Alba Duque: “Quiero crear referentes de mujeres normales, que tengan belleza real”

0
1132

Alba Duque, fotógrafa que capta la verdad humana

Alba Duque es una fotógrafa que busca conectar con personas y conseguir mostrarlas tal y cómo son. Precisamente, eso hace en su proyecto Pure Beauty, una colección de fotografías en las que busca la belleza real y la naturalidad humana dejando a un lado los estereotipos sociales. 

Publicidad

Pregunta: ¿Por qué decidiste ser fotógrafa?

Respuesta: Yo hago varias cosas, pero todo versa bastante entre el arte, la fotografía y la dirección de arte. La fotografía no es algo que haya decidido, porque no sé si es algo que voy a seguir siendo siempre. Lo que me gusta es realizar proyectos y comunicar ideas y ahora mismo, lo hago con la fotografía. Siempre me han gustado mucho las cámaras, la imagen y precisamente, ser fotógrafa, me permite eso.

P: ¿Qué buscas captar cuando haces una fotografía?

R: Uso la fotografía como herramienta para diferentes cosas. Mi estilo y lo que me gusta captar, es siempre muy fresco, natural y muy espontáneo sea cual sea la materia de mi foto.

P: Actualmente eres fotógrafa freelance ¿cómo es trabajar de manera independiente?

R: Es complicado. Tiene su parte de riesgo, pero a mí, personalmente, me gusta porque aunque tiene momentos bastantes difíciles es nuevo, siempre hay proyectos diferentes, que te sorprenden, y me proponen trabajos súper interesantes. Además, me da tiempo para desarrollar mis propios proyectos personales. Tengo mis propios clientes y es guay, pero al mismo tiempo, es un camino difícil.

P: ¿Tú decides tus propios proyectos?

R: No. Idealmente sí y ojalá, llegue un punto que sí, pero yo llevo pocos años de carrera y a veces, estás en la posición de elegir y otras, te encuentras con el problema de mezclar trabajo, con tu pasión. No siempre haces todo lo que tú querrías hacer porque al final, también es tu trabajo, hay que pagar facturas, y tener un recorrido profesional. Entonces, a veces, tienes que hacer cosas que a lo mejor no es lo que te gustaría hacer.

P: Y ¿cómo conseguiste crear tu identidad como fotógrafa?

R: Yo creo que en realidad, es algo que siempre ha estado un poco en mí, y le he ido dando forma. Siempre me han interesado los cuerpos, las pieles, temas relacionados con mujeres, feminismo o la belleza real. En mi cabeza, las cosas que me van gustando tienen unos colores, unas texturas y unas formas. Entonces, poco a poco, de forma muy orgánica y a base de trabajar mucho, vas viendo que lo que estás haciendo, siempre acaba consiguiéndose igual.

P: Has trabajado con actrices como Itziar Castro (Vis a Vis) o Laia Manzanares (Merlí), ¿cómo es trabajar con ellas?

R: Intento no verlas como famosas, sino, como mujeres. En particular, es muy guay trabajar con actrices porque conocen muy bien su cuerpo y tienen una manera de expresar muy buena. Además, en estos casos concretos, me dieron libertad creativa. Precisamente, porque son gente muy creativa y que quieren probar cosas, para nada es esa idea de famosos inalcanzables o repelentes. Además, en estos casos, siempre he tenido muy buen feedback.

Itziar Castro y Laia Manzanares en una sesión de fotos. Fuente: Alba Duque Portrait
Itziar Castro y Laia Manzanares en una sesión de fotos. Fuente: Alba Duque Portrait

P: También has colaborado con creadoras de contenido como Devermut o Oh!Mamiblue y con marcas que han participado en la Fashion Week. ¿Es igual que con las actrices o cambia un poco?

R: Cambia un poco. Cada persona es diferente, cada marca es distinta y cada proyecto también. Las actrices son como artistas, y trabajan totalmente con su cuerpo, con su identidad, prueban cosas y están acostumbradas a verse en diferentes papeles. En cambio, otros tipos de proyectos son totalmente diferentes. Depende del formato en el que trabajes con ellas, pero si trabajo para marcas, normalmente, ellas ya tienen una identidad y un estilo, y quieren que yo aporte de lo mío, pero sin salirme de lo suyo. Partes de unas directrices que tienes que seguir y es un trabajo de creación más conjunto.

P: Entre la marca y tú ¿no?

R: Sí. Además, cuando trabajo con marcas, hay un objetivo que va más allá de lo artístico, porque ellas seguramente las fotos las quieren para promocionar su producto.

P: Pero también, está esa parte detrás, que es la que tú buscas al hacer la foto ¿no?

R: Sí, es que depende muchísimo de la marca. Hay marcas a las que les gusto por lo que hago y me dan total libertad para hacerlo, y otras que me buscan más por mis conocimientos técnicos de fotografía, y piensan que les puedo dar un buen resultado teniendo ellas algo en mente. Para mí, siempre hay algo artístico y creativo en cada proyecto, pero es diferente cuando lo haces por amor al arte, porque ahí sacas todo lo que tienes, y si encima te encuentras con alguien que colabora contigo, mejor. En cambio, cuando es más a nivel comercial, es diferente el flujo de trabajo y los procesos.

P: Entrando en tu proyecto Pure Beauty, ¿en qué consiste?

R: Es mi proyecto más personal. Vengo de estudiar fotografía, moda y he trabajado en moda. Hace dos años y medio, me di cuenta de que todas las mujeres perseguimos y tenemos muy interiorizados unos cánones de belleza que son irreales. Ya no irreales porque haya muy pocas mujeres como las que vemos en anuncios, sino porque hay una gran manipulación a nivel de fotografía, retoque, luz y maquillaje. Cada vez se está cambiando y mejorando este sector, pero hace tres años no estaban tan instaurados conceptos como el “Body positive”, y creo, que en la mayoría de marcas grandes, sigue sin estarlo.

P: Y a partir de ahí, ¿qué hiciste?

R: Partí de la base de que todas tenemos complejos, incluso las modelos con las que hablé que son top model, me decían que no se gustaban. Es algo social y un problema con un impacto muy grande en nuestra confianza y en ocupar espacios de poder dentro de la sociedad. Decidí hacer fotos de mujeres normales. Primero, de las mujeres que tenía a mí alrededor y poco a poco, el proyecto fue creciendo y me escribían mujeres que tenían un complejo, otras que eran diferentes al canon de belleza, y empecé a hacer fotos de personas muy diversas. No solo mujeres, sino también transgénero, personas no binarias y algunos hombres. Siempre he buscado una estética de belleza real, de naturalidad y enseñar las vulnerabilidades.

«Siempre he buscado una estética de belleza real, de naturalidad y enseñar las vulnerabilidades»

P: Eso es un poco lo que quieres transmitir con el proyecto ¿no?

R: Sí. Mi objetivo es generar referentes que sean reales, que existan y que somos todas.

P: Porque se ha visto por ejemplo, con Photoshop, que se ha intentado quitar esa naturalidad buscando una perfección que en realidad no existe, ¿verdad?

R: Exacto. Por ejemplo, una modelo, tiene unas medidas de cuerpo muy concretas, un tipo de piel muy concreta y ya es una persona, que cuida su cuerpo, para tener ese tipo de trabajo. Además, utiliza mucho maquillaje, iluminación y sobre todo, mucho retoque. Lo que estamos viendo en muchas publicidades es muy poco común, o definitivamente, no existe.

P: Al hacer el proyecto, ¿has sentido miedo o inseguridad por el qué dirán?

R: Sí. Yo lo empecé a compartir por Instagram y junto a las fotografías, escribo textos y son textos muy personales o de experiencias propias. Ahí, sí que me he mostrado mucho y obviamente, cuando tú te sientes vulnerable y te muestras, siempre hay ese miedo de cómo va a reaccionar la gente. Desde mi experiencia, creo que cuanto más honesta eres  y más te empoderas de lo que te acompleja, más buena es la respuesta. Me he sentido súper acompañada y arropada, y las mujeres con las que he trabajado, que son cincuenta, también.

P: ¿Cómo ha sido el proceso de conseguir mujeres para posar?

R: He hecho mucha red por Instagram, mucha gente me escribe directamente por ahí, o ve mis fotos por algún lugar y me escriben por e-mail. Al principio, yo buscaba más activamente porque quería que hubiese gente de todos los tipos, y luego ya, la gente también me empezaba a escribir y hacemos una sesión. Ahora está siendo un poco como terapéutico porque me escriben mujeres que sienten que se están enfrentando a algo. La última fue una chica que tiene cáncer y me decía: “me quiero empoderar de mi cuerpo en un momento en el que va a estar cambiando mucho”, “quiero documentarlo”. Y yo hice las fotos.

Alba Duque haciendo una sesión de fotos. Fuente: Domestika Fotografía lifestyle

P: También sirve para recuperar esa confianza perdida ¿no?

R: Claro. Yo creo que ellas, no todas, pero muchas. Luego sí están muy contentas porque además, se genera un clima muy guay. A mí, me gusta mucho mezclar mujeres y hacer un grupo. Entonces, son seis mujeres que no se conocían antes y de repente, están semidesnudas, juntas y se acaba generando una unión entre ellas. Muchas se han hecho amigas a partir de ahí, te sientes arropada y en comunidad, y ellas, también se sienten así. Al hacerlo juntas, te haces mucho más fuerte.

P: ¿Qué aprendes de las mujeres?

R: Todo. He aprendido un montón, tanto de ellas, como de mi profesión gracias a ellas. Cada una tiene su vida y lo bonito de este proyecto es que te desnudas por dentro y por fuera y vas generando un vínculo.

«Aprendo todo de las mujeres, es un proyecto en el que te desnudas por dentro y por fuera y generas un vínculo»

P: ¿Algo que hayas aprendido y puedas contar?

R: Ahora me viene la cabeza Tess, una chica que es gorda y hace activismo contra la gordofobia. Yo no lo he sufrido y ella me explicó lo que era, cómo era vivir en su cuerpo y el proceso que había vivido hasta que se ha querido y se ha empoderado de su cuerpo. Además, del cómo lo vive, cómo lo muestra y cómo quiso hacer esto para mostrarlo. Me parece brutal.

P: Aparte de Instagram, ¿tienes más cosas relacionadas con el proyecto?

R: Sí, de este proyecto en concreto, se ha sacado un libro con mis fotografías dentro de la serie Sinécdoque. Lo ha publicado Sonambulos, una editorial de Granada que trabajan fotografía y poesía y editaron seis libros de fotógrafas que trabajamos el tema de cuerpos, y uno de ellos, era el mío. También, @mela.putosuda ha comisariado una exposición sobre mujeres que tratamos el tema de cuerpos, con fotografías que nos han censurado en Instagram y donde se incluían algunas de mis fotos.

P: ¿Has tenido mucha censura en Instagram?

R: Sí. Me han censurado varias veces. Era más por descuido que por rebeldía. Porque tú sabes cuales son las normas, aunque no creas en ellas, y las cumples. Pero hay veces, que yo veo una foto, no veo nada de malo, se me pasa y la cuelgo porque me parece bonita. Supongo, que no todo el mundo lo ve igual y por eso, me han censurado bastantes fotos. Ahora, las censuro yo y las cuelgo censuradas.

P: Desde fuera, ¿cómo recibe la gente exponer cuerpos desnudos de mujeres de forma tan natural?

R: No lo sé. Porque mi nicho, la gente que a mí me sigue o que es cercana a mí, lo recibe muy bien porque es algo que ya les gusta. Desde fuera, siempre hay comentarios ofensivos, y sobre todo, mucha gordofobia, las chicas gordas es algo que está muy poco aceptado.

P: ¿Cómo manejas ese tipo de críticas?

R: A mí me dan absolutamente lo mismo. Considero que es problema suyo y no mío, si veo que hay algo constructivo y que me puede aportar, lo cojo, y si no, pues es su problema.

P: Precisamente, por una de esas fotos te han dado una mención de honor en los premios ND Awards ¿es ese un pequeño paso para saber que lo que estás haciendo está llegando a la gente?

R: Sí. Son una de estas pequeñas cosas que te hacen mucha ilusión. Yo recuerdo cuando estudiaba arte o más tarde, fotografía, que me gustaban mucho las fotos que seleccionaban en ese concurso. Yo soy muy mala presentándome a convocatorias, porque se me pasan todas las fechas, pero estos premios fueron justo durante la cuarentena y aproveché que tenía tiempo y me presenté. Me había incluso olvidado y cuando recibí el e-mail me hizo mucha ilusión.

Alba Duque, fotógrafa incansable. Fuente: Domestika Fotografía lifestyle

P: ¿Crees que todos estos prejuicios que tenemos en la sociedad van a ir desapareciendo con el paso del tiempo gracias a proyectos como el tuyo?

R: Creo que sí, pero tristemente, creo que no va a ser gracias a proyectos como el mío. Es algo mucho más grande y creo, que debe haber un impacto y un cambio grande, es decir, cuando las cosas se hacen mediáticas. Va a ser que sí, pero va a pasar por cosas como que el año pasado el anuncio de Calvin Klein en Times Square era una chica negra transexual en ropa interior.

P: Se conseguirá a través de marcas grandes, ¿no?

R: Sí. Es una evolución. Igual alguien empieza un proyecto porque se está hablando de ello, o una autora escribe sobre el tema y luego, una marca lo adopta. Por ejemplo, la publicidad ahora nueva de Zalando es sobre gente LGTBI y hace cinco años eso era impensable.

P: Por último, ¿qué les dirías a todas esas personas, tanto hombres como mujeres, que tienen miedo a mostrarse tal y como son ellos mismos?

R: Es muy personal y cada uno está en su momento, pero por lo que he visto trabajando con mucha gente muy diferente, el primer paso es sentirse vulnerable, que es lo que más cuesta. Reconocer lo que te incomoda y hacer ese click, porque si te muestras estás dándole la vuelta a la moneda. Te estás empoderando de una situación. Muchos chicos gays al llamarse entre ellos marica, se están empoderando de lo que era un insulto, transformándolo en algo suyo, bajo sus propias normas. Cuando te acompleja algo de ti mismo y decides mostrarlo, estás haciendo eso mismo, coges tus miedos, los haces visibles y así, se derriba ese muro. Te empoderas y los haces tuyos, te apropias de tu realidad y de tu vida.

P: ¿Puede ser ese el primer paso para ir rompiendo todos los estereotipos?

R: Sí, ya no solo para romperlos, sino para que definitivamente, no haya estereotipos.

Publicidad

Deja un comentario