El Young Boys, incapaz de reaccionar ante una de las mayores goleadas de esta jornada de Champions
La quinta jornada de esta Champions League trajo consigo el enfrentamiento entre Young Boys y la Atalanta. El segundo de la liga italiana se medía contra un Young Boys venido a menos si quiere luchar por la clasificación directa.
Llegó el día de uno de los partidos más importantes de la presente temporada para el equipo local. El Young Boys acumulaba cuatro partidos sin ganar en esta Champions League pese al buen nivel demostrado en el partido contra el Inter. El equipo de la capital suiza llegaba invicto en los últimos cuatro partidos de liga con la presión de puntuar si quiere soñar con colarse, al menos, en la fase de play offs de los octavos de final de la liga de campeones.

La Atalanta llegaba segunda en la Serie A en una de las ediciones más ajustadas de los últimos años, pues la segunda posición está disputada por cuatro equipos empatados a 28 puntos. Los de Gasperini quieren demostrar por qué ganaron la pasada Europa League y con un triunfo sobre el Young Boys reafirmarían su presencia en la parte alta de la tabla de este torneo.
Primer bocado, la presa aún se mueve
Previo al pitido inicial, el Stadion Wankdorf vibraba al son de los nombres de los jugadores que defenderían la camiseta local. Mientras, un pequeño sector italiano de la esquina norte compite por acaparar el sonido del campo. Lukjančukas, el árbitro de este encuentro, haría sonar el silbato para dar comienzo a la primera jugada de la Atalanta. No obstante, la posesión pasaría rápidamente al equipo local. El Young Boys salió bien plantado y, durante los primeros cinco minutos, el club de Berna fue poseedor del control del juego.

No obstante, el campo se le haría cuesta arriba al Young Boys y la Atalanta comenzaría a dominar el juego. Un centro en el minuto siete sería la primera palabra del club nerazurri y el gol dos minutos después la firma de lo que puede hacer esta Atalanta. La defensa del equipo local, muy blanda, deja entrar el pase milimétrico de De Ketelaere para Retegui que marca con su pierna derecha el primer gol del partido. Los de Magnin, sin embargo, demostrarían estar a la altura y, con Ganvoula como referencia en ataque, aparecieron los pases en largo. Un córner fruto de un pase en largo devolvió el equilibrio al marcador en el minuto 11 gracias al mismo Ganvoula de cabeza.
Presa cazada
Así, llegaría el minuto 20, en el que las revoluciones de partido disminuyen. Se pueden ver las ideas de ambos técnicos. El Young Boys buscaba robar y con pases al primer toque o por arriba hacer llegar al balón a Ganvoual. Mientras, la Atalanta buscaba romper la zaga mediante pases entre los defensas. De momento, ambas estrategias han provocado un gol para cada equipo.
El equipo visitante puso el dos a uno en el luminoso. La ventaja volvió para los italianos gracias a De Ketelaere al recoger un balón rechazado en un córner y definir al fondo de la red. Esta vez el Young Boys no corrió la misma suerte y no solo no consiguió devolver las tablas al marcador, sino que encajó de nuevo. El tercer gol para la Atalanta lo transformó Kolašinac tras el pase de De Ketelaere de nuevo entre la defensa, gol calcado al primero.

La Atalanta ha dado con la tecla, el talón de Aquiles del Young Boys: la defensa. No habrá que esperar mucho para presenciar el que sería el quinto gol del partido y el cuarto de los visitantes. Retegui marcó su segundo gol de la noche y la ventaja para la Atalanta ya era de tres goles. Poco más le esperaba a la primera parte, más que el grito de ánimo casi agónico que resonaba en el estadio de parte de la afición local.
El remate final
Tras el descanso, la segunda parte se presentó totalmente opuesta a la primera, pues en los primeros minutos, el partido parecía haber muerto salvo por una posible mano en el área de la Atalanta en la que el árbitro no vio nada punible. La Atalanta salió del vestuario mucho menos enchufada, con una marcha menos. No obstante, aunque el Young Boys lo intentó, no fue capaz de generar peligro. Tanto es así que, en el 56, De Ketelaere marcó el quinto gol gracias a un balón que se quedó suelto cerca del área del equipo suizo.
Así, la desesperación caló en todos los jugadores del Young Boys, que no eran capaces de generar peligro y el balón iba de portería a portería. La Atalanta ha soltado el balón y su rival no es capaz de arrinconarle, los italianos tienen el partido donde querían. Unos minutos después, el campo se le volvió a hacer cuesta arriba y las ocasiones se le caían de los bolsillos a los de Gasperini.

El Young Boys no pudo aguantar y en el minuto 90 Samardžić marcó el sexto y último gol de la Atalanta. Una internada en el área digna de los mejores jugadores del mundo fue la responsable. Lo hizo ver fácil, pero la defensa del Young Boys no tuvo su mejor día.
El resultado, ¿es el fin del Young Boys?
Gracias a estos tres puntos, la Atalanta se encuentra cuarta en la clasificación y puede empezar a pensar en los octavos de final de la liga de campeones. Por otro lado, el futuro del Young Boys en esta competición se nubla y ya suma cinco partidos seguidos sin ganar en Europa. Es uno de los cinco equipos que no han ganado ni un solo punto y está último debido a la diferencia de goles. Es cierto que aún quedan nueve puntos en juego, pero las probabilidades de clasificarse para la siguiente ronda tienden a cero para los de Joël Magnin.

