La complejidad de la maternidad y sus diferentes matices
Marina Perezagua muestra, con una gran variedad de relatos, los miedos y amenazas que identifican las madres en su entorno y la protección que necesitan para sus hijos.
Luna Park viaja a través de varios relatos para mostrar la realidad de muchas madres. Da voz a mujeres que tienen miedo por el futuro de sus hijos e hijas, su salud, su educación, la relación con los demás o por cómo les puede llegar a afectar el entorno, entre otros temas. Se sumerge en un mundo lleno de experiencias de madres que nos cuentan partes importantes de sus vidas con las que muchas se pueden sentir identificadas.
Cuidar a un niño
Cuando eres madre lo peor que te puede pasar es que a tu hijo le pase algo malo. En Luna Park hay varios relatos donde se muestran a madres preocupadas por ello. En el texto homónimo, se nos muestra a una madre cuya hija está bien de salud, pero que su hijo está ingresado en el hospital hasta que espera que se cure. Sus días son iguales y cíclicos. La tristeza, ese sentimiento que le produce un abatimiento, una desesperanza. No es capaz de disfrutar de nada, ni de su hija, porque su mente está constantemente en la vida de su pequeño.
La figura paterna
En Apartheid o El tercer hijo es el horror aparece, a diferencia del resto, una figura paterna. Esto no significa que de una forma buena. Mientras que en los demás relatos el padre es inexistente y vemos a madres afrontando la crianza y desarrollo de sus hijos e hijas solas, aquí los vemos de otra forma diferente.
Mientras que en Apartheid vemos a un padre controlador y que no deja a la madre ver a su hija, en El tercer hijo es el horror se identifica a un padre ausente en las labores de la casa y los cuidados de sus hijas. Deja todo el trabajo a la madre y se dedica a él mismo y a sus aspiraciones. Su tiempo es para él y no hay ninguna tarea compartida o dividida.
Un mundo hostil
En Luna Park también hay otros textos con una temática muy destacada y predominante. En relatos como La mujer del puente o Cristales rotos, Marina habla sobre el miedo a un entorno hostil para el bebé y cómo le pueden afectar los peligros externos.
En uno de estos, la madre ve cómo una mujer se suicida tirándose desde un puente. Se imagina cómo habría sido que su hijo o el resto de niños que había alrededor hubieran visto el incidente. En el otro, el peligro que ve la madre de la narración son los pedófilos. Ve a muchos hombres en parques de niños sin hacer nada, solo mirando a los pequeños, e investiga que hay muchos en la calle y que se cruza con ellos en el día a día.
La pérdida
Otro relato que se diferencia mucho del resto, pero que habla sobre otra forma de ser madre es María de Mississippi y los fetos de Peng Wang. En este, visibiliza que para considerarte madre no hace falta tener un hijo como tal. Los animales son parte de la familia y pueden sentirse como hijos y cuidarlos como tal.
En el caso de esta historia, la protagonista está muy ilusionada con la adopción de su perrito. Sin embargo, se habla de otro tema muy importante y que muchas más madres de las que pensamos sufren: la pérdida. Estas pérdidas pueden suceder cuando ya el hijo ha vivido algunos meses, semanas o días; o incluso cuando no se tiene la posibilidad de haber tenido ni un minuto junto a él.
La complejidad de la maternidad
Con Luna Park se identifican temores que se tienen cuando tienes a un hijo o hija a tu cargo. Ves un mundo lleno de amenazas y riesgos. Sientes que todo les puede afectar y la protección es el mayor aliado.
Marina Perezagua transmite de una forma dulce y real testimonios y experiencias de muchas madres que han pasado o han pensado en estas situaciones. Leer estos relatos y sentir que alguien puede sentirse identificada y que no está sola es una forma muy bonita de compartir las múltiples formas de la maternidad y que es normal sentirse así.
Marina Perezagua
Marina Perezagua estudió Historia del Arte en Sevilla y se doctoró en Filología Hispánica en la Universidad Estatal de Nueva York. Allí, fue también profesora de lengua, literatura, historia y cine hispanoamericanos. Ha escrito novelas como Yoro, Don Quijote de Manhattan, Seis formas de morir en Texas y La playa; además de un poemario llamado Nana de la medusa.
Luna Park no es su primer libro de relatos. También ha escrito Criaturas abisales y Leche. Sus obras han sido traducidas a muchos otros idiomas y sus textos aparecen en muchas otras antologías. Además, es colaboradora de el periódico El País.

