia.
La sinopsis entremezcla dos relaciones que acabarán coincidiendo. Por un lado, la de Blanche y George, los cuales quieren encontrar a un heredero perdido para obtener una alta recompensa monetaria, y las de dos criminales que secuestran a gente a cambio de joyas. Disponible en Movistar+ y Filmin.


