El ingenio y la sabiduría de Mae West resume en pocas frases una vida y personalidad única.
Mediante sus frases más célebres, este nuevo lanzamiento de Plataforma Editorial relata la vida y el carácter de la actriz estadounidense Mae West. A la sombra de San Valentín y en víspera del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, leamos un homenaje en toda regla a una mujer que supo el verdadero arte de vivir y amar.
Mary Jane West nació en Brooklyn el 17 de agosto de 1893, lugar del que heredó el acento que daría un vaivén tan atractivo a las frases icónicas que pronunció sobre el escenario y en la gran pantalla. Su infancia estuvo marcada por dos padres que nunca le instruyeron la idea de casarse bien, ni creían en educarla mediante estrictas normas. De tal libertad nació una mujer sin miedo a la vida, con las manos sobre el volante de su futuro y las ideas claras.

«- Durante mucho tiempo me avergoncé de mi forma de vivir.
– ¿Ahora vives de otra forma?
– Ahora ya no me avergüenzo.»
Consultorio West
Normal People, de Sally Rooney, tanto la novela como la serie que después se basó en ella; La peor persona del mundo, película de Joachim Trier; Todo lo que sé sobre el amor de Dolly Alderton…en los últimos años hemos presenciado la dominación la cultura popular por parte de estos contenidos que comparten un simple mensaje: la década de los 20 años es una montaña rusa, y ninguno la escapamos. El desamor, los cambios, el paso a la vida real; y en el ojo de esta tormenta somos un pasivo espectador.
Mae reta este aparente destino que todos compartimos. Reta al mundo, y todas sus consecuencias. Ama al mundo, y a todas sus consecuencias. Todo gracias a la clave que halla y transmite en sus frases, ha perdido el temor. Y esto se ve en cada palabra pronunciada, como un cálido abrazo que recuerda al lector que no sienta espanto. Con cada página, descubrimos que en nuestras manos lo que se esconde es un manual, repleto de consejos pronunciados por una mujer que no pretende ser más que humana, tratando los temas que a todos nos unen, desde la autoestima al sexo, pasando sin duda por el humor. En esta etapa convulsa, nos pone los pies en la tierra; nos anima a coger las riendas, y todo con una sabiduría desmelenada.

El bien y del mal
«Cuando soy buena soy muy buena, pero cuando soy mala… soy mejor», «Cuando estoy entre dos males, generalmente me gusta coger el que no he probado antes». Entre carcajadas y admiración, este libro casi plantea la duda, ¿qué son el bien y el mal? Una pregunta que viene acompañando a la humanidad desde el 500 a.C con filósofos como Heráclito, es una pregunta que quizás se plantea West. Definiéndose como una chica mala, con un gusto por el mal, redefine lo que es el mundo de comienzos del siglo XX. Lo bueno puede ser bueno; lo malo también. Derrumba fronteras y límites construidos, y abole con ello idea preconcebida del bien.
Adonde el corazón se inclina, el pie camina
Página tras página, se dibuja ante el lector la imagen de una mujer de determinación demoledora, sin una piedra en el camino que frenase su avance… solo diamantes. Un paso por la cárcel (10 días por conducta inmoral sobre los escenarios de Broadway) le dió fuerza. Una sociedad patriarcal no le dio nada más que combustible. Y con su fuego interior arrasó con todo lo preconcebido, con la sociedad de su época. Creó un mundo a su medida, y con espacio de sobra para sus curvas (cuya presencia en este libro merece una mención).
Desde esta libertad, entendió realmente lo que es el amor. Quizás de sus palabras sea eso lo que uno se lleve. Entendió el amor no como contrato, como necesario ni como constructo, sino como sentimiento latente en todo lo que uno hace. Amó su vida, amó su trabajo, y amó a todo quien fuera transeúnte en estos. Amó a los hombres y las mujeres, amó sus defectos y virtudes. Nunca juzgó.
Y todo ello gracias a su capacidad de amarse a sí misma. Pudo apreciar y querer sin límites, y estando a la sombra todavía de San Valentín, invita a reflexionar sobre ello.
“El amor no es un sentimiento ni tampoco un instinto. El amor es un arte”
Desde el amor y determinación pudo emanciparse, ganar dinero con sabias inversiones, crear sus propios diálogos y dirigir sus propias películas y obras, siendo una gigante de la industria desde su metro y medio de altura. Reescribió no solo las expectativas latentes de su tiempo, sino que reescribió lo que es vivir ayer, hoy y mañana. Y dio paso a las mujeres que le seguirían: Marilyn Monroe, Madonna…
Mae West, profetisa de lo que estaba por venir. Vivió desde un amor propio radical y necesario, un amor al prójimo (casi religioso), y un amor a la vida…Puede que sea la hermana mayor que todos necesitamos, y en este pequeño libro está su primera lección, la que quizás nos guíe a la equidad total en la que ella creía.


