‘Red (Taylor’s version)’: una interpretación más madura del clásico

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Foto promocional de Red (Taylor's version). | Fuente: Twitter de la cantante (@taylorswift)

El pasado 12 de noviembre Taylor Swift sacó a la luz Red (Taylor’s version), la regrabación de su cuarto álbum de estudio

En Red (Taylor’s version), la artista narra la historia de un amor que la consumió y anuló como persona. El orden de las canciones, que parece no tener sentido, representa el caos emocional que vivió tras terminar con una relación turbulenta. De esta forma, después de llorar a moco tendido con Sad beautiful tragic o All too well, uno se encuentra con temas con los que podría ponerse a bailar. Aunque puede descolocar en un primer momento, este orden es primordial en la narración del relato, ya que refleja el torbellino de emociones que se vive durante un noviazgo tóxico.  

En Red vemos las distintas etapas de la ruptura: desde la tristeza y el enfado hasta el recuerdo y la aceptación. Su versión original contaba con la perspectiva de una Taylor de 22 años que acababa de salir de una ruptura y que se sentía perdida. Ahora tenemos una visión mucho más madura de los hechos, alejada del dolor que sentía entonces.

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El principio de la historia

Taylor comienza Red poniéndonos en contexto. La primera canción, State of Grace (uno de los mejores openings de toda su discografía), es una introducción del disco que resume todas las etapas de la relación, que se tratarán con más profundidad en el resto de canciones. En ella, Swift expresa cómo este idilio le ha cambiado por completo: I never saw you coming / and I’ll never be the same (Nunca te vi venir, y ya nunca seré la misma).

La segunda canción también es introductoria. En Red, que da nombre al disco, la artista relaciona el color rojo con el amor, al que concibe como algo intenso y doloroso. De este modo, recuerda cómo fue querer y olvidar a esa persona: Forgetting him was like tryna know somebody you never met, but loving him was red (Olvidarlo fue como intentar conocer a alguien al que nunca habías conocido, pero quererlo fue rojo)

Ignorar las señales

Podría decirse que el declive de este amor empieza ignorando las primeras red flags. La canción más evidente que habla de ello es I knew you were trouble, que cosechó grandes éxitos en su versión original.

En este tema, Taylor se echa la culpa por no huir cuando vio la primera señal: I knew you were trouble when you walked in / so shame on me now (Supe que serías un problema desde el momento en el que te vi aparecer, así que la culpa es mía). Los mayores fans de Taylor Swift (como yo) notarán ligeras diferencias entre esta canción y la de 2012. Aunque la voz de la artista es mucho más limpia, el mítico grito del tema suena menos desgarrador y dramático que antes. A mí esto me ha roto un poco el corazón.

El que fuera single no es el único tema en el que Swift relata cómo ignoró los indicios que apuntaban a que la otra parte de la relación le iba a hacer daño. En Treacherous, una canción mucho más tranquila, la artista cuenta cómo se enamoró a pesar de que sabía que aquello no iba a buen puerto.

Foto promocional de Red (Taylor’s version) | Fuente: Twitter (@taylorswift)

La tristeza

Este álbum, en general, hace llorar. Y son precisamente las canciones más desoladoras las que más brillan en esta nueva versión.

Taylor tiene distintos modos de expresar la tristeza. Por un lado, están los temas que hablan desde la desesperación, en los que la artista pide explicaciones. The Last Time, un dueto con el cantante de Snow Patrol, Gary Lightbody, es una súplica de Swift en la que pide ser valorada: This is the last time I’m asking you this / put my name at the top of your list (Es la última vez que te pido esto / pon mi nombre en lo alto de tu lista). Las voces de ambos cantantes suenan mucho más maduras que en la canción de 2012, pero aún conservan ese tono suplicante y agitado. Muchos la consideran la predecesora de Exile del álbum Folklore.

En The moment I knew, Taylor se da cuenta de que la relación está llegando a su fin cuando su pareja no acude a su fiesta de cumpleaños. La canción nos muestra a una Taylor decepcionada, que acepta con resignación que esa relación va a terminar.

And they’re all standing around me singing
«Happy birthday to you»
But there was one thing missing
And that was the moment I knew

Y todos alrededor me cantan
“Cumpleaños feliz”
Pero había algo que faltaba
Y fue en ese momento cuando lo supe

Tras este momento aparentemente esclarecedor, Taylor siente la tentación de volver con esa persona en I almost do: I wish I could run to you / And I hope you know that every time I don’t / I almost do (Ojalá pudiera volver corriendo a ti / Y espero que sepas que cada vez que no lo hago / Casi lo hago). Pero pronto vuelve a la fase de aceptación con Better Man (From the Vault): I know I’m probably better of on my own / I just wish you were a better man (Sé que probablemente estoy mejor sola / Pero es que te echo de menos y me encantaría que fueras mejor hombre).

Los mejores 10 minutos del disco

La joya de la corona del álbum es, sin duda alguna, All too well (10 minutes version). Si el tema de 2012 ya nos hacía gritar, el de Red (Taylor’s version) tiene aún más fuerza. La base es completamente distinta a la inicial, y con ella las intenciones del tema cambian por completo. Mientras que en la original apreciamos mucho más la ira, esta se centra en la tristeza y el dolor.

Esta vez, dicha tristeza procede del recuerdo. Taylor analiza en 10 minutos cómo fue la relación y que sintió en cada momento de la misma. En ella, empatizamos con la artista porque habla de situaciones tan comunes como el gaslighting. Además, es un tema que reflexiona sobre la diferencia de edad en las relaciones de pareja y cómo ello puede derivar en el abuso de poder: And I was never good at telling jokes, But the punchline goes, I’ll get older but your lovers stay my age (Y nunca se me dio bien contar chistes, pero la gracia de este es que mientras yo me hago mayor, tus amantes siguen teniendo mi edad)

All too well ha contado, además, con un emotivo cortometraje dirigido por la propia Taylor Swift y protagonizado por Dylan O’Brien y Sadie Sink. Sin duda alguna, esto ha mejorado la canción.

La ira en forma de sarcasmo

Taylor Swift expresa su rabia desde la ironía en canciones como 22, We are never getting back together o I bet you think about me (From the Vault).

22 ya es un himno generacional. Eso sí, aunque la versión de Taylor sigue siendo divertida y pegadiza, sí que es cierto que es una de las canciones en las que más se notan las diferencias con la original. Swift ha tratado de acabar con su voz aniñada de 2012, pero en esta canción quizás quedaba mejor ese tono más agudo que la caracterizaba entonces.

En la famosísima We are never getting back together, la cantante conserva una de las mejores frases del álbum: So he calls me up and he’s like “I still love you’ and I’m like… I’m just… I mean, this is exhausting you know like we are never getting back together… like ever (Y me llama y me dice ‘Todavía te quiero’ y yo en plan…. Yo solo… Mira, esto es agotador, ¿sabes? Así que nunca vamos a volver… Nunca, nunca). La madurez de su voz y los cambios que ha introducido también se notan bastante, aunque sigue siendo igual de icónica, para qué vamos a mentir.

Sin duda, uno de los temas que más ha sorprendido ha sido I bet you think about me (From the Vault), que además ha tenido el privilegio de contar con un divertido videoclip dirigido por Blake Lively. La canción nos deja ver la parte más sarcástica de Taylor: I bet you think about me, when you say: ‘oh my god, she’s insane, she wrote a song about me’  (Apuesto a que piensas en mí, cuando dices ‘Oh, por dios, está loca, ha escrito una canción sobre mí’)

Empezar de nuevo

Después de este torbellino emocional de tristeza, frustración y enfado, Taylor ve la luz. En Holy Ground, la artista habla de recordar sin rencor: Darling, it was good / And right there where we stood, was holy ground (Cariño, fue bueno. Nunca bajamos la vista. Y justo done nos encontrábamos, era tierra santa). Es un gran avance teniendo en cuenta que en los temas donde vuelve la vista al pasado acaba derrumbándose.

Después de este gran paso, Swift explica que es posible empezar de nuevo. Begin Again habla de conocer a alguien y sentir ilusión después de meses de sufrimiento: I almost brought him up, but you start to talk about the movies that your family watches every single Christmas and I want talk about that, and for the first time, what’s past is past. (Casi me pongo a hablar de él, pero entonces empiezas a hablar de las películas que ves con tu familia cada Navidad y de repente siento ganas de hablar de eso y, por primera vez, lo que está en el pasado se queda en el pasado).  Everything has changed, en colaboración con Ed Sheeran, también habla de ello.

El miedo a crecer

Olvidando ya las canciones amorosas, Taylor Swift expresa su miedo a crecer en este álbum. Ya lo hizo en su día con The Lucky One, una canción que habla de la fama y del carácter efímero de la misma. En ella, Swift expresa su temor a hacerse mayor y ser olvidada por una industria que ahora la venera.

En Nothing New (From the vault), la artista profundiza en este miedo de la mano de la también cantautora Phoebe Bridgers. ¿Cómo una persona puede saber todo a los 18 pero nada a los 22? se preguntan las dos artistas. De nuevo, vemos el miedo a ser olvidada con el paso de los años: Lord, what will become of me once I’ve lost my novelty? (Señor, ¿qué será de mí cuando pase de moda?)
El tema recuerda al estilo de Folklore y Evermore, los dos últimos trabajos de Taylor.

Una versión que mejora la original

Con Red (Taylor’s version) no vamos a sentir la necesidad de volver al álbum de 2012. Es una versión mejorada que no pierde su esencia.

A pesar de que son 30 canciones, el álbum no se hace pesado en ningún momento. Swift aún conserva su magia a la hora de contar historias, y en el momento en que suenan los primeros acordes de State of Grace sabes que te vas a quedar hasta el final. Además, las nuevas canciones (From the Vault), no dejan indiferente a nadie. Para mí, las mejores son las más movidas: The very first night, Babe y Message in a Bottle.

Es un álbum mucho más maduro y eso es lo que lo hace bonito. Los fans también hemos crecido, y ya no sentimos lo mismo que en 2012. Por eso, Red (Taylor’s version) nos gusta aún más que la original, porque ha crecido con nosotros.

Este disco ha complacido nuestros deseos como fans, pero no hay que olvidar la intención de las regrabaciones. El álbum también simboliza la lucha de una artista por recuperar los derechos sobre su música. De momento, Red (Taylor’s version) está recibiendo una gran acogida de la crítica. Esperemos que ocurra lo mismo con el resto de sus trabajos.

TAYLOR SWIFT RED TOUR | Visit my store @ DevianART: JarsMcLu… | Flickr
La cantante en su gira de Red en 2012 | Fuente: Flickr
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