La exposición que ensalza el figurinismo, y a la mujer que lanzó España a Hollywood a través del vestuario
El corazón de la capital abrió sus puertas el pasado viernes 8 de noviembre a “Yvonne Blake: Dressing Spain and Hollywood”, la exposición que muestra y homenajea el trabajo y vida de la diseñadora británica que vistió al Superman de Christopher Reeve, y que sirvió de conexión entre España, Hollywood y Gran Bretaña.
Por iniciativa de la Asociación de Artistas Plásticos, Escénicos y Audiovisuales de España (AAPEE), el Ayuntamiento de Madrid ha habilitado la Casa de la Panadería para dar cobijo a la mayor exposición pública de la obra de la artista, referente en el diseño de vestuario, y pionera en igualdad de género en la industria cinematográfica.
Un trabajo que Esperanza García Claver, la comisaria de la exposición, describe como “algo cercano a las bellas artes”, poniendo una de las primeras piedras en el reconocimiento del trabajo de los figurinistas como primordial en la ejecución del séptimo arte.

El recorrido de Yvonne Blake
La ruta de la exhibición ha sido, en palabras de la comisaria, “creado con un criterio curatorial en el que es la propia Yvonne la que narra su trabajo cronológicamente y en primera persona”. Esto se ha logrado a través de una locución ilimitada que acompaña al visitante en todo momento, haciendo que el espacio y narrativa sean acogedoras, y cobren un sentido más profundo; como si de una conversación con la propia artista se tratase.
Gracias a ello, entre los apenas 1600 metros cuadrados de la Madrid Film Office, es posible reconocer y escuchar a Yvonne hablar sobre los expositores, que guardan bocetos de su época como aprendiz en My Fair Lady (1964), un despliegue de pantallas que muestran grabaciones inéditas y ejemplos de su trabajo en acción, así como fotografías tomadas por su hijo, o muestras de las telas del vestuario de Marlon Brando, Gene Hackman, y Christopher Reeve en el Superman de 1978.

No obstante, una de las paradas más destacadas del recorrido son los maniquís de Nicolás y Alexandra, la película de Franklin J. Schaffner que le proporcionó el Óscar a Mejor Vestuario que se dispone en una de las vitrinas, al igual que el vestido original con el que recogió el galardón en 1971.

El legado de Yvonne en España
Sin embargo, la pequeña figura del Óscar no es el único de los trofeos expuestos entre las paredes de la Sala de Bóvedas, ya que el legado de la figurinista que convirtió Madrid en la capital del diseño de vestuario en un punto de su historia, fue reconocido en vida como Presidenta de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España, así como con cuatro premios Goya a Mejor Diseño de Vestuario en 1988, 1994, 2003 y 2004.

Y ese, precisamente, el motivo de la ubicación de la exposición temporal en la capital española.
Su historia con España quedó sellada su matrimonio con el director de cine Gil Carretero, con quien compartió vida hasta su fallecimiento en 2018. Sin embargo, su amor por España nace de la cultura y el folclore, hacia el que decía sentirse fascinada, llegando a desarrollar proyectos propios que terminaron por dejar su huella en el imaginario y memoria colectiva de la Península.
Entre los pasillos de la Sala de las Bóvedas se aprecian bocetos de sus contribuciones cinematográficas, como Remando al Viento (1988) o La reina anónima (1992), guardando un hueco especial para Carmen (2003), la obra de Vicente Aranda, uno de los precursores de la Escuela de Barcelona.
“Yvonne Blake: Dressing Spain and Hollywood” permanecerá abierto gratuitamente al público con entrada reservada hasta el próximo 8 de diciembre, conmemorando la obra de la artista que consiguió crear un puente aéreo entre España y Hollywood curtido a través de la tela y la pasión por el buen gusto.


