El museo madrileño de arte contemporáneo alberga multitud de historias sobre apariciones fantasmagóricas. Como la del fantasma Ataúlfo
La pinacoteca de la capital española fue inaugurada en el año 1986, pero anterior a su apertura el edificio había sido empleado como albergue para gente sin recursos en el que terminaban falleciendo. En 1788 impulsado por Carlos III, se convirtió en el Hospital General de Madrid, donde en teoría también se había utilizado su suelo para enterrar a los pacientes que morían. Por lo que era común que ya entonces surgieran historias de avistamientos de fantasmas. Se decía que existían duendes y fantasmas que subían a las habitaciones de los enfermos para advertirles de que se aproximaba su final.

Durante la guerra civil sufrió daños debido a los bombardeos y finalmente lo clausuraron en 1965. Cuando lo estaban restaurando antes de que se convirtiese en el centro de arte que tenemos en la actualidad, encontraron multitud de huesos y restos humanos enterrados debajo del edificio y en los alrededores.
Sus antecedentes provocaron el misterio
Debido a sus antecedentes era natural la superstición alrededor de esta construcción. Sumado al misterio que aportan las obras de arte, surgieron diferentes historias de apariciones de fantasmas. Como es por ejemplo la historia del fantasma Ataúlfo. Según unos trabajadores del museo que habían utilizado una ouija para comunicarse con los espíritus. Habían conseguido hablar con un espíritu que les había revelado su nombre: Ataúlfo. Ataúlfo además de aparecerse les ofrecía predicciones catastróficas sobre sus vidas.
Denuncia a la consejería de Medio Ambiente
En un artículo publicado por el País en 1998, se reportaba la denuncia de un trabajador que pedía la baja por depresión a causa de los supuestos sucesos paranormales en el museo. La denuncia llegó a la consejería de Medio Ambiente, y reclamaba que se interrumpieran las molestias a los trabajadores por parte de los espíritus y que el nombre del fantasma Ataúlfo estaba recogido en el “Libro de duendes, fantasmas y casa encantadas de Madrid” de Ángel del Río.
Libro de duendes, fantasmas y casas encantadas
«El libro de duendes, fantasmas y casas encantadas de Madrid», reúne las historias de sucesos paranormales encontradas en Madrid, por lo que las historias ahí relatadas forman parte del imaginario popular. La denuncia también decía que debía realizarse un exorcismo en el edificio ya que durante los años 93 y 95 se habían llevado a cabo unas investigaciones por unos parapsicólogos que habían sacado fotos y había confirmado la existencia de espíritus en el museo. Además de haber avistado una procesión de monjas fantasma y la petición de traslado de muchos trabajadores por escuchar ruidos y mensajes paranormales.
Y por si no fuera poco afirmaba que su enfermedad y malestar había terminado justo al ser trasladado y no estar en contacto con el museo.
El director del museo dictaminó que la historia de los fantasmas no era más que una broma que alguien se había tomado muy en serio y había sido sugestionado a sentir todos esos síntomas.
Grupo Hepta
Ya en 1992 acudió el grupo Hepta, que es un grupo que se dedica a investigar sucesos paranormales y estaba liderado por un sacerdote. Y supuestamente encontraron pruebas de que las apariciones de fantasmas estaban siendo reales. Dicho grupo sigue existiendo en la actualidad y es bastante conocido dentro y fuera de España. Aunque su credibilidad depende de quien lo vea ya que la parapsicología es una pseudociencia. Por lo que las conclusión a la que se llega gracias a su investigación es relativa y podría tratarse de una serie de supersticiones.
Medio Ambiente resolvió en 1998 el expediente diciendo que: «En virtud del Estatuto de Autonomía, la consejería carece de competencias en fenómenos paranormales«.

Aunque la historia de Ataúlfo no es la única que ronda por los pasillos del Reina Sofía. Existen multitud de historias sobre los montacargas que subían y bajaban solos, cuando los trabajadores estaban completamente seguros de que el cuadro de luces se encontraba desconectado.
Monjas momificadas
O la historia de monjas y sacerdotes fantasma que vagaban por los pasillos y jardines del recinto. Que viene del hallazgo que se produjo en 1990 en la capilla del antiguo hospital que ahora servía de sótano, de unas monjas momificadas. Que después enterraron en la entrada del museo.
El fantasma de Picasso
Y la historia del fantasma de Picasso, que contaba que el pintor supuestamente se había enfadado mucho por el traslado del Guernica y ahora atormentaba también a los trabajadores del museo. Los expertos no querían que se sacara la obra de arte del Casón del Buen Retiro en la calle Afonso XII, y trasladarlo al Reina Sofía. Por eso surgió la leyenda del espíritu de Picasso.

Sea como sea, los espíritus del Reina Sofía, reales o leyendas no hacen más que aportar misterio al centro de arte. Y ese ambiente tenebroso suma a la historia del museo y la obras que ahí residen.

