La cooperativa no gana beneficio económico, pero gestiona el residuo textil de toda España
“El proyecto funciona fenomenal”, explica Paola Aristizabal, empleada de la tienda de Moda re- en el barrio de La Victoria, Valladolid. “Siempre les digo (a los clientes) te das un capricho, ayudas a insertar a una persona en riesgo de exclusión y cuidas el medio ambiente. Así que es un tres en uno”, añade. Cáritas Española creó la cooperativa sin ánimo de lucro en 2020. Hoy en día recoge y gestiona el residuo textil en todo el país. Tiene abiertas más de 170 tiendas en el país. Logro al que se suma ser referente en la promoción del cambio hacia una moda sostenible en la localidad castellonense.
Moda re- basa su empresa en la economía circular, un modelo de producción y consumo que implica dar uso a un producto durante el mayor tiempo posible. La mayoría de la ropa que la cooperativa recoge es vendida en sus tiendas o reciclada. De lo sobrante, una pequeña parte se utiliza para producir energía. Solo hay un 2% que acaba en vertederos homologados, es decir que cumplen la normativa legal.
Otro de los pilares de la cooperativa es ayudar a personas vulnerables a encontrar trabajo. Los horarios se pueden compaginar con los cursos que necesiten y la propia actividad en la empresa coincide con el puesto que les gustaría desempeñar en el futuro.
La reinserción laboral de las personas vulnerables es clave
“Vamos demostrando las habilidades que tenemos para poder incorporarnos”, dice Johanna Gómez, encargada de almacén. Está cerca de completar el límite legislado de tres años de permanencia en la empresa, un tiempo que no ha gastado en vano. Quiere ser conductora de autobús, para lo que se ha sacado el carnet CAP y está en el proceso de conseguir el permiso de circulación.
Tanto Paola como Johanna trabajan en la cooperativa en puestos similares a los que ocupaban en sus países de origen. «No es fácil iniciar porque tú puedes tener muchos conocimientos y titulaciones, pero en tu país, aquí vienes a iniciar de nuevo», dice Paola.
La dependienta vino a España por asilo político y agradece a Moda re- su ayuda para reinsertarse al mercado laboral. Trabajar en la cooperativa la proporciono más garantías para pedir la documentación que necesitaba.

Frente a los estereotipos: la calidad como valuarte
Kilos y kilos de ropa se acumulan en las bolsas que Johanna lleva a la nave de Santovenia. «Hay que mover mucho producto para que esto funcione, con cuatro prendas no haces nada», dice Cristina Martín, gerente de la empresa. Como cada prenda tiene un estilo y talla únicos, tiene que haber mucho dónde elegir para que los clientes se vayan satisfechos.
Hay “rechazo social” entre los vallisoletanos a comprar en tiendas de segunda mano, confiesa Cristina Martín. “En otras ciudades está superado desde hace muchos años y aquí está costando un poco más”, explica.
Frente a la idea de que la ropa de segunda mano está en mal estado, Cristina dice que la cooperativa aboga siempre por el consumo de productos de alta calidad. Se presiona a los productores a fabricar prendas que no se estropeen fácilmente y toda la ropa pasa por un proceso de higienizado antes de su exposición en tienda. “En general, las prendas que tienen larga vida son las de buena calidad”, concluye Cristina.
Cómo se ha atraído a la ciudad a la sostenibilidad
Lo que ha funcionado como reclamo en la ciudad ha sido vender prendas que no habían sido usadas antes a un coste menor al que tenían originalmente. Acerca del calzado que se puede ver en la tienda explican que la mayoría son donaciones que están nuevos. Zapatos que rondaban los 150€ en El Corte Inglés en Moda re- se venden por 25€, más de la mitad de su precio original.
Entre los proveedores del proyecto se encuentran el grupo Inditex y las marcas de lujo. “Ellos son los primeros interesados en que existamos”, dice Ana Gómez, técnico de comunicación del proyecto. Las marcas se deshacen de residuos, ganan una deducción fiscal, comprar tejido para reutilizarlo en sus prendas y aprovechan los avances sobre ropa sostenible que Moda re- encuentra en su laboratorio.
La ley de residuos reconstruirá completamente el consumo en Valladolid
Con la entrada en vigor de la ley de residuos y suelos contaminados para una economía circular este 2025, iniciativas como Moda re- cobrarán más importancia para las tiendas y ayuntamientos. Desde este año los ayuntamientos tendrán que recoger residuos textiles y las marcas de moda no podrán tirar excedentes.

Ana piensa que la ley de residuos hará a las empresas cuidar más la sostenibilidad. La población las seguirá cambiando su en el proceso. “En el momento en el que la empresa empieza a cambiar la manera de producir, el consumo de las personas va a cambiar”.
La paradoja del economista Jevons ilustra la importancia de cambiar el consumo de la población para salvaguardar el medioambiente: si un recurso se produce de manera más eficiente, su venta puede acabar aumentando.
¿Al hacer la producción de ropa más sostenible y barata acabará Moda re- generando un incremento en ventas que sea contraproducente para la sostenibilidad? Ana admite que “hay una tendencia al consumismo muy grande». Sin embargo, ve el problema principal en cómo se produce la ropa y lo que se hace cuando deja de utilizarse.
“Que aumente un poco el consumo no sería tan preocupante como que siga aumentando la producción de una manera no sostenible», dice Ana. Si la cooperativa consigue que los productores trabajen con los tejidos más reciclables posibles, la reducción del impacto ambiental será colosal.
Pese a que el ayuntamiento apuró al límite empezar a seguir la ley de residuos y a la inicial reticencia de la población, Valladolid ya afloja su resistencia hacia una moda circular que viene para quedarse. “Hemos notado este año mucho incremento de ventas”, declara con orgullo Cristina.

