La selección española no consiguió la victoria en ninguno de los dos partidos amistosos previos a la Eurocopa
La Roja volvía a los terrenos de juegos dos meses y medio antes de que la Eurocopa de 2024 de comienzo en un escenario perfecto para que Luis de la Fuente rotara e hiciese pruebas de cara a la competición continental.
Luis de la Fuente lo tenía todo de cara. Dos partidos contra dos selecciones competitivas justo antes de la Eurocopa que dará comienzo el 14 de junio. Un escenario perfecto para demostrar que la selección española tiene jugadores para competir por el título y aprovechar para hacer cambios y probar nuevas conexiones que puedan despertar la ilusión en los aficionados.
Colombia, el primer ensayo
El primer rival a batir era la selección de Colombia, con un Luis Díaz como director de orquesta. Por su parte, el seleccionador español decidió hacer cambios en el once titular y poner caras muy poco vistas en los partidos de la selección. David Raya, Pedro Porro, Sarabia o el debutante Vivian son algunos de los once nombres que salieron de inicio. Y estas novedades parecían dar sus frutos.
Los primeros minutos de la selección fueron muy buenos con gran desborde por bandas pero con un problema que venimos arrastrando desde hace años: la falta de gol. La Roja salió con dos nueves puros, Joselu y Gerard Moreno, pero ninguno de los dos fue capaz de crear peligro en portería rival. Mucha jugada por banda pero muy poco gol. En defensa, solo Laporte estaba como habitual en la zaga española. Una defensa floja que dejó muchas dudas, sobre todo, por parte de Vivian que sale muy señalado en el solitario gol de Colombia al no estar a la altura.
Lo que se pide en este tipo de partido son cambios. Cambios que llegaron muy tarde. De la Fuente esperó hasta el minuto 62, después del gol, para empezar a mover el banquillo español y cambiar la delantera. La entrada de Nico Williams y Lamine Yamal en bandas revolucionaron un poco el ataque, pero, sin finalizar.
Los últimos 90 minutos antes de la verdad
Tras el primer batacazo con una imagen triste, la selección tenía una ocasión de oro para enamorar a todo un país. Enfrentarse a la mejor selección del mundo, Brasil, en el estadio Santiago Bernabéu. En la rueda de prensa previa al partido, Luis de la Fuente afirmó que el once inicial iba a ser el más parecido al titular de la Eurocopa por lo que todos los focos estaban puestos en él.
Unai Simón sería el encargado de mantener la portería española a cero de la mano de los guerreros Carvajal, Le Normand, Laporte y Cucurella. En el centro del campo Rodri, Fabián y Dani Olmo se encargarían de conectar el centro con las bandas Nico Williams y Lamine Yamal. Y Morata tendría que ser el encargado de acabar con esa sequía goleadora que tanto tiempo arrastra la selección.
El partido frente a Brasil tiene un nombre propio: Lamine Yamal. Con tan sólo 16 años volvió loco a la defensa brasileña con una increíble colección de regates para que el Bernabéu cayese rendido a sus pies con una tremenda ovación cuando fue sustituido. Aunque Yamal no fue el protagonista máximo del partido. El colegiado del encuentro señaló tres penaltis más que dudosos que con VAR no sé si se habrían pitado, lo que ha conllevado a un tremendo enfado en ambas selecciones llegando Brasil incluso a decir que sin VAR no volverán a disputar un partido. Del 3-3 final España marcó 2 goles de penalti y Brasil uno, en la última jugada del encuentro.
A Lamine Yamal le ovacionaron, pero no fue el único futbolista español que interactuó con la grada. El discreto partido de Álvaro Morata hizo que los 73.000 espectadores se unieran para pitar al jugador del Atlético de Madrid y pidieran su sustitución al grito de «Joselu, Joselu…». El seleccionador riojano, una vez más, hizo pocos cambios y tarde. No fue hasta el minuto 81 cuando movió el banquillo.
En resumen, en dos partidos que deberían haber servido para probar y hacer cambios a lo largo de ellos, lo único que han servido ha sido para dejar una sensación agridulce. Ha nacido una estrella, Lamine Yamal, que se compenetra muy bien con Nico William y Dani Olmo. Pero las dos líneas más importantes del campo dejan serias dudas. No hay gol. De tres delanteros que han jugado ninguno ha sido capaz de ocasionar peligro, y en defensa, quitando Carvajal, los demás zagueros se han visto superados tanto en velocidad como en fuerza por sus rivales. Si queremos competir en la Eurocopa se necesitan cambios.

