Actos de sabotaje en el centro de producción de Teledyne e2v
El domingo por la tarde, varios miles de militantes ecologistas del colectivo STop Micro se manifestaban cercada de las fábricas de STMicroelectronics y Soitec (dos centros de producción de semiconductores situados en las localidades francesas de Croelles y Bernin). Su objetivo era denunciar el impacto medioambiental de los planes de expansión de estas empresas. Al mismo tiempo, un grupo de activistas -un centenar según la asociación, y algo menos de la mitad según las autoridades- irrumpió en las fábricas de Teledyne e2v, situadas en Saint-Égrève, localidad entre Bernin y Grenoble.

Tras forzar las puertas y cortar las vallas que rodean el recinto, los activistas, vestidos con monos blancos, desplegaron pancartas, marcaron y rociaron con pintura roja la fachada del edificio. Además, sabotearon algunas máquinas de producción y las tomas de telecomunicaciones.
«Teledyne es una multinacional estadounidense especializada en la imagen digital y electrónica, principalmente para las industrias aeroespacial y armamentística, y el principal exportador de licencias de armas del Reino Unido a Israel«, rezaba un comunicado firmado por el Comité Essentiellement Antipuces (CEA) para justificar su acción
Sin impacto en la producción
El comunicado sigue: «El emplazamiento de Isère atacado el domingo es la sede histórica de la primera empresa de producción de microelectrónica de Grenoble, Thompson, que dio origen a STMicroelectronics y Teledyne, entre otras. Todavía hoy trabajan juntas, ya que la primera empresa graba chips para la industria armamentística, que luego son encapsulados porla segunda».
Una vez alertados, los agentes de la Gendarmerie acudieron al lugar, pero no encontraron a nadie. Patrullaron la zona y detuvieron a tres mujeres. Bajo custodia policial, las sospechosas negaron toda implicación en el sabotaje. A falta de pruebas, fueron puestas en libertad tras su retención.

Según ha confirmado la dirección de Teledyne e2v, el exterior de las fábricas y varios vehículos de la empresa habían sufrido daños. La empresa ha condenado «enérgicamente estos actos de vandalismo e intimidación». Por su parte, aseguran que no han tenido «ninguna repercusión en la producción».

