5.3 C
Madrid
sábado, 31 enero, 2026
5.3 C
Madrid
sábado, 31 enero, 2026

La distopía que profetizó una realidad es ‘Nosotros’, de Yevgueni Zamiatin

Profetizando la era de los totalitarismos, Yevgueni Zamiatin escribe la primera novela distópica

Con una pluma poderosa, Zamiatin crea Nosotros, un legado cultural en el que reflexiona acerca de la libertad y la falta de esta en un Estado Único controlado por el Benefactor. Años antes de la era de los totalitarismos en Europa, este escritor ruso profetiza la realidad política y social de la Europa de la segunda mitad del siglo XX.

Leer Nosotros, del escritor ruso Yevgueni Zamiatin, es siempre una delicia para la mente. Pero, leer la edición del grupo editorial Penguin Random House supone un placer incluso mayor, puesto que cuenta con una maravillosa traducción por Marta Rebón, así como con los textos que Margaret Atwood, George Orwell y Ursula K. Le Guin escribieron acerca de dicha novela. 

El lector de ciencia ficción y distopía estará, sin lugar a dudas, familiarizado con estos tres nombres, puesto que son indudablemente claves en la literatura de sci-fi y distópica del siglo XXI. Cabe entonces preguntarse qué tiene Nosotros de especial para llamar la atención de los grandes del género. En cuanto se lee y se investiga acerca de su nacimiento, se sale de dudas.

Nosotros se escribe entre 1920 y 1921, pero no es hasta 1924 que se publica por primera vez en su traducción al inglés. Tras esta publicación, se traduce a varios idiomas, pero aún tendrían que pasar años hasta que su original en ruso viera la luz, en 1988. Y esto es porque, más allá de su valor estilístico (que lo tiene), la obra cumbre de Zamiatin destaca por su poder para revolver conciencias y para generar las preguntas que, desde una perspectiva social, todos deberíamos hacernos y no todos quieren que nos hagamos.

Zamiatin fue una persona que, debido a su defensa absoluta de la libertad, no encajó en la Rusia de su época. Nacido en la Rusia zarista, también vivió la revolución bolchevique de 1917 y la consiguiente Rusia comunista. Fue expulsado del país dos veces, la primera en la todavía Rusia imperial, y la segunda en la Rusia comunista, esta vez para el resto de su vida. Las circunstancias históricas que le acompañaron son decisivas para la creación de Nosotros, puesto que, ante todo, es una obra social.

Nosotros, la primera distopía

Paisaje distópico o utópico / Fuente: Pixabay

Si hablamos de géneros narrativos, Nosotros está inscrita en más de uno, dependiendo de qué elementos se deseen destacar. Así, se la puede analizar desde la novela utópica, por ejemplo; pero sobre todo, desde la distópica. Para el lector no familiarizado con el término, la RAE define la distopía como la “representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alineación humana”.

Pero Nosotros es más que una novela de corte distópico: es la primera novela distópica. De ella surgen, directa o indirectamente, todos los grandes títulos del género distópico, tan prolífico en la literatura contemporánea. Desde la creación de Panem en Los juegos del hambre, pasando por la República de Gilead en El cuento de la criada; desde Bradbury hasta Orwell, todos ellos beben del Estado Unido y de su Benefactor, vástagos de Zamiatin. En este sentido, Nosotros es pionera. Pero, además de ser la primogénita de uno de los géneros narrativos más prolíficos y comercializados del siglo XXI, la obra cumbre de Zamiatin funciona a modo de profecía.

El elemento profético en Nosotros

Este elemento profético es probablemente lo que más cautiva al lector. Zamiatin escribe acerca de una sociedad en la que las personas han perdido su identidad individual en pos del pensamiento social: en esta sociedad, las personas carecen de nombres y apellidos, que son nuestro legado histórico. En el Estado Único, a los ciudadanos se les diferencia mediante números. A su vez, en este Estado Único existe el Muro Verde, que separa el exterior del Estado, e impide que nadie lo abandone. El Benefactor podría considerarse el padre del Hermano Mayor de Orwell, pero también el de los dictadores de la era de los totalitarismos en Europa, que crearían todo un culto a su alrededor.

Todos los elementos de Nosotros, desde el nombre de su estado, hasta los detalles en la vigilancia y el control social, profetizan la que sería la realidad social en las naciones totalitarias del siglo XX, así como, como señala Margaret Atwood en su introducción a la novela en la edición del grupo Penguin Random House, los capitalismos de vigilancia

La traducción de Marta Rebón para la editorial Penguin Random House podría considerarse, sin lugar a dudas, el segundo elemento más destacable de esta edición. En ella, el lector atento puede identificar y disfrutar del doble sentido semántico que tanto caracteriza a la obra. Y es que Nosotros presenta un elevado nivel de ironía, y, tras las palabras de D-503, el narrador, se superpone la voz de Zamiatin instando a sus lectores a pensar más allá. ¿Me oyes? Parece que quiere gritarnos. En narratología, este fenómeno se denomina “dialogismo”, un término acuñado por el crítico Mikhail Bakhtin que hace referencia a la interacción entre dos voces en un mismo texto. La presencia de dicho dialogismo no solo otorga a Nosotros una capa más profunda de significado, sino que eleva su calidad literaria y semántica.

Nosotros plantea dudas, abre mentes

Con todo, Nosotros reflexiona acerca de un listado tan amplio de conceptos que serían necesarias múltiples horas, considerable atención, y mucha lectura de fuentes secundarias para presentar un análisis digno de la obra. Zamiatin reflexiona acerca del individuo y la sociedad, así como del individuo en la sociedad. Asimismo, presiona las fronteras entre el “yo” y el “nosotros” y presenta a sus lectores con sus conclusiones.

También debate acerca de la religión, por un lado, y de la espiritualidad por el otro. Las separa y analiza, e hipotetiza sobre dónde empieza una y dónde acaba la otra. Trata de encontrar el alma humana, y cuando la encuentra, nos la extirpa y nos deja sangrando. Pero, sobre todo, presenta el siguiente debate: ¿hasta qué punto se debe justificar la falta de libertad en una sociedad? Y, más allá, ¿hasta dónde es dicha pérdida de libertad beneficiosa?

Con todo, leer a Zamiatin desde la perspectiva contemporánea es una experiencia simplemente necesaria. Alude al pasado pasado cultural e histórico que, como europeos compartimos. Pero, leer a Zamiatin siendo consciente de que todo lo que la sociedad contemporánea creció o nació conociendo acerca de la era de los totalitarismos, él nunca lo llegó a saber, al menos no al completo, es una experiencia mágica. Y he ahí su mayor triunfo: Zamiatin cogió las palabras y creó una profecía, un legado para los que vinimos después y los que vendrán todavía más tarde.

Actualidad y Noticias

+ Noticias de tu interés

Victor Heringer, el amor y el sol abrasador de Queím

Publicada en 2016, El amor de los hombres solitarios es la segunda y última novela del brasileño Victor Heringer. En ella explora la vida de Camilo, marcada por un trauma de juventud Bajo el sol abrasador de un Río de...

Stefan Zweig y “cómo enfrentarse a la monstruosidad del mundo”

'Obligación impuesta' y 'Wondrak' son los cuentos de Stefan Zweig que retratan con crudeza magistral la "monstruosidad del mundo" Con innegable maestría y a través de la creación de unos mundos profundos y complejos, Stefan Zweig sitúa al lector de...

«El aroma de los imperios» es una oda al sentido olvidado

El aroma de los imperios es un fascinante viaje a través de la historia del olfato a lo largo del controvertido siglo XX Karl Schlögel propone un análisis al «siglo de los extremos» desde una perspectiva rompedora: la del sentido...

Descubre más desde El Generacional

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo